Le Monde cuenta que el voto de Brasil, Sudáfrica y la India a favor de la resolución «marroquí» en el Consejo de Seguridad de la ONU fue resultado de gestiones de la Alta Representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores, Catherine Ashton. El diario francés no precisa, sin embargo, qué argumentos utilizó la baronesa Ashton para convencer a esos países de cambiar de bando.

• La prensa alemana retoma un hecho criminal en el que pudiera estar implicada la embajada de Siria en Berlín. Se sospecha que diplomáticos sirios estuvieron siguiendo a opositores sirios en la capital federal y que les propinaron palizas en sus domicilios.

• El desmentido de Asma al-Assad al Times de Londres está siendo utilizado para reactivar la campaña sobre la primera dama de Siria. La señora Asma al-Assad rechaza el argumento sectario y recuerda que su esposo no es presidente de los alauitas sino el presidente de todos los sirios. Como no logran empañar la imagen de Asma, los servicios de la OTAN hacen correr el rumor de que sólo es una prisionera de Bachar. Y no sólo es la prensa sensacionalista la que se dedica a echar a rodar esa acusación. También lo están haciendo diarios supuestamente serios, como Le Figaro y el Corriere della Sera.

Il Giornale reporta las declaraciones de Obama de que no hay que comparar el caso de Libia con el de Siria, donde no se prevé ninguna intervención militar. Rusia y China se equivocan al pensar que se estaba preparando contra Siria una operación similar a la que se realizó contra Libia. Lo interesante es que esta explicación del presidente Obama implica un reconocimiento del hecho que la OTAN fue más allá de su mandato en Libia y cambió el régimen, violando así sus propios compromisos. Uno no puede dejar de preguntarse entonces por qué habría ahora que dar crédito a sus actuales promesas sobre el caso de Siria.

• La mayor comunidad cristiana ortodoxa de Oriente es la que reside en Siria. En momentos en que una delegación rusa llega a Damasco, Michael Jansen, del Irish Times se interroga sobre el apoyo de esa comunidad a la administración al-Assad. El artículo (p. 46) viene ilustrado por una foto en la que puede verse a una mujer en un dormitorio cuya pared ha sido perforada por un obús que no ha explotado. La mujer es la hermana Verona, superiora del convento de Sydnaya. El convento fue atacado por los «rebeldes». Sin embargo, varios diarios habían utilizado anteriormente la misma foto como si se tratara de una madre de familia sunnita de Homs en su casa atacada por las fuerzas gubernamentales.

• En el diario The Herald, Ian Bell observa que no habrá guerra en Siria porque nadie puede arriesgarse a incendiar la región. Según Ian Bell, esta situación ilustra la impotencia de la ONU. Siguiendo esa misma línea, Jonah Goldberg, del American Enterprise Institute, reclama en el Washington Times la sustitución de la ONU por una Comunidad de Democracias. A fin de cuentas, tales argumentos son como decir que el derecho internacional tendría que ser determinado únicamente por Estados Unidos.

• El New York Times / International Herald Tribune da la palabra a dos expertos para que expliquen el doble veto chino y ruso que se registró en el Consejo de Seguridad de la ONU. El profesor Pei afirma que el veto chino estuvo motivado únicamente por el odio de Pekín hacia las transiciones democráticas. China ha revelado su verdadero rostro y tendrá que pagar las consecuencias en el terreno de las relaciones públicas. Por su parte, Nicholas Noe observa que el doble veto consolida el eje de la resistencia.

• Bradley Burston, editorialista de Haaretz, deplora que no se imponga a Siria el mismo tratamiento que a Israel. El comportamiento de Tel Aviv en Gaza fue objeto de crítica en el informe Goldstone. ¿Qué esperan entonces los partidarios de la Comisión Goldstone para exigir una investigación sobre el comportamiento de su aliado sirio?

• Los diarios del Golfo describen detalladamente las sanciones diplomáticas que han adoptado los Estados del Consejo de Cooperación del Golfo: retirada de los observadores y de los embajadores que se hallaban en Siria y expulsión de los embajadores sirios.

• El China Daily reporta que «revolucionarios libios» atacaron la embajada de China en Trípoli en protesta contra el veto.

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