por Guillermo Olivera Díaz; godgod_1@hotmail.com

17-2-2012

Todos los departamentos de lujosos edificios enteros, en el distrito de San Borja, de Lima, Perú, han sido vendidos estafando a sus incautos compradores, quienes nunca leyeron los alcances de la hipoteca ilimitada e indefinida constituida a favor del Banco que hizo el préstamo millonario que financió la construcción. El sistema de pre venta favorece el ilícito, pues en ese momento se han dado maña para no mostrar ningún documento del supuesto propietario que vende.

Fueron engañados vilmente; pues no sabían que la garantía hipotecaria es rei persecutoria, persigue al inmueble casi de por vida mientras no se haya pagado cualquier deuda que aparezca en la escritura pública que la constituye. Un simple pagaré por Un Millón de dólares, o más, que suscriba el ladino vendedor al banco, en cualquier fecha, está cubierto por este tipo de hipotecas, porque así lo contempla el acto constitutivo notarial inscrito en Registros Públicos.

Se trata de hipotecas con truco, concebidas por el banco prestamista en connivencia con el prestatario-vendedor del inmueble. Garantizan el pago del préstamo que sirvió para construir los departamentos flat y dúplex y las cocheras en semisótanos, así como toda deuda personal del promotor que ha construido el edificio. Una simple letra de cambio que acepte éste y el banco descuente, un pagaré sorpresivo, un leasing, o cualquier otra modalidad de endeudarse, tendrán que ser pagados por los estafados compradores de dichos departamentos; de lo contrario, el banco agazapado y garantido por la hipoteca rematará el bien, a ojos vista del estafado.

La avenida San Borja Norte del distrito, cuadras 6 a 13, está preñada de estos edificios vendidos con estafa. Tengo informes que lo mismo sucede en otros lugares, pues los bancos que financian estas construcciones son los mismos y son expertos en esta trastada penal.

La venta-estafa de estas unidades inmobiliarias se efectúa sin que el edificio construido cuente con la Conformidad de Obra que otorga el municipio sanborjino. Por ende, no existe Declaratoria de Fábrica que conste en escritura pública inscrita en el Registro de la Propiedad Inmueble; menos la necesaria Independización de cada uno de los departamentos también inscrita y el Reglamento Interno al que se sujetarán los que compraron. O sea, cada departamento vendido carece de la Partida Electrónica que acredite quién es el titular que pretende vender, donde se inscriba a su vez el nombre del nuevo dueño. El inmueble vendido carece de título alguno; está moro. ¡Y el municipio de San Borja, no dice esta boca es mía, instruyendo a los vecinos!

En tales condiciones el comprador-estafado jamás podrá vender, si acaso nunca se regulariza la titulación. Hay casos que no se ha otorgado la Conformidad de Obra, pues el edificio tiene yaya insubsanable. Tendrá que ser demolido. ¡Y el vendedor ya recibió el precio en pre venta!.

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