Petróleos Mexicanos (Pemex) inicia un acelerado proceso de contrataciones multianuales por, al menos, 1 mil 195 millones de dólares (unos 15 mil 535 millones de pesos, a un tipo de cambio de 13 pesos por dólar). La firma de los contratos culminará en noviembre, unos días antes de que la administración federal pase a manos del priísta Enrique Peña Nieto.

De estas contrataciones destaca, por el monto y las características, la compra masiva de buquetanques, en la cual están involucradas las subsidiarias Pemex Exploración y Producción, Pemex Refinación, Pemex Petroquímica y PMI Comercio Internacional. Y es que, de forma atípica, la paraestatal decidió renovar su flota naval que data, en muchos casos, de hace casi 30 años.

El proceso implica la adquisición de 134 buques petroleros. En una primera etapa, las adjudicaciones de unas 40 embarcaciones comprometerán al menos 800 millones de dólares y se realizarán con la intermediación de la Secretaría de Marina y de PMI Comercio Internacional, conocida como el brazo comercial de la petrolera mexicana.

En el caso de la Secretaría de Marina, se trata de la ayuda tecnológica que su titular, Mariano Saynez Mendoza, acordó con el director general de Pemex, Juan José Suárez Coppel, en un convenio de colaboración firmado el 1 de junio pasado. La participación de la filial PMI se dio por instrucciones de la Secretaría de la Función Pública, tras varios intentos fallidos de renovar al menos cinco buquetanques para Pemex Refinación.

Como Contralínea lo informó (ediciones 97 , 103 , 210 , 218 ), a lo largo del sexenio varios procedimientos licitatorios fueron cancelados y declarados desiertos por la detección de prácticas corruptas.

Uno de esos casos incluso derivó en la sanción económica más alta impuesta por la Función Pública contra servidores públicos en este gobierno. En enero de 2011, la institución entonces encabezada por Salvador Vega Casillas detectó un fraude en Pemex Refinación por 47 millones de dólares, vinculado al arrendamiento de cuatro buquetanques. La auditoría confirmó que las empresas Arrendadora Ocean Mexicana –filial de Blue Marine Technology Group– y Transportación Marítima Mexicana “se coludieron” para obtener los contratos.

La contraloría federal inhabilitó a 14 funcionarios que “manipularon la licitación y contrataron con sobreprecio” las embarcaciones, y les aplicó multas por alrededor de 5 mil millones de pesos.

Además de la compra masiva de buquetanques, Pemex Exploración ha apresurado la adjudicación de campos maduros a particulares para su exploración y explotación, así como la adquisición de tres plataformas; mientras que Pemex Refinación dio un nuevo impulso a los trabajos de construcción de la Refinería Bicentenario, que se localizará en Tula, Hidalgo, y que estaba planeada para los festejos de 2010.

Pero los contratos no son los únicos procedimientos que se aceleran en Pemex. Antes de concluir el gobierno de Felipe Calderón, la paraestatal que dirige Suárez Coppel también apremia la contratación de deuda en los mercados nacional e internacional. Según los planes corporativos, al finalizar este ejercicio, el programa anual de “financiamientos” ascenderá a 10 mil 100 millones de dólares (unos 131 mil 300 millones de pesos).

Compra masiva de barcos

En el actual gobierno, la compra y el arrendamiento de embarcaciones en Pemex ha accionado las alarmas de los auditores tanto de la Función Pública como de la Auditoría Superior de la Federación, al grado de que el corporativo se tuvo que involucrar en los procedimientos licitatorios para tratar de inhibir los actos de corrupción, tráfico de influencias y cohecho.

En enero de 2011, Contralínea (edición 221 ) adelantó que el propio Suárez Coppel había instruido a PMI Comercio Internacional que realizara la investigación de mercado con astilleros extranjeros. Ello para evitar la intermediación que privaba en las contrataciones de embarcaciones y garantizar un mejor precio a la paraestatal, como lo marca la ley.

Ahora, el 27 de septiembre en conferencia de prensa, Suárez Coppel dio a conocer los planes de la petrolera para renovar la flota naval de las subsidiarias Exploración y Producción, Refinación y Petroquímica, 134 embarcaciones en total.

Por primera vez, la paraestatal más importante del país plantea la renovación total de sus flotas mayor y menor, que desde el sexenio de Vicente Fox se convirtió en un negocio muy rentable para los intermediarios.

El director general de la petrolera del Estado refirió que Pemex Exploración y Producción requiere 81 embarcaciones: 51 son estándar abastecedoras y las otras 30 son “más complejas”. De ese total, siete ya se licitaron y, antes de concluir el actual sexenio, se comprarán otras 21.

“Este contrato nada más de las 21 embarcaciones que se va a licitar en los siguientes tres a seis meses es aproximadamente un contrato durante 10 años, de un total por 400 millones de dólares [5 mil 200 millones de pesos]; además están los otros”, dijo el titular de la petrolera.

Suárez Coppel detalló que en el caso de Pemex Refinación se requieren 51 embarcaciones: remolcadores, barcazas, tanques de bajo calado. Mientras que Pemex Petroquímica necesita dos buques quimiqueros (sic). En la conferencia se reveló que Pemex Refinación aún no define si las embarcaciones las comprará o las arrendará a 10 años con opción a compra.

En la primera etapa, Pemex comprará unas 40 embarcaciones. Durante su participación, Ignacio Quesada Morales, de la Dirección General de Finanzas, se rehusó a revelar el costo de las 134 embarcaciones. “El monto total de lo que requiere Pemex en términos de inversiones es un monto muy importante y además es un monto que no se va a dar en un momento exclusivo en el tiempo”.

El funcionario explicó que “es un esfuerzo importante la renovación de la flota de la paraestatal: contamos con buques que tienen más de 30 años y que no se han construido […]. Estimamos que estas primeras licitaciones en la parte de Exploración y Producción de flota menor son arriba de los 400 millones de dólares. Y en el caso de Pemex Refinación, cuando estamos hablando del acuerdo con la [Secretaría de] Marina, estimamos 230, 240 millones de dólares. Esta primera ronda es arriba de los 600 millones de dólares”.

El 27 de septiembre pasado, la paraestatal emitió un boletín de prensa en el cual precisa que la inversión de la primera etapa, justo la que se efectuará entre octubre y noviembre de 2012, ascenderá a 800 millones de dólares.

En ese boletín oficial, la empresa del Estado se refiere al más costoso proceso de renovación de flota naval, que es el de Pemex Exploración y Producción: “abarca un total de 81 embarcaciones a través de un esquema de contratación a largo plazo, con periodo de construcción, para obtener el servicio con embarcaciones modernas y confiables a costos competitivos. Este proceso considera cinco etapas hasta el año 2018. La primera etapa, con una inversión estimada de 600 millones de dólares, inició el pasado mes de agosto con una licitación para el servicio de siete abastecedores. Dos licitaciones adicionales para el servicio de 14 abastecedores se implementarán en los próximos tres meses. Este importante proceso fomentará la creación de empleo y el desarrollo de nuestra industria nacional”.

La paraestatal indica, además, que en esta administración se han adquirido 10 buquetanques para el transporte de petrolíferos en los litorales del país al servicio de Pemex Refinación. “Estos buques, fabricados en Corea del Sur, los más modernos en su clase, han permitido reducir la edad promedio de la flota de 30 a tan sólo nueve años. La filial PMI ha sido proveedora de servicios y ha generado una oferta altamente competitiva que se ha traducido en reducciones importantes de costos para Pemex. Esta estrategia aprovechó los esquemas de contratación derivados de la reforma energética de 2008. Cabe destacar que durante el proceso se contó con la participación de un testigo social”.

En entrevista con Contralínea, Moisés Flores Salmerón, secretario general del Sindicato de la Unión Nacional de Trabajadores Técnicos y Profesionistas de Pemex, señala que es ilógico que la paraestatal contrate de último momento las embarcaciones que no pudo sustituir a lo largo del sexenio.

Indica que este anuncio del director general de la paraestatal se da en un contexto en el cual la flota naval de Pemex Exploración, Refinación y Petroquímica fue arbitrariamente desmantelada. Señala como responsables de esa situación a las propias autoridades de la empresa del Estado, que nunca estuvieron interesadas en renovar las embarcaciones.

Para el líder sindical adscrito a Pemex Petroquímica, la compra masiva de buquetanques es un asunto político, porque además que se realiza de último momento implica miles de millones de pesos.

“La compra de embarcaciones desde luego que sí revertiría el desmantelamiento de la flota petrolera; aunque es extraño: esto va en contra de su política de destrucción de la empresa. Si se hicieran en México, crearía muchas fuentes de trabajo, pero al construirlas en otros países, los principales beneficiarios serían los funcionarios involucrados en el contrato y los países a los que se les compran, porque generarán empleos”, coinciden Flores Salmerón y la ingeniera Silvia Ramos Luna, secretaria de Relaciones y Difusión del mismo Sindicato.

El anuncio de la compra masiva de barcos se dio luego de que, a fines de septiembre, la prensa nacional informara de la inminente adquisición de un par de floteles a empresas españolas. Al respecto, los trabajadores de Pemex señalan: “PMI informó que el pasado 19 de septiembre, tras meses de negociaciones, firmó contratos para la construcción de dos floteles en los astilleros Navantia e Hijos de J Barreras; el titular de la junta de Galicia, Alberto Núñez Feijóo, dice que ya están firmados los dos contratos de los floteles, es decir, es un hecho que se van a construir en Galicia, aunque Suárez Coppel no ha podido aclarar esto. Esta compra es una de las muchas contrataciones oscuras y corruptas, que ni la Función Pública ni la Auditoría Superior de la Federación investigan ni van a investigar, lo que las convierte en cómplices por omisión”.

Para Flores Salmerón, lo que se vive en la paraestatal “es una política destructora, razón por la cual nuestro sindicato exige que se investigue al director Suárez Coppel”.

Adjudicación de campos maduros

Otro relevante contrato de fin de sexenio en Pemex Exploración y Producción es el de la fabricación de tres plataformas marinas de producción a favor de Operadora Cicsa, una de las empresas del hombre más rico del mundo según la revista Forbes, Carlos Slim.

Éste se formalizó a inicios de junio y, de acuerdo con datos publicados por el Grupo Carso, tiene un costo para la filial petrolera de 205 millones de dólares. Las plataformas serán entregadas a fines de 2013 o inicios de 2014.

Los contratos integrales también son una prioridad para la administración saliente. A cuatro meses de concluir el gobierno federal, el 19 de junio pasado la petrolera anunció el resultado de la licitación de los contratos integrales de exploración y producción para campos maduros de la Región Norte, correspondiente a la segunda ronda de licitaciones de los contratos integrales.

En la fase inicial, los proyectos contarán con inversiones por al menos 55 millones de dólares. Las empresas y grupos ganadores fueron, para el campo de Altamira, Cheiron Holdings Limited, propiedad de la egipcia Pico International Petroleum; en Pánuco, la empresa de origen francés Dowell Schlumberger de México en asociación con la inglesa Petrofac de México; en Tierra Blanca y en San Andrés Monclova, un consorcio formado por empresas mexicanas, colombianas y venezolanas, cuyas cabezas son Monclova Pirineos Gas y Alfasid del Norte.

Por falta de ofertas, Pemex Exploración y Producción no adjudicó otras dos áreas también licitadas: Arenque y Atún.

Para el Sindicato de la Unión Nacional de Trabajadores Técnicos y Profesionistas de Pemex, las compras son “el último negocio del sexenio de Felipe Calderón y Suárez Coppel, sin tomar en cuenta al Consejo de Administración como es su costumbre. No les importa crear las fuentes de trabajo que se requieren en México y si rescatar a los astilleros de Galicia que están en quiebra y a España que se encuentra en una crisis económica y sin fuentes de empleo.

Fuente
Contralínea (México)