7-11-2012

La pregunta fundamental que debe absolver el canciller Rafael Roncagliolo es ¿qué hizo desde que fue noticiado de las intromisiones del Movadef en Buenos, Santiago y México D.F.? Que de ahora en adelante, como en el dicho: después de burro muerto, pasto, es otro tema. Se trata de establecer responsabilidades, todas graves por inacción u omisión.

Hay en marcha cortinas de humo que usan de pretexto el contencioso judicial a que Perú ha llevado a Chile ante la Corte Internacional de Justicia y se ha dicho por boca de varios irresponsables que no se puede censurar a Roncagliolo por un tema de imagen o porque estamos en La Haya. Nada más cínico, inexacto y tendencioso.

¿Perú pararía su accionar jurídico en La Haya por falta de canciller o remoción de aquél? ¿y para qué hay un equipo con agente, co-agente y abogados de prestigio? Suscribir o propagandizar esta monserga no es otra cosa que una cortina de humo. ¡Y de las más vulgares! Cuando la toma de los rehenes por el MRTA en la embajada de Japón, Francisco Tudela era canciller y Relaciones Exteriores siguió funcionando. ¿O no fue así?

Si se hiciera un parangón entre lo ocurrido en Buenos Aires y México D.F., lo segundo ha sido más bochornoso e indigesto. Sin embargo el ex embajador Nicolás Lynch debió renunciar al cargo y se fue, no sin antes subrayar que su superior, cuando la invasión del Movadef, es decir Roncagliolo, fue enterado oportunamente y ¡no hizo nada!

Para el titular de Relaciones Exteriores, para el primer ministro y para el gobierno, el asunto fue un incidente menor. ¿Cómo puede ser minucia que se ridiculice con embanderamientos y lecturas luengas, las embajadas peruanas en el exterior y el timonel del portafolio haya incurrido en la inacción más reprobable de que se tenga memoria en la historia de esta administración?

Cuando el legislador Tubino, so pretexto de haber sido marino y, según él, supuesto experto en el tema limítrofe que se ventila en La Haya con Chile, no debe tocarse al canciller Roncagliolo, propone que festejemos la ineptitud del ministro de marras y pone en ridículo a todo el cuerpo diplomático nacional porque da a entender que son una magnífica bola de tarados que dependen del sí o el no de don Rafael.

La verdad de la milanesa es otra. Hay que blindar al canciller Roncagliolo y todos los ardides serán válidos con tal propósito. Los diarios omiten contar el detalle de los sucesos y obliteran cualquier cosa que no sea la de obedientes tributarios que nunca dirán otra cosa distinta a lo que les manden manifestar. ¡Y a eso llaman "imagen" del portafolio! ¡Pamplinas!

Perú vive un eterno engaño desde que nació como república "independiente". Don José de San Martín proclamaba la libertad con medio país ocupado por los españoles. Siempre se ha hablado del pueblo y éste es el único ausente en las decisiones, sin embargo, todo lo sufre, todo lo asimila y todo lo paga. ¡Qué desastre!

Si perdonar fuera un deporte olímpico, los funcionarios peruanos en todos los órdenes del variopinto escalafón nacional, obtendrían el íntegro de las preseas de oro. Aquí no hay culpables, todos son inocentes, la honradez brota desde los poros. Y el miércoles el país oirá rapsodias de un coro angelical que so pretexto del Perú, su causa en La Haya y el "prestigio" de Relaciones Exteriores, extenderá no su condena, sino su felicitación a quien a todas luces le sobra incapacidad para un manejo delicado en el cargo de canciller, el señor Rafael Roncagliolo.

Por último, el combate al terrorismo debe darse en todos los niveles incluidas las embajadas, reducirlo a pancarta aterradora, incidente episódico y asonada mediática, constituye más del circo que promueven gobiernos irresponsables e ineptos que dijeron una cosa y hacen muchas otras distintas y hasta aberrantes con tal de continuar la farra y saqueo consuetudinarios del Perú.

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