23-10-2013

La propuesta alfanumérica no presume de ningún acertijo, es más bien el anuncio que hoy 23 cumple 24 años Alonso nuestro hijo. Mientras que él asciende picos en su carrera profesional de ingeniero, otros caminamos con más cuidado y siempre pagando poco agradables facturas, las físicas y las espirituales.

Desde la primera vez que decidí darle un regalo de cumpleaños -2004- en lo único que sé hacer con modesta prolijidad, redactar, he persistido en la crónica celebratoria, en la señal de alerta filial que a la par que se regocija por la fecha no deja de sugerir caminos nuevos y enmiendas a no pocas de sus calaveradas. Como buen joven, Alonso, persiste en usar el atuendo de mozo travieso, reilón y ocurrente cuando declina la furia malhumorada de sus gritos con decibeles contaminantes.

Aquellos que hemos superado los cinco decenios debemos ser humildes y conceder que de los muchachos también se aprende. Y bastante. Verbi gracia: la comunicación de Alonso con su abuelo paterno, mi padre, Francisco, es sobresaliente. Abuelo y nieto cuando se reúnen charlan y debaten, ríen y arreglan sus pareceres con envidiable salud. El abrazo generacional es de patente testimonio que no conocí. Antes, con su abuelo materno, mantuvo diálogos de interesante riqueza con el viejo limeño que fue don Manuel hace tres lustros desaparecido.

No sólo eso. Hoy el adalid Alonso diseña dinámicas empresariales y lidera un conjunto humano responsable de ese importante acápite. Me da ideas, lee con pasión asuntos de tecnología y comunicación y no son pocas las veces que reviso temas a sus instancias que llegan por correo electrónico, llamadas telefónicas y conversaciones personales. La vehemencia no es ajena a sus características. No contento con aquello, a posteriori me habla de las materias para comprobar que acometí el reto.

Para quienes somos sus padres Alonso es un típico hombre joven a quien aún falta adiestrarse en el manejo de situaciones, su horizonte aún es corto, a sus 24 años empieza a acopiar éxitos por aumentar y yerros por corregir. Ha poco, siendo un magnífico anglo-parlante confundió una indicación y en lugar de proseguir viaje por auto de Orlando a Miami, enrumbó largos kilómetros hacia otra localidad ignota. Su versación en la lengua de Whitman y la bondad de unos parroquianos le indicaron que se había equivocado de carretera.

Unas pocas palabras para Alonso: que tu liderazgo afinque en el amor que tus dirigidos te otorguen, el látigo y el grito no forman sino frágiles, debilísimas estructuras. Procura ser un magnífico capitán sin arrasar ni tumbar a nadie, he allí el reto que tu generación tiene por cometido y ambiciosa meta: regenerar al Perú. Estoy cierto que sí podrás contribuir en tan valiosa comisión.

A todos los chicos y chicas, peruanos y peruanas que hoy cumplen años, mi saludo y palabra de aliento. La posta va quedando para ustedes queridos compatricios. Y nosotros estaremos con el consejo experimentado en segundo plano y con el orgullo de sus brazos vigorosos y mentes creativas.

¡Feliz cumpleaños Alonso!
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Trotamundo de 23 años
http://www.voltairenet.org/article176324.html?var_mode=calcul
23-10-2012

¡22 años!
http://www.voltairenet.org/22-anos?var_mode=calcul
23-10-2011

¡21 años!
http://www.voltairenet.org/article167382.html
23-10-2010

¡20 octubres!
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23-10-2009

Alonso, octubre y los 19 años
http://www.voltairenet.org/article158402.html
23-10-2008

¡Ciudadano Alonso!
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23-10-2007

¡Los primeros 17!
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23-10-2006

¡Los primeros 16 años!
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23-10-2005

Epístola a mi hijo
http://www.voltairenet.org/article122540.html
25-10-2004

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