En menos de 5 días, la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal (PGJDF) –en colaboración con la Procuraduría General de la República (PGR)– llevó el caso por supuesta extorsión agravada en pandilla contra José Luis Marmolejo García ante un juez. vad investigación, iniciada el 14 de enero pasado, condujo al extitular de la Unidad Especializada en Investigación de Operaciones con Recursos de Procedencia Ilícita, de la PGR, al Reclusorio Preventivo Norte el pasado 20 de enero.

El oficio de consignación con detenido –del que Contralínea tiene copia– indica que los agentes de la Policía de Investigación capitalina Alan Bahena Rivas y Miguel Ángel Mares Faisal procedieron a la detención en “flagrante delito” de Marmolejo García y de su supuesto “coautor” en el ilícito, Miguel Ángel Tercero Hernández.

Según la Fiscalía Desconcentrada en Venustiano Carranza, donde se inició la averiguación previa FVC/VC/-3/T3/00 125/14-01, el exfiscal antilavado habría extorsionado al empresario José Luis Ramírez Becerril, accionista de la empresa Obses de México, SA de CV. Ésta es proveedora de equipo de espionaje y de seguridad de la PGJDF, la PGR y las secretarías de Seguridad Pública y de la Defensa Nacional, según su página de internet www.obses.com.mx.

El oficio de consignación refiere que Marmolejo García obtuvo del empresario 500 mil pesos momentos antes de la detención, ocurrida el 18 de enero. Ese día “se consumó instantáneamente” el hecho delictivo, indican las autoridades capitalinas.

La extorsión habría consistido en presionar a José Luis Ramírez Becerril, por medio de documentos falsos de la PGR, a pagar 2 millones de pesos para evadir la cárcel. Y es que, el 14 de enero pasado, el accionista de Obses recibió un citatorio apócrifo con número de oficio 25870, correspondiente a la supuesta averiguación previa PGR/DF/EXH-XII/58 11/2013-11. En éste se le señalaba por los delitos de lavado de dinero y enriquecimiento ilícito, junto con uno de los choferes de su empresa de nombre José Manuel Velázquez Pineda.

Según la relatoría de hechos, ese día “los hoy imputados José Luis Marmolejo García, Miguel Ángel Tercero Hernández [chofer del exfiscal], José Manuel Velázquez Pineda [chofer de Obses] y Fernando Vázquez Guzmán pusieron en marcha la fase preparatoria del delito, ya que al haber estado reunidos en forma ocasional y sin estar organizados con fines delictivos decidieron cometer un ilícito en común, para lo cual procedieron en una clara coparticipación, al realizar un rol específico en la conducta delictiva”.

Del pliego de consignación se desprende que el “rol” que habría jugado Marmolejo García –quien se desempeñaba como abogado externo de Obses de México– fue el de cabildero: según las autoridades capitalinas, valiéndose de su antiguo cargo como fiscal antilavado le presentó a la víctima la posibilidad de evitar la cárcel por medio del pago de los 2 millones de pesos, pues como exfiscal de la PGR tenía los suficientes contactos para que el asunto “terminara en la trituradora”.

Como su experiencia lo acreditaba, Marmolejo García explicó a la víctima que el asunto era demasiado delicado, revela el documento de la PGJDF. El montaje que idearon los supuestos extorsionadores habría sido reforzado con el testimonio de Velázquez Pineda, quien figuraba en los documentos apócrifos como coacusado del empresario.

Éste habría referido ante sus empleadores que el 13 de enero fue a declarar ante la PGR por un citatorio similar al de la víctima, donde se le acusaba de lavar dinero y enriquecerse ilícitamente. Motivo por el cual requería ayuda financiera de Obses para su defensa.

El 18 de enero, Marmolejo García y su chofer se habrían presentado nuevamente en las oficinas de Obses, para recoger un primer pago de 500 mil pesos. En presencia del exfiscal antilavado, la contadora de Obses, Norma Angélica Ruiz García, entregó al empresario Ramírez Becerril dos sobres que contenían el medio millón, en billetes de 1 mil pesos. Mismos que, a decir del pliego de consignación, le fueron dados a Marmolejo.

Afuera de las oficinas, los agentes Bahena Rivas y Mares Faisal esperaron al exfuncionario federal. “Al tomar conocimiento de la consumación del hecho delictivo”, éstos procedieron al “aseguramiento” del dinero en efectivo, del exfiscal, de su vehículo (un BMW mini, tipo All Black, color negro, modelo 2013) y de su chofer, Tercero Hernández, a quien le endilgaron una coparticipación en la supuesta extorsión.

Sin embargo, fue hasta ese mismo 18 de enero cuando la PGJDF solicitó la colaboración de la PGR para corroborar o descartar la autenticidad de los citatorios contra el empresario, que habrían falsificado los supuestos extorsionadores. Ese mismo día, la Procuraduría General de la República respondió que, tras hacer una búsqueda exhaustiva no había encontrado ninguna averiguación previa ni citatorios en contra del accionista de Obses.

La noche del domingo 20, Marmolejo García fue consignado al Reclusorio Preventivo Norte. Un día después, él y su chofer se presentaron a la rejilla de prácticas del Juzgado 12; allí escucharon los cargos que se les imputan: “desarrollar una conducta de acción en todo momento de carácter doloso”. También, rindieron su declaración preparatoria.

La extorsión agravada que se le imputa al exfiscal duplicaría la pena en su caso, por tratarse de un exintegrante “del cuerpo de seguridad pública”, pues estuvo adscrito a la PGR.

Fuentes allegadas al caso aseguran que Marmolejo intentó justificar el pago del medio millón como parte de sus honorarios por los servicios privados que ofrecía a la empresa Obses de México.

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Fuente
Contralínea (México)

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