Red Voltaire

Reunión del Consejo de Seguridad sobre la ofensiva israelí en Gaza

| Nueva York (EE.UU.)
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Se abre la sesión a las 15.10 horas.

Aprobación del orden del día

Queda aprobado el orden del día.

La situación en el Oriente Medio, incluida la cuestión de Palestina

El Presidente (habla en inglés): De conformidad con el artículo 37 del reglamento provisional del Consejo, invito al representante de Israel a participar en esta sesión.

Propongo que el Consejo invite al Observador Permanente del Estado Observador del Palestina ante las Naciones Unidas a participar en esta sesión, de conformidad con el reglamento provisional y la práctica anterior al respecto.

Al no haber objeciones, así queda acordado.

De conformidad con el artículo 39 del reglamento provisional del Consejo, invito al Secretario General Adjunto de Asuntos Políticos, Sr. Jeffrey Feltman, a participar en esta sesión.

El Consejo de Seguridad comenzará ahora el examen del tema que figura en el orden del día.

Tiene ahora la palabra el Sr. Feltman.

Sr. Feltman, Secretario General Adjunto de Asuntos Políticos (habla en inglés): Mientras nos reunimos hoy, la intensificación de la violencia que las Naciones Unidas trataban tanto de evitar se ha convertido en una realidad en Gaza y sus alrededores. Esto resulta más desalentador aún porque ocurre precisamente después de que surgieran algunos indicios de esperanza, concretamente la tentativa de Egipto de negociar un alto el fuego, seguido de una pausa humanitaria negociada por las Naciones Unidas. Ayer, durante cinco horas, un alto el fuego, mayormente respetado por las partes, permitió a la población civil en Gaza reanudar algunas actividades imprescindibles para sostener su vida cotidiana. La pausa permitió que los trabajadores iniciaran algunas reparaciones en la indispensable infraestructura eléctrica y de agua. En Israel, en el mismo período los civiles se libraron del ataque con cohetes.

Por consiguiente, el Secretario General se sintió alarmado cuando los militantes reanudaron el lanzamiento de proyectiles desde Gaza después de que concluyera la tregua, lo cual frustró nuestras esperanzas de que la pausa humanitaria sería el comienzo de una reducción de la violencia. Lamentamos que la tregua tan necesaria haya sido tan breve.

Poco después de que el lanzamiento de cohetes contra Israel señaló el fin de la pausa humanitaria, el Primer Ministro Netanyahu anunció el inicio de una operación terrestre en Gaza. Por lo que sabemos, las Fuerzas de Defensa de Israel hasta ahora han realizado cuatro incursiones terrestres en Gaza y han efectuado unos 90 ataques aéreos, disparando 91 misiles, en su mayor parte en la zona de acceso restringido, la cual se ha ampliado a 3 kilómetros. En el muro, las Fuerzas de Defensa de Israel lanzaron unos 357 proyectiles de artillería desde tanques, mientras la armada israelí lanzó unos 150 cohetes. Desde que concluyera la pausa humanitaria, los militantes han lanzado unos 127 cohetes y 29 obuses de mortero hacia Israel. Aproximadamente 20 viviendas palestinas recibieron impactos. Unos 26 palestinos perdieron la vida y otros 116 resultaron heridos. Un soldado de las Fuerzas de Defensa de Israel resultó muerto.

Al Secretario General le preocupa mucho que esta escalada aumente el número de víctimas ya de por sí alarmante entre la población civil de Gaza. Israel tiene inquietudes legítimas en materia de seguridad, y condenamos el lanzamiento indiscriminado de cohetes desde Gaza hacia Israel que puso fin ayer al alto el fuego temporal, pero nos alarma la dura respuesta de Israel. El Secretario General quedó conmocionado por la matanza terrible de cuatro niños provocada el 16 de julio en una playa de la ciudad de Gaza por un ataque israelí. Otros tres niños más de una familia resultaron muertos ayer. No hacen falta más ejemplos. La violencia debe concluir.

Desde el 8 de julio, cuando se intensificaron las hostilidades en el período previo a la escalada actual, se lanzaron 2.000 cohetes desde Gaza hacia Israel, de los cuales 1.100 impactaron en Israel y cientos fueron interceptados por la Cúpula de Hierro. Dos israelíes resultaron muertos, incluido un civil. Doce soldados de las Fuerzas de Defensa de Israel y 365 civiles israelíes fueron heridos. En el mismo período, unos 261 palestinos, en su mayoría civiles, incluidos por lo menos 48 mujeres y más de 50 niños, perdieron la vida, y más de 1.600 han resultado heridos, como consecuencia de aproximadamente 1.900 ataques efectuados contra Gaza por aire, mar y tierra. El bombardeo realizado por Israel provocó daños en escuelas, en centros de salud y en la infraestructura de saneamiento y de agua. Los hogares de más de 1.800 familias palestinas han quedado destruidos o han sufrido grandes daños.

Desde el comienzo de la crisis, el Secretario General han instado a los asociados internacionales y regionales a que ejerzan toda la influencia posible para poner fin de inmediato al sufrimiento y al derramamiento de sangre. Desde la última sesión de información (véase S/PV.7214) al Consejo, celebrada el 10 de julio, el Secretario General ha estado en contacto de forma constante con dirigentes mundiales a fin de facilitar medidas concertadas y eficaces para poner fin a la violencia en Gaza y sus alrededores, así como a la tensión insoportable de las familias israelíes causada por los continuos ataques con cohetes. Abrigábamos la esperanza de que la exitosa negociación de una pausa humanitaria también ayudara a los esfuerzos dirigidos por Egipto para facilitar un alto el fuego sobre la base del entendimiento alcanzado en noviembre de 2012. Las Naciones Unidas han expresado de manera reiterada nuestro apoyo a todos los esfuerzos destinados a poner fin a la violencia. Valoramos que Israel haya aceptado la propuesta de Egipto de un alto el fuego. Sin embargo, Hamas planteó contrapropuestas a la propuesta de Egipto, las cuales, a su vez, no fueron aceptables para Israel.

La Autoridad Palestina también ha expresado su respaldo al alto el fuego, y el Presidente Abbas ha participado activamente con dirigentes regionales y mundiales en un llamamiento para poner fin a la crisis. El Presidente Abbas se reunió con el Presidente Al Sisi de Egipto el día de ayer en El Cairo para examinar la propuesta de Egipto. Según se ha informado, ambos Presidentes estuvieron de acuerdo en la necesidad de un alto el fuego inmediato y en la urgencia de celebrar una conferencia de donantes para comenzar a reconstruir la Franja de Gaza. Se ha previsto que el Presidente Abbas llegue a Turquía hoy para reunirse con el Presidente Gül y el Primer Ministro Erdoğan de Turquía a fin de examinar la situación.

Al parecer, el Presidente Abbas también indicó que, en el caso de un alto el fuego, él estaría dispuesto a redesplegar las fuerzas de la Autoridad Palestina a lo largo del corredor Philadelphi, entre Gaza y Egipto, para permitir que se reabra el cruce fronterizo de Rafah que está bajo la supervisión de las fuerzas. Ese sería un componente fundamental para que Gaza vuelva a estar bajo un único Gobierno palestino legítimo, para que se cumplan los compromisos de la Organización de Liberación de Palestina y para que ese Gobierno logre mejoras tangibles en la vida de la población de Gaza. El Presidente Abbas ha escrito de nuevo al Secretario General pidiendo que se dote a Palestina de un sistema de protección internacional administrado por las Naciones Unidas. El Secretario General está estudiando detenidamente esa solicitud.

La comunidad internacional, incluido este Consejo, ha hecho numerosos llamamientos para que se ponga fin a la violencia y se proteja a los civiles. Una vez más pedimos que se suspendan de inmediato el lanzamiento indiscriminado de cohetes por parte de Hamas hacia Israel y las medidas de represalia israelíes. Todas las partes deben respetar el derecho internacional humanitario y las normas de derechos humanos. Deben responder de todo incumplimiento de esas obligaciones. Además, pedimos de nuevo a las partes que hagan todo lo posible para garantizar que la asistencia humanitaria continúe llegando a todos los que la necesitan. Todos deben garantizar la protección de la población civil y la integridad de las instalaciones y el personal de las Naciones Unidas. En ese sentido, el Organismo de Obras Públicas y Socorro de las Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina en el Cercano Oriente (OOPS) ha condenado categóricamente a los responsables de colocar aproximadamente 20 cohetes en una escuela desalojada del OOPS en la Franja de Gaza por considerarlo una violación flagrante de la inviolabilidad de sus instalaciones con arreglo al derecho internacional. El Organismo ha puesto en marcha una investigación exhaustiva sobre ese incidente.

Es indispensable y urgente que se declare un alto el fuego. Hasta que surtan efecto los esfuerzos en ese sentido, seguirá siendo necesario hacer pausas humanitarias, e instamos a las partes a que se planteen hacer esos intervalos de manera que la población civil pueda desplazarse libremente y realizar actividades vitales. En Gaza, las Naciones Unidas han sido uno de los proveedores cruciales de asistencia de emergencia para paliar los efectos que la escalada de la situación tiene en el ámbito humanitario. El OOPS ha estado desempeñando una función crucial al dar acogida en 43 instalaciones diferentes a alrededor de 47.000 ciudadanos de Gaza que no tienen adonde huir después de las advertencias de las Fuerzas de Defensa de Israel de que abandonaran sus hogares antes de que se procediera a atacarlos. La OOPS está desbordada, lo cual suscita el temor de que no haya provisiones para atender a más civiles que reciban advertencias de las Fuerzas de Defensa de Israel.

A menos que abordemos las causas subyacentes de la escalada actual de la situación, esta violencia terrible se repetirá una y otra vez. No podemos volver al statu quo ante, el cual suscita inquietud tanto a palestinos como a israelíes. Siguen sin aplicarse los elementos fundamentales de la resolución 1860 (2009). Una vez restablecida la calma, es indispensable abordar inmediatamente las causas subyacentes. Entre otras cosas, hay que poner fin al contrabando de armas, abrir totalmente los cruces y volver a situar a Gaza bajo un solo Gobierno palestino legítimo que se ajuste a los compromisos de la Organización de Liberación de Palestina.

En cuanto a esto último, es indispensable abordar la cuestión de la gobernanza. Decenas de miles de empleados contratados después de 2007 y que trabajan en Gaza no reciben el salario, mientras que más de 60.000 empleados siguen recibiendo salarios de Ramallah sin ejercer las funciones esenciales de gobernanza que Gaza necesita con tanta urgencia. Esto sencillamente no es sostenible. Las Naciones Unidas están dispuestas a ayudar a facilitar todos los esfuerzos en ese sentido, en coordinación y consulta con todas las partes en cuestión. Las partes deben aprovechar la ocasión para no solo renovar un alto el fuego sino también apoyar un progreso político, de seguridad, institucional y socioeconómico duradero que aporte estabilidad a Gaza.

Tal como el Secretario General ha señalado, las repercusiones de la crisis de Gaza se están empezando a sentir dentro de la región. También quisiéramos señalar que, desde la sesión del Consejo de 9 de julio sobre la aplicación de la resolución 1701 (2006), al menos se lanzaron 11 cohetes desde la zona de operaciones de la Fuerza Provisional de las Naciones Unidas en el Líbano (FPNUL) hacia Israel en cinco incidentes diferentes entre el 11 y el 18 de julio. Según la información de que se dispone hasta el momento, cinco cohetes cayeron en Israel, cuatro cayeron dentro del Líbano y dos en el mar. Además, el 11 de julio las Fuerzas Armadas Libanesas encontraron y desmantelaron dos cohetes que iban a lanzarse hacia Israel. Las Fuerzas de Defensa de Israel tomaron medidas de represalia en todas las ocasiones con varios disparos de artillería o fuego de iluminación a través de la Línea Azul hacia las zonas de lanzamiento. Hasta ahora ninguna de las partes ha registrado víctimas o daños importantes.

En cada caso, la FPNUL se puso inmediatamente en contacto con las Fuerzas de Defensa de Israel y las Fuerzas Armadas Libanesas para exhortarlas a que ejercieran la máxima moderación y cooperaran con la FPNUL para evitar una nueva escalada de la situación y restablecer el cese de las hostilidades. Las fuerzas de seguridad libanesas anunciaron la detención de tres personas en conexión con los ataques de los días 11, 13 y 14 de julio. La FPNUL, en coordinación con las Fuerzas Armadas Libanesas, mantiene una presencia operacional ampliada sobre el terreno y ha intensificado las patrullas en toda la zona de operaciones para evitar nuevos incidentes. Las Fuerzas Armadas Libanesas han aumentado su presencia en la zona.

En otro plano distinto, las violaciones recientes del Acuerdo sobre la Separación de las Fuerzas entre Israel y la República Árabe Siria de 1974 han demostrado el grave peligro que la situación de seguridad continúa entrañando para la estabilización del Golán. Este mes, en tres ocasiones, explosiones y cohetes procedentes del lado Bravo impactaron en el lado Alpha y llevaron a las Fuerzas de Defensa de Israel a responder con fuego contra el lado Bravo. Hace muy poco, el 15 de julio, efectivos de las Fuerzas Armadas Árabes Sirias se desplegaron con armamento pesado cerca del puesto de observación 56 de las Naciones Unidas. El intercambio de fuego entre las Fuerzas Armadas Árabes Sirias y miembros armados de la oposición provocó impactos de mortero cerca del puesto. Posteriormente, miembros armados de la oposición se acercaron al puesto de observación 68 de las Naciones Unidas solicitando al personal de mantenimiento de la paz de las Naciones Unidas que pidiera a las Fuerzas Armadas Árabes Sirias que se alejaran del puesto 56, ya que de lo contrario atacarían el puesto 68.

La amenaza por parte de miembros armados de la oposición se repitió hoy, cuando una patrulla de la Fuerza de las Naciones Unidas de Observación de la Separación (FNUOS) que escoltaba a un convoy logístico del puesto 60 al puesto 68 fue interceptada y miembros armados de la oposición entregaron a la FNUOS una nota escrita por la que amenazaban con atacar el puesto operativo 56 si las Fuerzas Armadas Árabes Sirias no lo evacuaban. En estos momentos, las Fuerzas Armadas Árabes Sirias siguen a 30 metros al norte y a 200 metros al sur del puesto de observación 56. El puesto 56 es un centro de comunicaciones para todos los puestos de las Naciones Unidas que están al sur de ese puesto. Esos hechos amenazan gravemente la seguridad y la protección del personal de las Naciones Unidas y podrían poner en peligro el alto el fuego entre Israel y Siria.

Si bien hoy nos centramos en Gaza, no debemos olvidar el panorama más general. La escalada de la situación en Gaza también ha tenido repercusiones en la Ribera Occidental, incluida Jerusalén Oriental, ya que se han desatado enfrentamientos entre quienes se manifiestan a favor de Gaza y las fuerzas de seguridad israelíes. Desde esta mañana, se han impuesto restricciones sobre el acceso palestino a los lugares sagrados de la Ciudad Vieja de Jerusalén y se ha procedido a un amplio despliegue de las fuerzas de seguridad israelíes. Desde entonces los enfrentamientos registrados han causado varios heridos palestinos. Además, persiste la tensión, incluida la violencia de los colonos, lo que dificulta una coordinación muy necesaria en materia de seguridad entre las fuerzas de seguridad israelíes y palestinas. Insistimos en nuestro llamamiento a los dirigentes israelíes y palestinos para que distiendan la situación y actúen de manera responsable.

La situación sobre el terreno es en definitiva fruto de un fracaso colectivo a la hora de promover una solución política del conflicto israelo-palestino. Los arreglos temporales ya no surtirán efecto. La comunidad internacional debe asumir su responsabilidad de ayudar a restablecer urgentemente una perspectiva real para la solución de dos Estados que ponga fin a décadas de conflicto y ocupación. Es la única manera de que el alto el fuego perdure. Es la única manera de romper el ciclo aparentemente interminable de ataques y represalias. Es la única manera de garantizar una paz duradera para las generaciones actual y venideras de palestinos e israelíes.

El Secretario General está dispuesto a hacer lo que le corresponde. Mañana, viajará a la región para expresar su solidaridad con los israelíes y los palestinos y ayudarlos, en coordinación con los agentes regionales e internacionales, a poner fin a la violencia y encontrar el camino a seguir.

El Presidente (habla en inglés): Doy las gracias al Sr. Feltman por su exposición informativa.

Tiene ahora la palabra el Observador Permanente del Estado de Palestina.

Sr. Mansour (Palestina) (habla en inglés): Hemos solicitado esta sesión de emergencia del Consejo de Seguridad debido a la actual crisis que enfrenta el pueblo palestino, sometido a la ocupación israelí. Cada momento que pasa, la vida de otro niño, otra madre u otro padre palestino es arrancada cruelmente a manos de las fuerzas de ocupación israelíes, que llevan a cabo una campaña asesina de ataques aéreos y bombardeos de artillería contra zonas civiles y, ahora, una invasión terrestre a gran escala de la Franja de Gaza, amenazando la seguridad y la supervivencia de toda la población civil palestina. En camino a esta sesión, fueron asesinados cuatro niños más. Tengo aquí sus nombres y sus edades, que oscilan entre los 2 y los 13 años: Rizeq Al‐Hayek, 2 años; Sarah Bustan, 13 años; Imad Ilwan, 7 años, y Qasem Ilwan, cuatro años.

A pesar de los esfuerzos regionales e internacionales para poner fin a la violencia y al derramamiento de sangre, así como al asedio, el aislamiento y el castigo de nuestra población, y del amplio consenso en el sentido de que no existe una solución militar para esta crisis o el conflicto en su totalidad, Israel, la Potencia ocupante, ha intensificado sus operaciones militares con toda intención de que estas operaciones aumenten el número de víctimas civiles, y con pleno conocimiento de causa. En menos de 24 horas, los asaltos israelíes han causado la muerte de más de 40 palestinos, entre ellos numerosos niños.

Mientras que el Presidente Abbas ha participado de manera permanente en los esfuerzos para garantizar un alto el fuego general, incluidos los esfuerzos de Egipto y Turquía, entre otros países interesados de la región y fuera de ella, Israel, en cambio, ha decidido continuar librando una guerra contra nuestro pueblo. Bajo el mando directo del Gobierno y el ejército de Israel al más alto nivel, las fuerzas de ocupación están causando muertos y cientos de heridos entre los civiles palestinos, en su mayoría niños y mujeres, destruyendo viviendas e infraestructura y desplazando a miles de familias. Gaza es víctima de otro desastre. Es un desastre que traumatiza y aterroriza a toda la población, agrava la crisis humanitaria causada por las reiteradas agresiones de Israel y su bloqueo ilegal desde hace ocho años y genera un sentimiento generalizado de angustia, resentimiento y rabia entre nuestra población.

Esta brutal agresión de Israel no puede justificarse de ninguna manera. No es un acto de legítima defensa, sino una agresión militar con ánimo de venganza, planificada intencionalmente y perpetrada por la Potencia ocupante contra la población civil sometida a la ocupación. Entre los objetivos de esta campaña militar están la destrucción de la unidad palestina y el colapso del Gobierno de consenso nacional. Las declaraciones de los funcionarios israelíes, desde el Primer Ministro hacia abajo, así como la enumeración de los objetivos específicos de la agresión, son prueba fehaciente de ello.

Cabe recordar que el Gobierno israelí utilizó cínicamente el asesinato de tres colonos israelíes para lanzar la agresión, un delito que no ha sido objeto de una investigación independiente y transparente, pero que Israel ha utilizado de manera demencial como base para sus ataques bárbaros y debido a lo cual los funcionarios, los colonos y los extremistas siguen incitando a más terror y causando daño a nuestro pueblo.

Es, además, una repetición obvia de las numerosas crisis fabricadas por Israel a lo largo de los años para evitar todos los esfuerzos encaminados a promover una solución política pacífica del conflicto y abordar como corresponde sus causas profundas, a saber, la negación y la violación de los derechos humanos del pueblo palestino por parte de Israel y la ocupación militar ilegal y colonización a que ha sometido al territorio palestino desde hace 47 años. No es fortuito que esta desestabilización deliberada de la situación sobre el terreno desvíe la atención internacional de la obstaculización por parte de Israel de los esfuerzos de paz, sobre todo mediante su perversa campaña de asentamientos en toda la Ribera Occidental, incluida Jerusalén Oriental.

Israel perpetra crímenes de guerra, crímenes de lesa humanidad, actos de terrorismo de Estado y violaciones sistemáticas de los derechos humanos contra el pueblo palestino. Esto no es simplemente una interpretación de Palestina. Es un hecho. Ante los ojos del mundo, Israel libra una guerra contra una población civil indefensa, pisotea sus derechos humanos, comete graves violaciones del derecho internacional humanitario y destruye los pilares del sistema internacional. Al mismo tiempo, impone a la comunidad internacional una doble moral mediante sus cínicos pretextos, incluida la destrucción de la credibilidad del propio Consejo de Seguridad, que se mantiene al margen mientras Israel viola flagrantemente sus resoluciones sin consecuencias.

Los actos de Israel desmienten sus palabras. Los hechos hablan con más fuerza que las palabras desdeñosas y las declaraciones inmorales que el representante de Israel repite ante el Consejo, mientras su Gobierno y su ejército asesinan y mutilan a niños, mujeres y hombres inocentes. Hasta ahora, el número de palestinos asesinados asciende a más de 274; con la adición de los cuatro niños, hay un total de 278 muertos y más de 2.065 heridos. La inmensa mayoría de los muertos y heridos son civiles, entre ellos 66 niños y, como dijo el Sr. Feltman, 48 mujeres y 17 personas de edad avanzada. Más de 47.000 personas se han visto desplazadas, y en su mayoría son refugiados palestinos. Esos hechos perturbadores se corroboran en los informes de los organismos de las Naciones Unidas sobre el terreno, incluidos la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios y el Organismo de Obras Públicas y Socorro de las Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina en el Cercano Oriente.

Las imágenes de los niños palestinos asesinados por las fuerzas de ocupación israelíes laceran el corazón y la conciencia del mundo. Me veo obligado a compartir los nombres de algunos de los niños, las familias, las personas mayores y las personas con discapacidad que han perdido la vida a causa de los ataques de Israel desde nuestro último llamamiento al Consejo (véase S/PV.7214), y que en su mayoría murieron en los ataques aéreos israelíes contra sus viviendas. Todas las víctimas, incluidos nuestros niños y nuestras mujeres, tienen nombre. No solo son las cifras que el Gobierno de ocupación israelí asesina a su antojo. Los nombres son los siguientes.

Mahmoud AI‐Haj, Tariq Saad Al‐Haj, Saad Mahmoud Al‐Haj, Omar Al‐Haj, Najla Mahmoud Al‐Haj, Amina Al‐Haj, todos de la misma familia, fueron aniquilados. Abdullah Abu Ghazl, de 4 años; Yasmeen Al‐Mutaweq, de 4 años; Shand Helmi AI‐Qarnawi, de 5 años; Ghalia Deeb Ghannam, de 7 años; Nour Marwan Al‐Najdi, de 10 años; Saber Sukkar, de 80 años, y Ola Washahi, de 31 años, Suha Abu Saada, de 47 años, ambos padecían graves deficiencias físicas y mentales y resultaron muertos en un ataque aéreo a un centro para personas con discapacidad.

Un total de 18 miembros de la familia Al‐Batsh, incluidos 6 niños y 3 mujeres, una de ellas embarazada, fueron masacrados, y otros 16 civiles resultaron heridos por las fuerzas de ocupación israelíes en un ataque militar lanzado deliberadamente contra su vivienda y, según declaró Israel, el ataque iba dirigido contra Tayseer Al‐Batsh, jefe de la policía en Gaza. Entre los muertos figuran Nahed Nai’im AI‐Batsh, de 41 años; Bahaa Majed Al‐Batsh, de 28 años; Qusai Issam Al‐Batsh, de 12 años; Mohammed Issam Al‐Batsh, de 17 años; Ahmed Nu’man Al‐Batsh, de 27 años; Yehya Ala Al‐Batsh, de 18 años; Jalal Majed AlBatsh, de 26 años; Mahmoud Majed Al-Batsh, de 22 años; Marwa Majed Al‐Batsh, de 25 años; Majed Subhi AlBatsh, Khaled Majed Al‐Batsh, de 20 años; Ibrahim Majed Al‐Batsh, de 18 años; Manar Majed AI‐Batsh, de 13 años; Amal Hasan Al‐Batsh, de 49 años; Anas Alaa Al‐Batsh, de 10 años; Qusai Alaa Al‐Batsh, de 20 años; Zakariya Alaa Al‐Batsh y Aziza Youssef Al‐Batsh, de 59 años.

Ismail Baker, de 9 años; Ahmed Baker, de 10 años; Mohammed Baker, de 10 años, y Zakariya Baker, de 10 años, fueron asesinados por las fuerzas ocupantes en plena luz del día mientras jugaban en la playa en la Ciudad de Gaza, en el incidente que ha mencionado el Sr. Feltman. Yasmin Al‐Astal, de 4 años; Osama Al‐Astal, de 6 años, y Raqiyya Al-Astal, de 70 años —todos ellos miembros de la misma familia— murieron en un ataque aéreo a una mezquita. Ibrahim Ramadan Abu Daqqa, de 10 años, su hermano Amro Ramadan Abu Daqqa, de 25 años, su hermana Madeline Abu Daqqa, de 27 años, embarazada y madre de tres niños, y su anciana abuela, Khadra Abu Daqqa; Fulla Shuhaibar, de 9 años; los hermanos Jihad Issam Shuhaibar, de 10 años, y Wasim Issam Shuhaibar, de 7 años; Ahmad Ismail Abu Musaflam, de 14 años; su hermana Alaa, de 13 años, y su hermano Muhammad, de 15; Rahaf Khalil Al‐Jbour, de 4 años; Yassin Al‐Humaidi, de 4 años, y Fares AlMahmoum, de 5 meses, también murieron.

Nos sumamos a las plegarias de nuestro afligido pueblo y rezamos por sus almas y les pedimos que sean fuertes y resistentes por sus familias y su nación en duelo.

Aún se desconoce el nombre de muchos de los fallecidos, mientras el personal de socorro busca entre los escombros e Israel continúa con sus ataques. Esa es la injusta realidad en la que el pueblo palestino lucha por sobrevivir y sufre enormemente bajo la ocupación israelí, puesto que su derecho a rechazar esa ocupación inmoral, inhumana e ilegítima y a resistirse a ella —y sus aspiraciones legítimas de lograr sus derechos y su libertad— se siguen viendo vergonzosamente entorpecidas por la Potencia ocupante.

Esa realidad se ve agravada por el repetido apaciguamiento de Israel y la incapacidad de la comunidad internacional de responsabilizarlo y de imponer el estado de derecho. Reiteramos nuestro llamamiento al Consejo de Seguridad para que cumpla con su deber en virtud de la Carta y actúe de inmediato para aplicar sus resoluciones relativas al conflicto palestino‐israelí y a la protección de los civiles y los menores en los conflictos armados.

Si el Consejo de Seguridad no responde a nuestros llamamientos para cumplir la ley, poner fin a esos delitos y violaciones contra nuestro pueblo y garantizar su protección, y si nuestra labor pacífica, diplomática y política al respecto fracasa, no nos quedará más remedio que recurrir a los órganos judiciales de las Naciones Unidas y al sistema internacional. Tenemos la obligación para con nuestro pueblo de remover cielo y tierra para poner fin a la ocupación, la opresión y el dominio colonial israelí y lograr nuestros derechos inalienables.

Hacemos un llamamiento al Consejo de Seguridad para que apruebe una resolución en la que se condene la agresión militar israelí contra la población civil palestina en la Franja de Gaza, se exija su cesación inmediata y el levantamiento del bloqueo israelí en la Franja de Gaza, así como la protección del pueblo palestino, puesto que Israel, la Potencia ocupante, ha dejado claramente de cumplir sus obligaciones jurídicas al respecto. En ese sentido, deseamos poner de manifiesto que dicha resolución y las medidas necesarias para aplicarla cuentan con el pleno apoyo del Grupo de los Estados Árabes, la Organización de Cooperación Islámica y el Movimiento de los Países No Alineados, lo cual constituye la mayoría de los Miembros de las Naciones Unidas.

Por último, antes de terminar, deseo también apelar a la comunidad internacional para que apoye los esfuerzos encaminados a proporcionar asistencia humanitaria urgente a la población civil palestina en Gaza con el fin de mitigar el grave sufrimiento y la grave devastación que está soportando. A este respecto, exhortamos a los donantes a responder de inmediato al llamamiento urgente a favor de Gaza que hizo el 14 de julio el Organismo de Obras Públicas y Socorro de las Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina en el Cercano Oriente, reconociendo la función vital que desempeña el Organismo, junto con otras entidades de las Naciones Unidas y organizaciones internacionales sobre el terreno, para abordar la crisis y satisfacer las necesidades de la población.

Por último, permítaseme decir algunas palabras en árabe a nuestro pueblo en la Franja de Gaza.

(continúa en árabe)

Volvemos al Consejo de Seguridad una vez más en vista de su incapacidad de responder a la agresión contra nuestro pueblo. Desde este Salón, saludamos al pueblo palestino por su sufrimiento y magnífica fortaleza y nos inclinamos ante sus mártires que han caído como consecuencia de la bárbara agresión israelí, que ha atacado indiscriminadamente a mujeres, hombres y niños de los 1,8 millones de habitantes de Gaza. Tienen derecho a estar furiosos con el Consejo de Seguridad, que no ha detenido el acto de agresión. Tienen derecho a estar furiosos por el hecho de que el mundo se quede mirando mientras ellos sufren y pierden a sus hijos y familiares.

La agresión aún no ha terminado. Sin embargo, hay gente en todo el mundo que se siente orgullosa de que los palestinos luchen y no escatimen esfuerzos para conseguir su libertad y poner fin a este inhumano acto de agresión. Todos sabemos que el pueblo palestino pronto logrará poner fin a esta barbarie.

El Presidente (habla en inglés): Tiene ahora la palabra el representante de Israel.

Sr. Prosor (Israel) (habla en inglés): Frente a los secuestros de nuestros hijos por partes de terroristas, no nos ha quedado otra opción. Frente a los cohetes que llovían sobre nuestros ciudadanos, no nos ha quedado otra opción. Frente a los túneles que cavaban los yihadistas bajo nuestras fronteras, no nos ha quedado otra opción.

Hace unas horas, las Fuerzas de Defensa de Israel entraron en Gaza para devolver la calma al pueblo de Israel debilitando las capacidades terroristas de Hamas. El Primer Ministro Netanyahu tomó la valiente decisión de aceptar todos los altos el fuego que se ofrecieron, aunque el pueblo de Israel estuviera siendo atacado. Pero Hamas rechazó toda posibilidad de restablecer la calma. Eso no era lo que nosotros queríamos. Hemos enviado a nuestros hijos e hijas a enfrentarse a un enemigo que vive de la violencia y que celebra la muerte.

Quiero ser muy claro. Nuestras tropas están luchando en Gaza pero no están luchando contra el pueblo de Gaza. Los ciudadanos de Israel llevan años siendo víctimas de los incesantes ataques cometidos por un grupo terrorista asesino. Hamas nos ha atacado en nuestros hogares, nuestras escuelas y nuestros autobuses. El Consejo debe apoyar a Israel para evitar el próximo bombardeo con cohetes, el próximo secuestro y el próximo atentado suicida, para que podamos acabar de una vez con la amenaza del terrorismo que se cierne sobre el pueblo de Israel.

Solo con echar un vistazo al mes transcurrido se entrevén las amenazas incesantes que sufre Israel. Estamos siendo atacados en cuatro frentes. Se han lanzado cohetes desde Siria, el Líbano y el Sinaí, y los terroristas en Gaza han disparado más de 1.500 cohetes. A la gran moderación de que ha dado muestras Israel se responde con actos de agresión descontrolados. El martes pasado, durante seis horas, Israel se abstuvo de atacar. Durante ese lapso de tiempo, el mundo fue testigo de cómo entiende Hamas las declaraciones de alto el fuego. Israel cesa de disparar y Hamas dispara. Hamas no lanzó uno o dos cohetes; atacó a Israel con 50 cohetes. Todos enviaron un mensaje inequívoco y claro de que Hamas está decidido a librar una guerra contra el Estado judío.

Dos días más tarde, las Naciones Unidas pidieron una tregua limitada de carácter humanitario. Una vez más, el Primer Ministro Netanyahu dio su acuerdo a esa iniciativa y demostró que Israel no está interesado en una guerra. Mientras el personal de asistencia transportaba bienes para ayudar a la población de Gaza, Hamas siguió lanzando cohetes contra Israel de manera desafiante. ¿Cómo utilizó Hamas el alto el fuego con fines humanitarios? Envió a 13 terroristas fuertemente armados a través de un túnel del terror hacia el Kibutz Sufa con el único propósito de llevar a cabo una masacre. Esta es la tercera vez en las dos últimas semanas que Hamas ha utilizado sus túneles para infiltrarse en Israel y ha intentado llevar a cabo ataques. Al mismo tiempo, sigue lanzando cientos de cohetes.

Durante diez días, la vida de 5 millones de israelíes ha implicado tener solamente unos segundos para correr hacia un refugio contra bombardeos y salvar su vida. Nuestras principales ciudades, Tel Aviv, Jerusalén y Haifa, son bombardeadas diariamente. No hay ningún país del mundo que soporte semejantes actos de agresión contra sus ciudadanos, y tampoco debe esperarse que Israel lo haga. Estamos actuando únicamente para defender a los israelíes de constantes ataques terroristas.

A lo largo de la Operación “Manto Protector”, Israel se ha comprometido a defender el derecho internacional. Nuestro ejército es un ejército moral como ningún otro en el mundo. No aspira a hacer daño a ninguna persona inocente. Nuestras operaciones se dirigen únicamente contra objetivos terroristas y lamentamos verdaderamente toda pérdida civil. En cambio, no existe ninguna línea roja que Hamas no cruce. No se detendrá ante nada ni hay profundidad a la que no esté dispuesto a sumirse. Está incluso utilizando ambulancias llenas de niños para el desplazamiento de sus terroristas en Gaza.

No hay lugar que esté vedado a Hamas. Está almacenando sus armas en viviendas de familias y lanzando cohetes desde mezquitas, y ha establecido su cuartel general en el sótano de un hospital de Gaza. El día de ayer, el Organismo de Obras Públicas y Socorro de las Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina en el Cercano Oriente (OOPS) admitió que había encontrado, misteriosamente, 20 misiles en una de sus escuelas. Estoy seguro de que si el OOPS dedicara tiempo a examinar otras instalaciones, descubriría que esa es solo la punta del iceberg. Hamas está utilizando instalaciones de las Naciones Unidas para cometer un doble crimen de guerra, tomando como blanco a civiles israelíes a la vez que se esconde detrás de civiles palestinos. Desde la seguridad de sus hoteles de lujo en Qatar, dirigentes de Hamas como Khaled Mashaal hacen pedidos de servicios a la habitación con una mano y con la otra ordenan a Hamas que utilice a los palestinos como escudos humanos.

Sin embargo, los miembros del Consejo no tienen que creer mis palabras. El representante de Palestina ante el Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas así lo ha reconocido, al afirmar:

“Los misiles que se están lanzando ahora contra Israel —todos y cada uno de los misiles— constituyen un crimen de lesa humanidad, independientemente de que acierten o no el blanco, ya que están dirigidos contra objetivos civiles.”

Espero que el representante de Palestina recuerde eso cuando haga amenazas para entrar a determinadas organizaciones del sistema de las Naciones Unidas.

Israel ha tenido que hacer frente a una opción que ninguna nación debería tener que escoger: abstenerse de responder y someter a su población civil a los ataques con cohetes, o enfrentar a los terroristas y correr el riesgo de causar heridas a civiles. Hamas se sirve de las víctimas palestinas para alimentar su maquinaria de propaganda. La estrategia de Hamas está clara. Perpetúa la matanza de su propio pueblo con la esperanza de que la comunidad internacional ejerza presión sobre Israel para ceder a sus exigencias.

Lamentablemente, muchas personas han sido engañadas por esa campaña cínica al describir la lucha como equivalencia moral, o “ciclo de violencia”. Todos los que sostienen que ambas partes son igualmente culpables se están prestando al juego de Hamas y están condenando a los habitantes de Gaza e Israel a seguir sufriendo. Las condenas poco fundamentadas de Israel fortalecen la mano de los terroristas. Existe una diferencia clara entre Israel y Hamas. El pueblo judío cree en el valor de la vida, mientras que Hamas cree en el valor de quitar la vida. ¿Cuántos palestinos más deben caer víctimas antes de que el Presidente Abbas rompa finalmente su asociación con Hamas? Abbas es el Presidente del Gobierno de unidad nacional que incluye un grupo terrorista asesino. ¿Para qué está unido exactamente su Gobierno? Evidentemente, no para la paz.

Incluso cuando suenan alarmas en todo Israel, algunos miembros de la comunidad internacional están haciendo sonar falsas alarmas aquí, en las Naciones Unidas. Nos dijeron que, tan pronto como Israel se retire a las fronteras de 1967 y desmantele sus asentamientos, habrá paz. Insistieron en que el conflicto estaba impulsado por la así denominada ocupación. ¿Ocupación? ¿Nadie recuerda nada?

En 2005, cuando dirigía el Servicio Exterior de Israel, Israel devolvió cada centímetro de Gaza a los palestinos. En el proceso, el mundo contempló cómo desarraigamos a miles de familias de sus hogares y desmantelamos sus empresas. Cuando acabamos tal proceso, no quedó ni un soldado, ni un colono ni un solo ciudadano israelí. Todo lo que dejamos atrás fueron invernaderos y otras estructuras, que desarrollarían la economía de Gaza y permitirían que el pueblo palestino pudiera construir una sociedad pacífica. Abrimos cruces fronterizos y fomentamos el comercio porque queríamos que Gaza tuviera éxito. Esperábamos que eso sirviera de modelo de dos sociedades viviendo la una junto a la otra en condiciones de paz.

Sin embargo, no fue así. Hamas utilizó el pretexto de la democracia para crear una teocracia militante. En primer lugar, libró una guerra civil contra Fatah y ejecutó a sus opositores políticos. Posteriormente, destruyó los invernaderos y las empresas que habíamos dejado.

En lugar de utilizarlos para crear instituciones económicas, construyó un régimen terrorista con millas de túneles subterráneos. Por último, se aprovechó de la financiación que procede de la comunidad internacional para inundar a Gaza de armas.

En todos y cada uno de los meses de los últimos nueve años, Hamas ha lanzado cohetes contra ciudades y aldeas israelíes. Con el tiempo, ha ampliado su arsenal de cohetes de unos pocos cientos a miles. Las armas de que dispone hoy son más sofisticadas y son capaces de llegar a Israel más que nunca antes. Cada pocos años, Hamas intensifica sus ataques mediante el lanzamiento de una ofensiva masiva. En 2008, en el curso de tres semanas, Hamas disparó 800 cohetes que pudieron alcanzar a un millón de israelíes que vivían en la zona cercana a Gaza. En 2012, Hamas disparó 1.200 cohetes en una sola semana, que pudieron alcanzar a 3,5 millones de israelíes en Israel meridional y central. Durante las dos últimas semanas, Hamas ha disparado 1.500 cohetes que amenazan a 5 millones de israelíes, es decir, al 70% de nuestra población que vive en todo el país.

Después de cada escalada, la comunidad internacional negocia un alto el fuego, e Israel lo acepta con la esperanza de que con ello se consiga finalmente la paz. Después de tres series de ataques considerables y más de 12.000 cohetes en nueve años, ha quedado claro que Hamas no tiene interés en que se logre la tranquilidad en Gaza. Está empleando la estrategia de la tregua. Cuando Hamas se encuentra a punto de ser derrotado, da su acuerdo para que se haga una breve pausa con el fin de empezar de nuevo, rearmarse y reanudar los actos de agresión.

Durante años, hemos dicho al Consejo de Seguridad que Hamas estaba introduciendo de contrabando miles de cohetes en Gaza. Hemos hablado y hemos repetido esos hechos. Nos han respondido con el silencio. Una y otra vez, hemos instado a la comunidad internacional a que condene el lanzamiento de cohetes y se nos ha respondido con el silencio. Es hora de que la comunidad internacional haga frente a las consecuencias de su pasividad. Hamas utilizó su posición en Gaza para vulnerar al pueblo palestino y crear una base de terror en el patio trasero de Israel. Ahora ve una oportunidad para hacerlo de nuevo. Hamas está utilizando el Gobierno de unidad para exportar su capacidad terrorista de Gaza a Judea y Samaria. Si no se detiene a Hamas, habrá más terror para Israel y más tragedia para los palestinos.

La comunidad internacional apoyó el acuerdo de unidad entre Fatah y la organización terrorista, creyendo que nos acercaría a la paz. ¿Parece eso lógico? ¿De qué forma se podría lograr la paz apoyando a un grupo terrorista, cuya razón de ser es la erradicación de Israel? Ya debería estar claro que Hamas está utilizando la excusa de un acuerdo político para ganar la legitimidad de sus objetivos extremistas. Tras el establecimiento del Gobierno de unidad, el Ministro de Hamas, Sr. Fathi Hamad, declaró que:

“el silbido de las balas, el sonido de las bombas y los misiles explotando y la captura de soldados israelíes era música para nuestros oídos”.

El peligro no podría estar más claro. Apoyar el acuerdo de unidad le da a Hamas la oportunidad de incitar a la provocación, la violencia y el terror dentro del tejido mismo de Judea y Samara, como hicieron en Gaza.

Los ciudadanos de Israel quieren vivir en paz. Queremos ver a nuestros hijos crecer y hacerse mayores sin tener que correr a refugios contra bombas o ponerse uniformes de soldado. Nuestra esperanza es que algún día —algún día— leamos acerca de los ataques contra el pueblo judío en los libros de historia, en vez de que sea en los periódicos. No obstante, ese día no ha llegado todavía. Por ahora nos vemos obligados a librar la guerra contra un grupo terrorista decidido a destruirnos. En estos momentos, la noche ha caído en Israel. En vez de estar durmiendo tranquilamente en sus camas, nuestros hijos e hijas están afuera, en la oscuridad, haciendo la guardia de Israel y del pueblo de Israel.

En el Libro de los Salmos, el Rey David dice: “Demasiado tiempo ha morado mi alma con los que odian la paz. Yo amo la paz, mas cuando hablo, ellos están por la guerra.” (La Santa Biblia, Salmo 120:6-7). A Israel no le quedó alternativa. Sin embargo, cada uno de los que se encuentran en este Salón tienen la opción de luchar contra el terrorismo y defender el derecho de la gente a vivir en paz, de luchar contra el uso de escudos humanos a favor de los derechos humanos, de luchar contra la opresión y de defender las libertades que tanto apreciamos. Los líderes de muchos de los Gobiernos que están representados en este Salón ya han expresado su apoyo al derecho que tiene Israel a defenderse. Les damos las gracias por estar de nuestro lado en este importante momento. Pido al resto de los presentes que se unan a ellos.

Tengo aquí conmigo una brújula. Se la ofrezco a la comunidad internacional con la esperanza de que guíe a sus miembros para tomar la decisión correcta y optar por una mayor claridad, por el bien contra el mal y por lo que es correcto contra lo que está errado.

El Presidente (habla en inglés): Tienen ahora la palabra los miembros del Consejo de Seguridad.

Sr. Omaish (Jordania) (habla en árabe): Jordania, en nombre del Grupo de Estados Árabes, pidió que se convocara esta reunión urgente para deliberar sobre los últimos acontecimientos graves que han tenido lugar en la Franja de Gaza. Damos las gracias a los miembros del Consejo por responder tan rápidamente a nuestro llamamiento.

Jordania rechaza y condena en los términos más enérgicos la repetida agresión perpetrada por Israel en la Franja de Gaza. Denunciamos su guerra contra el pueblo palestino y los acontecimientos más recientes ocurridos tras la incursión terrestre contra la Franja de Gaza anoche. Jordania denuncia el desproporcionado, injustificado y excesivo uso de fuerza y los ataques indiscriminados dirigidos contra civiles inocentes: los hijos e hijas del pueblo palestino. ¿Acaso no se ha hastiado la humanidad al haberse acostumbrado el mundo a ver a niños muertos en Gaza, niños muertos en las playas de Gaza y niños muertos entre los escombros de sus hogares destruidos?

Hasta la fecha, la agresión israelí se ha cobrado más de 270 mártires, así como más de 1.500 heridos. Las cifras continúan aumentando. Las Naciones Unidas han informado de que más del 80% de las bajas palestinas son civiles. Más del 20% son niños. Más de 1.600 hogares palestinos han sido reducidos a la nada. Decenas de miles de palestinos han tenido que abandonar sus hogares en el norte y en el centro de Gaza. Más de 18.000 han buscado refugio en las escuelas del Organismo de Obras Públicas y Socorro de las Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina en el Cercano Oriente. Más de la mitad de la población de Gaza no tiene agua. Muchas escuelas y centros de salud han sido destruidos y, por consiguiente, ha aumentado el sofocante sufrimiento humano en la Franja de Gaza.

Jordania hace un llamamiento a Israel para que ponga fin a sus operaciones militares de inmediato. Pedimos a Israel que retire sus fuerzas de la Franja de Gaza. Jordania exhorta a que la situación se distienda por completo y se establezca un alto el fuego y se ponga fin a los ataques contra civiles inocentes donde quiera que ocurran, así como que se les brinde protección. Pedimos que se respeten las normas del derecho internacional humanitario. A este respecto, Jordania apoya la iniciativa que ha presentado Egipto para lograr el alto el fuego y la distensión de la situación.

Jordania ha fortalecido la capacidad del hospital militar de campaña que viene operando en Gaza desde hace años. Hemos acelerado la asistencia médica urgente a la Franja. Jordania también ha abierto sus puertas a oleadas de palestinos heridos. Hacemos un llamamiento a la comunidad internacional para que proporcione asistencia humanitaria urgente a los palestinos en la Franja de Gaza.

Bajo el liderazgo de Su Majestad el Rey Abdullah II Ibn Al‐Hussein, Jordania está trabajando sustancialmente mediante conversaciones intensas con los líderes de la región y del mundo a fin de lograr un acuerdo de alto el fuego. Queremos recalcar que la única solución para garantizar el fin definitivo de la agresión israelí será una solución política a través de la reanudación de negociaciones exhaustivas y serias, basadas en la solución de dos Estados. Eso incluiría la creación de un Estado de Palestina independiente en territorio palestino, que tendría a Jerusalén Oriental como su capital y estaría basado en las resoluciones internacionales pertinentes y en la Iniciativa de Paz Árabe, a fin de garantizar la seguridad y la estabilidad a todos los Estados y pueblos de la región.

Sra. Power (Estados Unidos de América) (habla en inglés): Doy las gracias al Secretario General Adjunto, Sr. Feltman, por su exposición informativa.

Los Estados Unidos se sienten profundamente preocupados por los ataques con cohetes cometidos por Hamas y el peligroso recrudecimiento de las hostilidades en la región. En particular, nos preocupan las repercusiones devastadoras que tiene la crisis para los civiles tanto israelíes como palestinos.

El Presidente Obama habló con el Primer Ministro Netanyahu esta mañana para reafirmar el firme apoyo de los Estados Unidos al derecho de Israel a defenderse. Como dijo el Presidente Obama hoy, ninguna nación debe aceptar que se disparen cohetes hacia su territorio o que terroristas ingresen por túneles a su territorio. En solo las últimas dos semanas, Hamas y otros grupos armados en Gaza han lanzado más de 1.500 cohetes hacia centros de población en Israel. Los ataques de Hamas son inaceptables, y serían inaceptables para cualquier Estado Miembro de las Naciones Unidas. Israel tiene el derecho de defender a sus ciudadanos y de impedir esos ataques.

El Presidente Obama también dijo hoy que estamos muy preocupados por la posible pérdida de más vidas inocentes. Es importante que se haga todo lo posible para evitar bajas civiles así como para mitigar el sufrimiento de hombres, mujeres y niños inocentes.

Las consecuencias de la intensificación de la violencia son claras para todos nosotros, y son desgarradoras.

Sentimos una angustia profunda al ver las imágenes de sufrimiento que llegan desde Gaza, mostrando, entre otras cosas, los muertos y heridos entre los civiles palestinos inocentes, entre los que se encuentran niños pequeños, y el desplazamiento de miles de personas. Los civiles israelíes, incluidos los ancianos y también los niños, huyen hacia refugios con escaso aviso para escapar de la descarga de cohetes desde Gaza. Esa no es forma de vivir, ni para los palestinos ni para los israelíes.

Los cuatro niños palestinos que jugaban en la playa en la ciudad de Gaza eran como los niños de cualquier lugar, ansiosos de jugar. Su muerte es desgarradora, y la pérdida que sus familiares y vecinos deben sentir hoy tiene que ser terrible. Las autoridades israelíes han abierto una investigación sobre su muerte.

Las consecuencias devastadoras del conflicto son aún más inquietantes si se considera que Hamas ha malgastado los esfuerzos que Egipto ha realizado con seriedad para negociar un alto el fuego. Una cesación de la violencia habría ofrecido a los civiles de ambos lados una posibilidad de paz, pero Hamas prosiguió con sus ataques con cohetes.

Como hemos declarado reiteradamente, los Estados Unidos están comprometidos a encontrar una solución diplomática para poner fin a la violencia actual. Como dejó en claro el Presidente Obama hoy, consideramos que se debería reanudar el alto el fuego que se alcanzó en noviembre de 2012. Con ese fin, estamos comprometidos a apoyar la propuesta de Egipto de alto el fuego. Por eso, el Secretario de Estado, Sr. Kerry, trabaja con nuestros asociados regionales para tratar de lograr una cesación de las hostilidades y está dispuesto a viajar a la región después de celebrar consultas adicionales.

Hasta que se alcance un alto el fuego, debemos hacer todo lo posible por ayudar a los civiles atrapados en medio de la violencia. Apreciamos la pausa humanitaria de cinco horas de duración que fue negociada ayer por el Coordinador Especial, Sr. Serry. Ofreció la muy importante posibilidad para las Naciones Unidas, los trabajadores que prestan asistencia humanitaria, el personal médico y otros de acceder a los heridos, desplazados y personas más vulnerables. Dio tiempo para que algunas reparaciones en infraestructura esencial contribuyeran a mejorar algunos servicios básicos, y ofreció una breve pausa para algunas de las personas más afectadas por el conflicto.

Sin embargo, seamos claros: una pausa humanitaria es solo eso, una pausa. Es una interrupción breve de un ciclo de violencia que, por lo demás, es persistente y, con frecuencia, abrumador, que ha causado sufrimiento y terror a los civiles. Una pausa no es un sustituto de un alto el fuego, que es lo que se necesita.

Sin duda, la situación humanitaria en Gaza, que era ya muy problemática, se deteriora con rapidez. Existe escasez generalizada de agua, alimentos, electricidad y medicamentos. Las Naciones Unidas, las organizaciones que prestan asistencia humanitaria y los ciudadanos palestinos realizan una labor ingente para ayudar a los necesitados, desde abrir la puerta de sus hogares a los desplazados hasta entregar raciones de emergencia a los que se encuentran en algún lugar de muy difícil acceso. No obstante, la situación es grave y está empeorando. Hasta que se logre un alto el fuego, solicitamos a todas las partes que garanticen la protección de los civiles y respeten y protejan las instalaciones de salud y de prestación de asistencia humanitaria, incluidas las de las Naciones Unidas.

Esta semana, las Naciones Unidas descubrieron en Gaza 20 cohetes que habían sido colocados en una escuela. Las Naciones Unidas retiraron con rapidez los cohetes y condenaron categóricamente el acto. Dichas tácticas son inexcusables. Condenamos con la mayor firmeza el uso inmoral, ilícito y riesgoso de escuelas y hospitales con fines militares, lo cual pone en peligro a algunos de los miembros más vulnerables de la sociedad: los niños y los enfermos.

Ninguna familia, palestina o israelí, debería tener que vivir con el temor constante de la inseguridad en sus propios hogares. Ningún niño, israelí o palestino, debería permanecer despierto durante la noche por el sonido de cohetes o disparos, ni tampoco se le debería impedir concurrir a la escuela porque es demasiado peligroso salir del hogar. Nadie quiere vivir así. Es indignante que se vean forzados a hacerlo.

La única manera de poner fin a la situación consiste en detener de inmediato el lanzamiento de cohetes desde Gaza y en disminuir las hostilidades. Eso es lo que solicitamos hoy.

El reciente aumento de la violencia se intensificó debido al secuestro y el asesinato sin sentido de tres niños israelíes, a los que les siguió el insensato secuestro y asesinato de un niño palestino. Cuando las noticias del asesinato del niño palestino llegaron a la madre de una de las víctimas israelíes, ella dijo: “Ninguna madre o ningún padre debería padecer lo que estamos padeciendo ahora”. Ella tiene razón. Se ha derramado demasiada sangre inocente. Debe ponerse fin al sufrimiento de civiles inocentes.

Sr. Liu Jieyi (China) (habla en chino): Sr. Presidente: Le doy las gracias por haber convocado la sesión de emergencia de hoy. También agradezco al Secretario General Adjunto, Sr. Feltman, su exposición informativa. He escuchado con sumo cuidado las declaraciones formuladas por los representantes de Israel y de Palestina. China sigue con atención los recientes acontecimientos relacionados con la situación israelo‐palestina.

A pesar de los reiterados llamamientos de la comunidad internacional, Israel ha continuado el bombardeo aéreo a gran escala contra Gaza y ha lanzado una invasión terrestre a Gaza, lo cual ha causado muchas bajas civiles, entre ellas mujeres y niños. A China le preocupa y lamenta profundamente esta evolución. China condena todo abuso de la fuerza, independientemente de la excusa que se utilice, y toda acción que cause muchas víctimas entre la población civil inocente resulta inaceptable. En lugar de resolver problemas, la fuerza solo causa más derramamiento de sangre, destrucción y odio.

Estamos decepcionados porque la pausa humanitaria no resultó en un alto el fuego. Instamos a las partes interesadas a poner fin a las hostilidades de inmediato, a retirar de Gaza sus efectivos sobre el terreno, a levantar plenamente el bloqueo contra Gaza y a dar acceso a las Naciones Unidas y a otros organismos internacionales que prestan asistencia humanitaria a fin de que puedan aliviar el sufrimiento de la población local. China apoya los esfuerzos que realiza el Consejo de Seguridad a fin de tomar las medidas necesarias, adoptar una posición firme sobre la situación en Gaza, promover la reducción de las tensiones, evitar más bajas civiles y mantener la paz y la estabilidad en el Oriente Medio.

China valora y respalda los esfuerzos diplomáticos de mediación que realiza la comunidad internacional, incluidos los que llevan a cabo el Secretario General, Sr. Ban Ki‐moon, Egipto y otros países de la región, así como la Liga de los Estados Árabes, para mitigar la situación actual. En esta etapa es imprescindible que las partes israelí y palestina reaccionen positivamente a los buenos oficios y a la iniciativa de la comunidad internacional en favor de un alto el fuego, que se logre un alto el fuego inmediato y se eviten todas las operaciones militares terrestres, el lanzamiento de cohetes y otras medidas que puedan provocar el agravamiento de la situación y mayores tensiones.

China está en estrecho contacto con las partes en la cuestión con el fin de promover un alto el fuego de parte de Israel y Palestina. El Viceministro de Relaciones Exteriores de China se acaba de reunir de forma separada en China con enviados y representantes de Israel, Palestina, Egipto y otros países árabes, así como con la Liga de los Estados Árabes, y trabaja activamente con ellos. Es estos momentos, el enviado especial de China sobre el Oriente Medio realiza una misión de buenos oficios en Israel y Palestina con el fin de impulsar el diálogo y la paz. También enviaremos otro tramo de asistencia humanitaria a Palestina para mitigar las dificultades humanitarias en Gaza. China está dispuesta a mantener la comunicación con las partes interesadas, incluso con países árabes, y no escatimará esfuerzos para paliar la situación israelopalestina y mantener la paz y la estabilidad en la región.

La cuestión de Palestina sigue siendo el componente central de la cuestión del Oriente Medio. El estancamiento persistente en el proceso de paz del Oriente Medio no propicia la paz ni la estabilidad en esa región. El resurgimiento del conflicto de Gaza pone de relieve la importancia y la urgencia de una solución a la cuestión de Palestina dada la situación actual en la región. La comunidad internacional debe redoblar sus esfuerzos por fomentar iniciativas constructivas de ambas partes a fin de restablecer la confianza mutua, reanudar rápidamente el diálogo y lograr un progreso sustancial. Como fuerza dominante, Israel debe adoptar medidas dinámicas e instaurar las condiciones necesarias para un relanzamiento de las conversaciones de paz.

China apoya firmemente la causa justa del pueblo palestino por restablecer sus derechos nacionales legítimos y la instauración de un Estado plenamente soberano e independiente sobre la base de las fronteras de 1967 con Jerusalén Oriental como capital. También apoyamos la admisión de Palestina a las Naciones Unidas y otras organizaciones internacionales.

Sra. Ogwu (Nigeria) (habla en inglés): Quisiera dar las gracias al Secretario General Adjunto Feltman por su exposición informativa.

La invasión por tierra que ha emprendido Israel hacia Gaza ha causado una nueva escalada del conflicto con Hamas. Lamentamos que, a pesar de los llamamientos de dirigentes bienintencionados de todo el mundo a favor de la distensión y la moderación, el conflicto haya adquirido más intensidad y magnitud. Este conflicto se ha cobrado muchas vidas, entre ellas las de mujeres y niños inocentes.

Si bien reconocemos el derecho inherente de Israel a proteger a sus ciudadanos de todo ataque, su respuesta debe ser proporcionada y debe ajustarse al derecho internacional humanitario. Las víctimas civiles de la parte palestina, en particular el asesinato de mujeres y niños, es sencillamente injustificable. En ese mismo sentido, instamos a Hamas a que ponga fin de inmediato a sus ataques indiscriminados con cohetes, que han sembrado el terror entre los israelíes y les han trastornado la vida. La violencia genera violencia y hace prácticamente imposible la reconciliación. Consideramos que es urgentemente necesaria una distensión del conflicto. Eso supone que los dirigentes de ambas partes deben demostrar la máxima moderación. Los países con influencia sobre las partes beligerantes no deben escatimar esfuerzos para facilitar un restablecimiento del alto el fuego de noviembre de 2012.

Se ha determinado que no puede haber solución militar a la cuestión de Palestina. La única vía hacia la paz sostenible entre Israel y Palestina son las negociaciones. Por lo tanto, las puertas a una solución diplomática deben permanecen abiertas. Instamos a ambas partes a que apuesten por el diálogo reactivando las conversaciones de paz estancadas. Reiteramos nuestro apoyo a una solución de dos Estados, con arreglo a la cual Israel y Palestina puedan convivir en condiciones de paz y seguridad.

Sr. Araud (Francia) (habla en francés): Doy las gracias al Secretario General Adjunto de Asuntos Políticos, Sr. Feltman, por su exposición informativa.

Los hechos a los que asistimos son graves y, lamentablemente, no carecen de precedentes. En cada ocasión, en 2008, 2012 y 2014, los habitantes de la Franja de Gaza se ven atrapados entre el lanzamiento de cohetes, que condenamos, y el fuego del ejército israelí, con su sucesión de víctimas. Cada vez, la población israelí queda presa de la angustia. La historia del Oriente Medio, más que la de cualquier otra región del mundo, se repite. De nuevo, asistimos a una espiral mortífera y al distanciamiento de una paz que parece más y más lejana cada vez que los esfuerzos serios fracasan. Hace unas semanas, hablábamos de nuestro apoyo a la iniciativa de paz y de diálogo entre las partes bajo la égida del Secretario de Estado de los Estados Unidos, Sr. John Kerry. Hoy, la historia se repite y volvemos a estar en guerra.

En ese contexto, como Consejo y como comunidad internacional, ¿cuáles deberían ser nuestras prioridades? Nuestra prioridad inmediata y absoluta debe ser lograr un alto el fuego. Por un lado, el lanzamiento de misiles de Hamas hacia Israel debe cesar. Es una violación del derecho internacional humanitario. Por otro lado, los ataques aéreos y la ofensiva terrestre de Israel ya han causado demasiadas víctimas mortales, casi 300, de las cuales el 80% eran civiles, entre ellos 40 niños.

Quisiera recordar que, de conformidad con el derecho internacional humanitario, hay que proteger a la población civil. Es urgente que se detenga la espiral de violencia y el aumento del catastrófico saldo humano de esta crisis. El Ministro de Relaciones Exteriores de Francia, Sr. Laurent Fabius, se encuentra actualmente en la región. Se ha reunido con las autoridades palestinas y egipcias, cuyos esfuerzos de mediación apoyamos. Mañana se reunirá con las autoridades israelíes y jordanas.

Francia también celebra la función que desempeñan los organismos humanitarios en Gaza, en particular el Organismo de Obras Públicas y Socorro de las Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina en el Cercano Oriente, el Programa Mundial de Alimentos y la Organización Mundial de la Salud, que están respondiendo a la situación de angustia e inseguridad alimentaria de la población palestina. Los equipos humanitarios cumplen con una misión sagrada y deben poder actuar en función de las necesidades, estando garantizada su seguridad.

No obstante, no basta con un alto el fuego. Debemos crear las condiciones para una tregua duradera que responda a las aspiraciones legítimas de israelíes y palestinos, en particular en Gaza: por un lado, la seguridad, que es un derecho absoluto, y, por el otro, el fin del bloqueo y el desarrollo económico, que son necesidades vitales. Gaza debe dejar de ser el puesto de avanzada de quienes quieren destruir a Israel o una prisión al aire libre. Instamos a Hamas a que, primero, apoye la propuesta de un alto el fuego inmediato y, después, abra la vía para un acuerdo definitivo aceptando las condiciones definidas por el Cuarteto, a saber, el reconocimiento de Israel, la renuncia a la violencia y la aceptación de los acuerdos firmados por la Autoridad Palestina.

Por otro lado, Gaza debe estar en condiciones de recuperar la normalidad, ya que la miseria, la desesperación y la inactividad engrosan las filas de Hamas, en lugar de debilitarlas. Por lo tanto, es importante trabajar para que se levante el bloqueo y se abran los cruces fronterizos, incluido el de Rafah. Según ese espíritu, Francia ha propuesto que se reactive la Misión de Asistencia Fronteriza de la Unión Europea en Rafah, lo cual mejoraría las condiciones de vida de la población y propiciaría un regreso efectivo de la Autoridad Palestina.

Por último, y ante todo, es preciso volver a conferir sentido a una solución política. Ya he tenido la ocasión de decir que las líneas generales de esa solución son conocidas. Sin embargo, nadie es capaz de aplicarlas. El relanzamiento y la conclusión del proceso de paz son la única solución que existe. Europeos y árabes, junto con estadounidenses, debemos movilizarnos a fin de proporcionar a ambas partes las garantías concretas que necesitan para superar sus temores. En efecto, mientras subsista ese muro del miedo y ese sentimiento que tiene cada una de las partes de que la otra quiere su destrucción, nada será posible. Las viejas recetas no han funcionado en los 20 años que han transcurrido desde que se firmaron los acuerdos de Oslo. Las dos partes son claramente incapaces de avanzar hacia la paz por sí solas. Lo que hace falta son nuevas ideas y los esfuerzos de todos para ayudarlas a emprender esa senda que vacilan en tomar.

Sra. King (Australia) (habla en inglés): Doy las gracias al Secretario General Adjunto Feltman por su exposición informativa.

Junto con otros miembros de la comunidad internacional, a Australia le preocupa profundamente la escalada de las hostilidades entre Israel y los grupos militantes de Gaza. Es una tragedia que los hechos recientes nos hayan llevado a este extremo. Es importante que se adopten medidas para reducir la tensión y restablecer la paz. La decisión de Hamas de rechazar las propuestas de alto el fuego con mediación de Egipto y el disparo constante de cohetes indiscriminadamente hacia Israel son inexcusables. Valoramos los esfuerzos que toda una serie de agentes han dedicado a la negociación de un alto el fuego durante la última semana.

Celebramos la noticia de que el Secretario General viajará a la región mañana y apoyamos firmemente sus esfuerzos diplomáticos. Instamos encarecidamente a todas las partes a que encuentren una solución pacífica para poner fin a la violencia actual.

Australia condena los acontecimientos que desencadenaron la actual escalada de violencia en la región. El asesinato de los tres adolescentes israelíes en la Ribera Occidental y el aparente asesinato por venganza del adolescente palestino el 2 de julio fueron hechos trágicos que jamás deberían haber tenido lugar. Expresamos nuestras sinceras condolencias a las familias de las víctimas y pedimos que se haga rendir cuentas de sus actos a los responsables de estos terribles crímenes.

Australia exhorta a todas las partes a que actúen con moderación y tengan en cuenta el bienestar de las personas que representan a la hora de adoptar decisiones sobre las próximas medidas que tomarán. Hacemos un llamamiento a todas las partes para que pongan fin a esta escalada de violencia restableciendo el alto el fuego de noviembre de 2012, llamamiento que numerosos miembros de la comunidad internacional han reiterado constantemente en los últimos días y al que debe prestarse atención con urgencia. Australia sigue instando tanto a los israelíes como a los palestinos a que reanuden las negociaciones con miras a lograr una solución de dos Estados justa y duradera, mediante la que Israel y Palestina existan el uno junto al otro en condiciones de paz y seguridad dentro de fronteras reconocidas internacionalmente. Como todos sabemos, una solución de dos Estados justa y duradera es la única base para lograr una paz perdurable entre las partes.

Sr. Barros Melet (Chile): Ocho días atrás, nos reunimos en consultas urgentes para abordar la situación en Israel y Palestina, particularmente en la Franja de Gaza, tras lo cual adoptamos un comunicado de prensa expresando la profunda preocupación de los miembros del Consejo de Seguridad frente a esa crisis.

Lamentablemente, el llamado a reducir las tensiones y a restablecer el cese del fuego de noviembre de 2012 no ha encontrado acogida. Por el contrario, Israel ha escalado, iniciando la fase terrestre de su operativo militar, mientras Hamas y otros grupos armados continúan con el desplazamiento y el lanzamiento de cohetes desde la Franja de Gaza. Deploramos que no exista un compromiso decidido de las partes de detener la escalada del conflicto.

Valoramos las iniciativas de los diferentes actores regionales e internacionales que han buscado mediar un cese del fuego, aunque nos preguntamos hoy día si buscar repetir las mediaciones de años anteriores sería la mejor opción, dados los cambios que se han producido en el mapa político del Oriente Medio. Apoyamos decididamente los esfuerzos del Secretario General y, especialmente, de su Coordinador Especial, Sr. Robert Serry, a quien reiteramos nuestro respaldo. Formulamos un llamado urgente para establecer un cese del fuego inmediato y proteger a la población civil, como también la seguridad del personal de las Naciones Unidas. Estimamos que los ataques contra civiles en Gaza e Israel violan el derecho internacional humanitario y pueden constituir crímenes de guerra.

Ante la denuncia de ayer formulada por el Organismo de Obras Públicas y Socorro de las Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina en el Cercano Oriente, recordamos las disposiciones de la resolución 2143 (2014) sobre los niños y los conflictos armados, copatrocinada por mi país, y condenamos el uso de escuelas con fines militares, en contravención del derecho internacional aplicable. Como nos recordara la Secretaria General Adjunta, Sra. Valerie Amos, se trata de la tercera confrontación armada a gran escala en la Franja de Gaza en los últimos seis años. El conflicto posee raíces profundas, frente a las cuales el Consejo tiene el deber de pronunciarse.

Sr. Baublys (Lituania) (habla en inglés): Expresamos nuestra sincera gratitud al Secretario General Adjunto de Asuntos Políticos, Sr. Jeffrey Feltman, por su exposición informativa más reciente sobre la situación imperante en la región.

Estamos muy preocupados por la drástica escalada de violencia en la Franja de Gaza y por la pérdida de vidas humanas. Lamentamos profundamente el número creciente de víctimas civiles, muchas de las cuales son niños, y expresamos nuestras más sinceras condolencias a sus familias. Nuestra mayor preocupación es que esta situación pueda deteriorarse rápidamente aun más, cobrándose más vidas humanas, causando un mayor número de heridos y aumentando las necesidades humanitarias urgentes en la región, que ya padece una escasez crónica de suministros humanitarios básicos.

Lituania condena enérgicamente el lanzamiento de cohetes desde Gaza y la retórica cada vez más beligerante de Hamas, así como también su táctica de llevar a cabo ataques indiscriminados contra la población civil. Nos sumamos a las Naciones Unidas y a otros agentes para condenar enérgicamente el emplazamiento de misiles en la escuela del Organismo de Obras Públicas y Socorro de las Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina en el Cercano Oriente. Hacemos un llamamiento a Hamas para que ponga fin de inmediato a esos actos y renuncie a la violencia. Todos los terroristas y los grupos militantes en Gaza deben proceder al desarme.

Reconocemos el derecho de Israel de proteger a su población frente el lanzamiento de cohetes desde Gaza. Sin embargo, reiteramos que, al hacerlo, Israel debe cumplir plenamente las disposiciones del derecho internacional humanitario, actuar de manera proporcional y garantizar la protección de los civiles en todo momento. Por otra parte, tiene que respetar su obligación de permitir el acceso pleno y sin obstáculos de la asistencia humanitaria.

El alto el fuego propuesto por Egipto fue un rayo de esperanza, y lamentamos profundamente que el acuerdo haya sido efímero. Una vez más, hacemos un llamamiento a ambos Estados para que pongan fin de inmediato a la violencia, reduzcan las tensiones y restablezcan la calma. Una pausa humanitaria no es un sustituto.

Lituania celebra los esfuerzos en curso de la comunidad internacional, la Liga de los Estados Árabes y los asociados regionales, entre ellos Egipto, para convencer a ambas partes de que pongan fin de inmediato a todas las hostilidades y restablezcan el alto el fuego de 2012. Instamos a los dirigentes israelíes y palestinos a que se comprometan con un alto el fuego inmediato y duradero y a que reanuden el diálogo. Lituania mantiene su compromiso con la solución de dos Estados del conflicto israelo‐palestino.

Sir Mark Lyall Grant (Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte) (habla en inglés): Yo también deseo dar las gracias al Sr. Feltman por su exposición informativa, y a usted, Sr. Presidente, por haber respondido con prontitud a esa solicitud urgente y haber programado la sesión de hoy con poca antelación. Como otros ya han dicho, la situación sobre el terreno es muy alarmante y motivo de gran preocupación para todos nosotros.

El Reino Unido tiene tres objetivos: lograr un alto el fuego, aliviar el sufrimiento humano y mantener vivas las perspectivas de las negociaciones de paz, que son la única esperanza de poner fin al ciclo de la violencia y devastación definitivamente. La postura de mi Gobierno sigue siendo clara. Queremos ver de inmediato una reducción de las tensiones y un acuerdo de alto el fuego duradero. El pueblo de Israel tiene el derecho de vivir sin temor constante por su seguridad. Los habitantes de Gaza tienen derecho a vivir en condiciones de seguridad y paz. Hay que adoptar medidas ahora para abordar las causas subyacentes del conflicto.

Acogemos con beneplácito el alto el fuego propuesto por Egipto. Celebramos la aceptación por Israel, en principio, de las condiciones del acuerdo de alto el fuego propuesto, y acogemos con agrado la aprobación por la Autoridad Palestina de la iniciativa de Egipto. También celebramos la pausa humanitaria facilitada por las Naciones Unidas el 17 de julio. Hacemos un llamamiento a Hamas y a todas las facciones militantes de Gaza para que pongan fin a las hostilidades y detengan todos los ataques con cohetes contra Israel. Condenamos enérgicamente el lanzamiento de cohetes contra zonas civiles.

Permítaseme reiterar nuestro apoyo al derecho de Israel a la legítima defensa. Israel se enfrenta a un duro dilema a la hora de responder al inaceptable lanzamiento de cohetes desde Gaza. No obstante, al ejercer su derecho de legítima defensa, Israel debe actuar de manera proporcional y adoptar todas las medidas necesarias para minimizar el número de víctimas civiles. Como escuchamos esta tarde, muchos civiles inocentes resultan muertos.

Con respecto a nuestro segundo objetivo, estamos profundamente preocupados por la grave situación humanitaria. Hay cientos de miles de civiles muy vulnerables en Gaza, que están sufriendo mucho a causa de esta crisis. El acceso al agua potable, la electricidad y los medicamentos se torna cada vez más difícil. Instamos a todas las partes a que sigan permitiendo el acceso sin trabas a todo el territorio de Gaza. El apoyo del Reino Unido ha permitido que el Organismo de Obras Públicas y Socorro de las Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina en el Cercano Oriente responda a la crisis prestando servicios de salud cruciales.

En cuanto al tercer objetivo, todo alto el fuego debe ser realmente sostenible. Es importante abordar las causas subyacentes de la inestabilidad en la Franja de Gaza, sin lo cual la seguridad a largo plazo de Israel y Gaza no puede mantenerse. Como parte del alto el fuego, debemos examinar la posibilidad de establecer una misión de verificación y observación para poder garantizar la aplicación de cualquier acuerdo de alto el fuego por todas las partes, aprendiendo de las lecciones del pasado.

Sin embargo, la aplicación de un acuerdo de alto el fuego debe ser solo parte de un esfuerzo más amplio para mejorar las condiciones en Gaza. Es probable que sin ello veamos más ciclos de violencia de ese tipo. Ello debería incluir el restablecimiento del control por la Autoridad Palestina en Gaza, la apertura de una circulación y un acceso verdaderos, y el fin permanente de la amenaza inaceptable de los ataques con cohetes y otras formas de violencia por parte de los militantes de Gaza contra Israel.

Ambas partes tienen la responsabilidad de progresar hacia una paz permanente, basada en la solución de dos Estados. No existe otra alternativa que garantice la paz y la seguridad sostenibles para israelíes y palestinos.

Sr. Cherif (Chad) (habla en francés): Deseo agradecer al Subsecretario General de Asuntos Políticos, Sr. Jeffrey Feltman, su exposición informativa.

El Chad sigue con gran preocupación la evolución de los acontecimientos en la Franja de Gaza. Condenamos con firmeza la nueva escalada de violencia, que ya se ha cobrado más de 270 vidas, incluidas 30 el día de hoy; y ha dejado un saldo de más de 2.000 heridos y 40.000 desplazados, la mayoría de ellos mujeres y niños, así como miles de viviendas destruidas. El Chad está indignado por la violencia indiscriminada y apabullante e insta a Israel a que ponga fin de inmediato a sus ataques aéreos y su ofensiva terrestre, que están dirigidos principalmente contra la población civil, las instituciones educativas y los hospitales, y constituyen una grave violación del derecho internacional humanitario y la legislación de derechos humanos.

El Chad insta también a los palestinos a que pongan fin a sus ataques desde la Franja de Gaza contra Israel. Ello incluye el lanzamiento de cohetes y los ataques transfronterizos, que condenamos. Instamos a ambas partes a actuar con moderación para alcanzar lo antes posible un alto el fuego y el levantamiento de todas las formas de bloqueo impuestas a la Franja de Gaza. En ese sentido, el Chad apoya los esfuerzos de la comunidad internacional y los países de la región para restaurar la paz y poner fin a las hostilidades.

Expresamos nuestra solidaridad con los ciudadanos de Gaza y con todo el pueblo palestino en estos momentos tan difíciles y dolorosos que están viviendo. Exhortamos a toda la comunidad internacional a prestar al pueblo palestino el apoyo y la asistencia que esté a su alcance, incluidos los suministros médicos y la asistencia de emergencia en la Franja de Gaza.

La cuestión palestina figura en el programa de las Naciones Unidas desde hace más de 66 años, pero el pueblo palestino no tiene ninguna luz de esperanza con los esfuerzos que se realizan para garantizar su derecho a la libre determinación y a poner fin a la ocupación israelí.

La situación actual en Gaza es muy peligrosa. Es, además, alarmante. Ante esta situación, la comunidad internacional, incluido el Consejo de Seguridad, debe actuar con firmeza y urgencia para poner fin al ciclo de violencia sin precedentes y crear las condiciones propicias para lograr la paz entre palestinos e israelíes.

Un millón y medio de personas en Gaza no pueden disfrutar de una vida normal y digna. El bloqueo impuesto a la Franja de Gaza por Israel desde 2007, con todas las fronteras herméticamente selladas, ha hecho la vida cotidiana de sus habitantes muy difícil e insoportable. Casi nadie puede salir de la Franja de Gaza, aunque solo sea para visitar la Ribera Occidental, donde muchos tienen familiares y donde han trabajado en el pasado. Los servicios de salud sufren las restricciones impuestas por Israel a la entrada de equipos médicos, de equipos de construcción y de un gran número de bienes básicos necesarios garantizar su mantenimiento.

En los incidentes relacionados con la seguridad que tienen lugar en la zona comprendida entre Gaza e Israel se pierden a menudo vidas humanas y se destruyen propiedades o los medios de subsistencia de las personas. Los jóvenes, que constituyen el 50% de los 1,5 millones de habitantes de la Franja de Gaza y tienen una tasa de desempleo de casi el 40%, encaran permanentemente la falta de perspectivas y se ven envueltos en una lucha constante e implacable para mantener viva la esperanza en el futuro. En esas condiciones difíciles, y en momentos en que la población palestina está sumida en la indigencia y la opresión, ¿cómo pueden los palestinos creer en el proceso de paz?

Actualmente, el Medio Oriente atraviesa un período muy difícil de su historia ya que en varios puntos de su geografía han estallado conflictos, en particular en el Iraq, Siria y el Yemen. Todo ello constituye una grave amenaza para la paz y la seguridad internacionales y regionales. La comunidad internacional debe redoblar sus esfuerzos para reiniciar el proceso de diálogo entre israelíes y palestinos a fin de lograr una paz justa, amplia y duradera en la región, que se sustente en el principio de la existencia de dos Estados y tenga como base las fronteras de 1967, de conformidad con el derecho internacional y las disposiciones pertinentes de las resoluciones del Consejo de Seguridad, los principios del mandato de Madrid, incluido el principio de territorio por paz, la hoja de ruta, los acuerdos celebrados con anterioridad entre las partes y la Iniciativa de Paz Árabe.

La reconciliación entre los palestinos no debe servir de pretexto a Israel para socavar el proceso de paz. Las negociaciones de paz requieren, de manera absoluta, un compromiso político y un ambiente adecuado, así como medidas de fomento de la confianza mutua. Un pueblo bajo ocupación, cuyo territorio es lentamente devorado por la construcción de asentamientos ilícitos y que es víctima sistemáticamente de agresión probablemente pierda toda esperanza en un futuro mejor.

Sr. Churkin (Federación de Rusia) (habla en ruso): Uno no puede simplemente permanecer imperturbable ante lo que está sucediendo. Desde el inicio de la operación militar terrestre israelí, la situación en Gaza ha entrado en una peligrosa y renovada espiral de tensiones. Estamos sumamente preocupados por los acontecimientos. Hay muchas razones para temer que la magnitud del derramamiento de sangre aumente de manera sustancial.

En estos momentos, lo más importante y urgente es detener el conflicto armado, cuyas víctimas civiles palestinos pacíficos, entre los que se cuentan mujeres y niños. Es preciso proteger de inmediato a la población civil palestina e israelí de los ataques terroristas y del uso desproporcionado de la fuerza.

En su más reciente declaración, formulada el 12 de julio, el Consejo, entre otras cosas, instó a las partes a respetar las normas del derecho internacional humanitario. En ese sentido, nos alarman los informes sobre el bombardeo israelí contra el centro de rehabilitación de Al‐Wafa en Gaza, así como contra los hospitales de Beit Hanoun, Shejaiya y Al‐Quds.

Los ataques contra otros objetivos civiles, incluidas viviendas, también son inaceptables. Hoy se informó sobre ataques efectuados con helicóptero contra un edificio que alberga a periodistas. Al menos uno de ellos resultó herido. El derecho internacional humanitario también exige la desmilitarización de las instalaciones civiles. Por ello nos alarma escuchar que los militantes de Hamas y de otras facciones que operan en la Franja de Gaza utilizan escuelas con fines militares, incluso para almacenar municiones, y que desde una de ellas disparan contra barrios residenciales e instalaciones civiles en Israel.

Entendemos las preocupaciones de Israel respecto del bombardeo continuo de su territorio desde la Franja de Gaza. Sin embargo, es importante evitar que se desencadene una espiral sin fin de violencia, pues la situación podría salirse irreversible de control.

En tales circunstancias, instamos una vez más a todas las partes a no escatimar esfuerzos para lograr lo antes posible un alto el fuego. Acogemos con beneplácito y apoyamos los esfuerzos de mediación de Egipto. La iniciativa de El Cairo, aceptada, en principio, por los israelíes y la dirección central de la Autoridad Palestina, podría servir de base para un acuerdo de alto el fuego. Esa tregua no sólo debe ser de larga duración sino también debe garantizar que se restablezca la paz para los israelíes y tenga condiciones de vida dignas y desarrollo la población de la Franja de Gaza. Rusia está dispuesta a participar en reuniones de carácter bilateral y multilateral encaminadas a encontrar una solución para la peligrosa crisis existente en la Franja de Gaza. La crisis actual debe impulsarnos a contribuir a los esfuerzos en pro de la unidad palestina.

Coincidimos con el Secretario General en que la Franja de Gaza debe estar bajo la autoridad de un único y legítimo Gobierno palestino, que cumpla los compromisos de la Organización de Liberación de Palestina y las disposiciones de la resolución 1860 (2009), así como el plan para normalizar los cruces fronterizos e impulsar la reconciliación entre los palestinos. Al mismo tiempo, subrayamos que el actual agravamiento de la situación debe hacernos tomar conciencia de la falta de perspectivas del statu quo actual, así como de la importancia de un proceso de negociaciones sustantivo.

Estamos convencidos de que este proceso debe ser apoyado de forma colectiva. Incluso, una vez más, fracasaron los intensos esfuerzos que se hicieron para lograr resultados unilaterales. Ahora es el momento de intensificar la labor del Cuarteto internacional. Es preciso que los representantes de la Liga de los Estados Árabes colaboren con el Cuarteto, y no se limiten, simplemente, a aplicar sus decisiones. Los esfuerzos encaminados a encontrar una solución deben ser coordinados de modo conjunto con los árabes, sobre todo con los egipcios, a fin de que participen en la concepción de las iniciativas.

Sra. Lucas (Luxemburgo) (habla en francés): Yo también agradezco al Secretario General Adjunto de Asuntos Políticos, Sr. Jeffrey Feltman, su exposición informativa.

Los acontecimientos recientes en Israel y Gaza nos dejan una terrible impresión de algo ya visto, acompañada de una profunda sensación de impotencia. Lo ya visto es que de las represalias se derivan represalias, un número en constante aumento de víctimas civiles y las voces de los extremistas que acallan las voces de los moderados. La impotencia es la de la comunidad internacional que, desde el fin de la Segunda Guerra Mundial, ha seguido experimentando en el Oriente Medio uno de sus más graves fracasos políticos y diplomáticos.

En estos momentos, el proceso de paz agoniza y la violencia prevalece. Hoy, sin embargo, debemos reiterar a todos los que estén dispuestos a escuchar, y sobre todo a aquellos que no lo estén, que más guerra no conducirá a más seguridad. La guerra solo trae consigo nuevas tragedias, como la ocurrida hace dos días, en la que pereció un grupo de niños, cuatro hermanos, que murieron a causa de un bombardeo mientras jugaban en una playa de Gaza.

Por ello, la ofensiva terrestre que acaba de emprender Israel contra Gaza ha generado nuestra más profunda preocupación. Ciertamente, Israel tiene derecho a proteger a su pueblo de los ataques con cohetes desde Gaza, ataques que condenamos, pero, al hacerlo, Israel debe actuar en forma proporcional y garantizar en todo momento la protección de los civiles. Según informes recientes, en 11 días de operaciones militares israelíes se han producido cuantiosas víctimas palestinas, entre ellas más de 270 muertos y casi 2.000 heridos, la gran mayoría civiles. Estamos particularmente consternados por el número de niños palestinos que han sido víctimas. Según la Representante Especial del Secretario General para la cuestión de los niños y los conflictos amados, Sra. Leila Zerrougui, en Gaza enfrentamos una crisis que se relaciona con la protección de los niños.

Recordemos que todas las partes, en virtud del derecho internacional humanitario, tienen la obligación de proteger la vida de los civiles que se ven atrapados en medio de las hostilidades. Por supuesto, ello también se aplica a Hamas y a otros grupos militantes que tratan de atacar de manera indiscriminada el corazón de los centros urbanos de Israel con la intención de provocar el mayor número posible de víctimas civiles. Como señaló el Sr. Feltman, ayer el Organismo de Obras Públicas y Socorro de las Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina en el Cercano Oriente (OOPS), descubrió cohetes escondidos en una de sus escuelas en Gaza. Es inadmisible y cínico poner en peligro de esa manera la vida de los niños. En efecto, los responsables de tales actos y los que intensifican sus llamamientos en pro de la destrucción de Israel sacrifican deliberadamente los intereses del pueblo palestino.

A corto plazo, todos los esfuerzos de la comunidad internacional deben estar dirigidos a lograr el cese total de las hostilidades. Deploramos el hecho de que la tregua humanitaria propuesta ayer por las Naciones Unidas no haya dado lugar a un alto el fuego duradero. Hacemos un llamamiento a las partes a disminuir las tensiones y a llegar cuanto antes a un acuerdo de alto el fuego. Por su parte, Luxemburgo apoya plenamente todos los esfuerzos encaminados a poner fin a la violencia, en particular, la iniciativa de Egipto, cuyos esfuerzos de mediación queremos reconocer en esta oportunidad. Acogemos con beneplácito la intención del Secretario General de visitar la región, y lo instamos a proseguir con sus esfuerzos para lograr la reducción de las tensiones. En el frente humanitario, reiteramos nuestro pleno apoyo al OOPS y a su crucial función de aliviar, aunque sea modestamente, del sufrimiento del pueblo palestino.

A fin de cuentas, dado que la guerra no ofrece ninguna solución, debemos dar una oportunidad a la paz. Sin embargo, para dar una oportunidad a la paz se requiere que primero se dé una oportunidad al proceso de paz. Es imprescindible que israelíes y palestinos reanuden el diálogo para tratar de llenar el vacío político que hoy prevalece entre ellos. Para poner fin a la espiral de violencia, la mejor y única manera de avanzar es la reanudación de las conversaciones dirigidas a lograr un acuerdo amplio en el marco de una solución de dos Estados.

Sra. Perceval (Argentina): Agradecemos al Sr. Feltman su informe, así como al Observador Permanente del Estado Observador de Palestina y al Representante Permanente de Israel sus declaraciones. El Consejo de Seguridad no podía permanecer indiferente ante la prolongación de los trágicos acontecimientos que están teniendo lugar entre Gaza e Israel, por lo que extiendo mi agradecimiento a la Presidencia por la organización de esta importante reunión.

Una vez más, y por tercera vez en menos de seis años, la población civil ha quedado atrapada en medio de las acciones armadas de Hamas y el uso desproporcionado y excesivo de la fuerza por parte de Israel. La Argentina se solidariza con los heridos y con las familias de las víctimas en Israel y en Palestina.

Respondiendo a esta situación, el día 10 de julio el Consejo de Seguridad envió un mensaje claro. Hizo un llamamiento para que detuviera la escalada de violencia, se restaurara la calma y se restituyera el cese del fuego alcanzado en noviembre de 2012. También pidió con firmeza que se respetara el derecho internacional humanitario y se protegiera a los civiles. En ese momento, las operaciones militares de Israel habían dejado un saldo de 114 palestinos muertos y más de 680 heridos. Una semana después, los muertos en Gaza ya suman más de 270 y los heridos 1.800, la mayoría de ellos civiles. Completan este cuadro de destrucción y sufrimiento 34.000 desplazados y más de 1.700 familias que perdieron sus hogares.

Por ello, condenamos de manera enérgica que Israel, desafiando los llamados del Consejo, del Secretario General y de muchas otras voces de la comunidad internacional, haya decidido escalar la crisis lanzando una ofensiva terrestre. Esta decisión solamente generará más inestabilidad en la región, más víctimas y más sufrimiento. Asimismo, condenamos el continuo e indiscriminado lanzamiento de cohetes desde Gaza hacia Israel y la militarización de instalaciones civiles.

La Argentina apoya los esfuerzos en curso con vistas a finalizar todas las actividades militares y detener este derramamiento de sangre. Exhortamos a ambas partes a unirse a los esfuerzos que llevan adelante Egipto y otros actores regionales e internacionales para establecer un cese del fuego inmediato y duradero. Asimismo, apoyamos los esfuerzos del Secretario General. Una vez que retorne la calma, será el momento de tomar medidas concretas para cortar con este ciclo destructivo de violencia, abordando las condiciones subyacentes que condujeron a esta escalada. Será necesario permitir el acceso sin trabas de la asistencia humanitaria, garantizar un flujo sostenido y regular de bienes y personas a través de los pasos fronterizos, y concretar definitivamente la imperiosa necesidad política de que exista una sola y efectiva Autoridad Palestina que gobierne en todo el territorio palestino y hable en nombre de todo su pueblo.

Sería deplorable, por ello, que la actual situación sea utilizada para menoscabar el Gobierno de unidad en Palestina, reconocido y apoyado ampliamente por quienes buscan la paz en la región. De manera más amplia, estos trágicos acontecimientos han vuelto a poner de manifiesto la urgente necesidad de que las partes reanuden un proceso de negociación genuina y sobre la base de los parámetros aceptados internacionalmente para que se concrete la solución de dos Estados viviendo en paz. Nada sustituye el diálogo y la negociación para plasmar esa visión en una realidad concreta. Lograr ese objetivo debe seguir siendo nuestra prioridad.

La Argentina está convencida de que el Consejo de Seguridad tiene que recuperar su vocación de desempeñar un rol decisivo en esta situación. Si nuestro mensaje inicial no fue escuchado, tal vez sea el momento de hablar más fuerte y con una única voz para exigir, con todas las herramientas que tenemos a disposición, que se ponga fin a las hostilidades y se respete el derecho internacional. La Argentina está lista para cumplir con su parte a fin de que el Consejo de Seguridad asuma sus responsabilidades institucionales y apoye los esfuerzos de paz.

La Argentina deja expresa constancia de que son los líderes políticos de ambas partes los que provocaron tanto sufrimiento y son ellos los responsables de todas y cada una de las víctimas que este conflicto ha producido. La comunidad internacional y el Consejo deben garantizar que tanta muerte no quede impune y que las víctimas no sean condenadas al olvido. Debemos tener memoria y exigir justicia para que realmente exista una paz duradera.

Sr. Oh Joon (República de Corea) (habla en inglés): Sr. Presidente: Le doy las gracias por haber convocado la sesión de hoy para deliberar de forma urgente sobre la volátil situación en el Oriente Medio. Doy las gracias también al Secretario General Adjunto, Sr. Jeffrey Feltman, por su exposición informativa.

La República de Corea está profundamente preocupada por la situación en Israel y la Franja de Gaza, que se está viendo sumida en forma peligrosa en una mayor agitación. Feroces ataques aéreos y el continuo lanzamiento de cohetes están afectando gravemente a civiles de ambas partes. El inicio de la operación terrestre israelí es alarmante, ya que representa una escalada seria de la situación. Condenamos los ataques con cohetes de forma indiscriminada desde Gaza contra Israel. El aumento del alcance de los cohetes que Hamas y la Yihad Islámica están desplegando es particularmente preocupante, ya que podría llevar los enfrentamientos a un nivel todavía más peligroso.

A su vez, estamos preocupados por el creciente número de víctimas civiles en Gaza como resultado de los ataques aéreos y bombardeos israelíes. Tememos que la cifra tan elevada de víctimas tan solo seguirá aumentando si las hostilidades en curso continúan. La situación humanitaria también es grave, y los informes actualizados que presenta a diario la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios sobre Gaza proporcionan una lectura desgarradora, ya que indican que más de 600.000 personas corren el riesgo de no tener acceso al agua, que hay niños traumatizados que necesitan apoyo psicológico, que tienen lugar desplazamientos en masa y que existe una grave escasez de alimentos y medicamentos. Encomiamos la labor en curso del Organismo de Obras Públicas y Socorro de las Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina en el Cercano Oriente y damos las gracias al Coordinador Especial, Sr. Robert Serry, por haber negociado una pausa humanitaria de cinco horas entre ambas partes.

La República de Corea insta a todos los israelíes y palestinos a dar muestras de suma moderación antes de que la situación quede fuera de control. Alentamos a los mediadores regionales a que intensifiquen sus esfuerzos para lograrlo. A pesar de que estamos consternados porque el alto el fuego propuesto por Egipto no se mantuvo, esperamos que se acuerden nuevas modalidades para mitigar la situación de los que se ven atrapados en medio de los combates. Reiteramos nuestro llamamiento en aras de un inmediato alto el fuego, como se expresó en el comunicado de prensa emitido por el Consejo el 12 de julio (SC/11472). Apoyamos encarecidamente los esfuerzos del Secretario General para reducir las tensiones, incluso mediante el viaje que hará mañana al Oriente Medio.

Mientras que trabajamos en pro de un alto el fuego duradero en Gaza y una reducción de las tensiones en la Ribera Occidental, no debemos olvidar que la única respuesta a largo plazo es un arreglo negociado, cuyo elemento esencial es la solución de dos Estados. Por ello, la República de Corea hace un llamamiento a ambas partes para que vuelvan a la mesa de negociaciones tan pronto como sea posible.

El Presidente (Rwanda) (habla en inglés): Formularé ahora una declaración en mi condición de representante de Rwanda.

Quiero dar las gracias al Secretario General Adjunto, Sr. Jeffrey Feltman, por su exposición informativa sobre la crisis actual en el Oriente Medio, especialmente la situación en Gaza. También doy las gracias al Observador Permanente del Estado Observador de Palestina, Embajador Ryad Mansour, y al Representante Permanente de Israel ante las Naciones Unidas, Embajador Ron Prosor, por sus respectivas declaraciones.

Desde principios de este mes, el Consejo de Seguridad ha emitido tres comunicados de prensa sobre la situación en la región, empezando por la condena del secuestro y el asesinato de tres adolescentes israelíes y de un adolescente palestino. El pasado jueves, el Consejo de Seguridad convocó una sesión de emergencia para deliberar sobre esta tragedia (véase S/PV.7214), a cuyo término se emitió el tercer comunicado de prensa de este mes sobre la situación en Israel y Palestina, publicado el sábado pasado (SC/11472). En ese comunicado, los miembros del Consejo hicieron un llamamiento en aras de la reducción de las tensiones, la restauración de la calma y el restablecimiento del alto el fuego de noviembre de 2012, así como del respeto del derecho internacional humanitario, incluida la protección de los civiles.

Desafortunadamente, la situación que impera hoy en Gaza demuestra que las partes sobre el terreno no acataron el llamamiento. Las hostilidades han seguido intensificándose, causando graves consecuencias humanitarias. El conflicto ya se ha cobrado más de 260 vidas y ha dejado desplazadas a más de 48.000 personas. Acogimos la breve pausa humanitaria en Gaza, la cual permitió que las Naciones Unidas y los asociados prestaran asistencia humanitaria a miles de personas que la necesitaban de manera acuciante. Exhortamos a que se acuerden más pausas humanitarias para permitir el flujo de suministros sin impedimentos.

Expresamos nuestro firme apoyo al acuerdo de alto el fuego en el que medió Egipto, como en el de noviembre de 2012. Observamos que esta propuesta fue aceptada por Israel, la Autoridad Palestina y la Liga de los Estados Árabes, pero rechazada por Hamas. Pedimos a Hamas que proceda a un alto el fuego de inmediato y que detenga su lanzamiento indiscriminado de cohetes contra Israel. Además, mientras que reconocemos el derecho de Israel a defenderse, hacemos un llamamiento a las Fuerzas de Defensa de Israel para que ejerzan la máxima moderación y garanticen que los civiles en Gaza estén protegidos.

Para concluir, permítaseme reafirmar que el conflicto israelo-palestino —el conflicto que ha estado incluido por más tiempo en el programa del Consejo de Seguridad— tan solo cesará con la creación de un Estado palestino viable, que viva en paz y con seguridad junto a un Estado de Israel seguro. A este respecto, pedimos al Cuarteto, a los países de la región, a los Estados Unidos y a otros países con influencia sobre las partes que redoblen sus esfuerzos para poder llegar a un acuerdo político y ayudar a los palestinos y a los israelíes a que logren sus legítimas aspiraciones de paz, seguridad y prosperidad.

Reanudo ahora mis funciones de Presidente del Consejo de Seguridad.

No hay más oradores inscritos en la lista. El Consejo de Seguridad ha concluido así la presente etapa del examen del tema que figura en el orden del día.

Se levanta la sesión a las 17.10 horas.

Red Voltaire

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