El nuevo secretario general de la ONU, Antonio Guterres, procedió a la nominación de los miembros de su equipo y prorrogó por un año las funciones del estadounidense Jeffrey Feltman, nombrado durante el mandato de Ban Ki-moon, como director de Asuntos Políticos de la Organización de Naciones Unidas, hasta ahora el más alto cargo diplomático a nivel mundial.

Jeffrey Feltman en realidad representa los intereses del Estado Profundo estadounidense. Este diplomático de carrera trabajó en Israel y posteriormente estuvo en Irak como funcionario de la Autoridad Provisional de la Coalición ocupante que, a pesar de su nombre, fue un organismo privado –no dependía de la coalición– y que concentró en su seno a los miembros del «Gobierno de Continuidad» estadounidense.

En Líbano, como embajador de Estados Unidos en ese país, organizó el asesinato del ex primer ministro libanés Rafic Hariri, la Comisión Investigadora de la ONU encargada de “aclarar” el crimen y el Tribunal Especial creado contra el entonces presidente del Líbano, Emile Lahoud, y el presidente sirio Bachar al-Assad.

Jeffrey Feltman fue posteriormente segundo de Hillary Clinton en el Departamento de Estado, antes de entrar en la ONU como el funcionario más importante, después del secretario general, en la jerarquía de esa organización internacional. Es además el autor del plan de capitulación total e incondicional redactado para Siria –oficialmente concebido por el alemán Volker Perthes [1].

[1] «Alemania y la ONU contra Siria» por Thierry Meyssan, Red Voltaire, 28 de enero de 2016.