La delegación estadounidense que viajó a Jordania prosigue ahora su gira en Arabia Saudita.

El Hamas, al que Estados Unidos reservaría la función de primer ministro de la Nueva Jordania –que abarcaría la actual Cisjordania y la franja de Gaza, no parece satisfecho con lo que los miembros de esa delegación –Jared Kushner, yerno y consejero del presidente estadounidense Donald Trump, y el también consejero presidencial Jason Greenblatt– tienen previsto para la economía de Gaza, o sea:
- la reparación de la infraestructura que ya existía –servicio eléctrico, redes de distribución de agua a la población y sistemas de alcantarillado y evacuación de aguas negras– y
- la creación de nuevas infraestructuras que pondrían fin al bloqueo israelo-egipcio de los territorios bajo control de la Autoridad Palestina, lo cual incluiría la construcción de un puerto y de un aeropuerto.

Arabia Saudita apoya a Jordania y estaría dispuesta a pagar parte de las reparaciones de las infraestructuras de Gaza. Pero el Hamas cuenta con el apoyo de Irán y el reino de los Saud sigue viendo a la República Islámica como rival.