El ministro de Defensa de Israel, Avigdor Liberman (ver foto), reconoció que el gobierno de Damasco es el único interlocutor válido en Siria. Durante un recorrido de inspección a las fuerzas armadas de Israel en el norte del país, Liberman admitió que la guerra contra Siria está terminándose con un regreso a la situación existente antes de 2011.

En una confirmación inmediata de ese cambio de enfoque, Israel bombardeó una concentración de elementos del Emirato Islámico (Daesh) en suelo sirio. Al menos 7 terroristas murieron en la operación israelí.

Desde la realización de la cumbre Putin-Trump en Helsinki, varios países del «Medio Oriente ampliado», o «Gran Medio Oriente» consideran ahora que la República Árabe Siria ha ganado la guerra contra los yihadistas y están tratando de acomodarse a ese hecho. Como ejemplo de ello, Emiratos Árabes Unidos está preparando la reapertura de su embajada en Damasco [1].

Por su parte, Israel ha obtenido que se respete la línea de demarcación con Siria en el Golán y está tratando de negociar que los consejeros militares iraníes y las milicias proiraníes que aportaron su ayuda a la República Árabe Siria se retiren de las proximidades de esa línea de demarcación, lo cual explica su inesperado gesto de buena voluntad hacia Damasco y la repentina hostilidad israelí hacia sus hasta ahora aliados yihadistas.