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En entrevista concedida al diario Krasnaya Zvezda [1], el general Serguei Karakayev, comandante de la ‎fuerza de misiles estratégicos de la Federación Rusa, declaró que los primeros misiles hipersónicos ‎‎Avangard entrarán en disposición operativa en 2019, en la 13ª división de Dombarovsky. ‎‎Avangard será propulsado inicialmente por el misil balístico intercontinental ligero UR-100N ‎UTTKh, antes de pasar a utilizar como vector el nuevo misil Sarmat.‎

Avangard es un vehículo hipersónico capaz de alcanzar el límite de la atmósfera terrestre con el ‎espacio exterior (a 80 o 90 kilómetros de altitud) a una velocidad de 7 a 7,5 kilómetros ‎por segundo, o sea a Mach 20 o 21. Esto le permite tomar una trayectoria balística en las capas ‎más altas de la atmósfera pero sin llegar a salir al espacio. ‎

En la atmósfera, Avangard se desplaza –a Mach 20 (o sea, a 24 500 kilómetros por hora), de ‎manera sensiblemente diferente a todos los misiles balísticos ya que puede modificar su ‎trayectoria, volar horizontalmente y efectuar cambios de dirección. Esas características de ‎‎Avangard hacen su intercepción extremadamente difícil para los escudos contra misiles ‎balísticos. ‎

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‎¿Qué innovaciones aportan los rusos con ese sistema?‎

1 – El escudo antitérmico

Entre la onda de choque que se forma ante el vehículo y la onda de choque estacionario que ‎lo acompaña hay un espacio de plasma de cerca de 1 metro. Es ahí donde la gigantesca energía ‎cinética se transforma en irradiación calórica. ‎

Los escudos antitérmicos de los misiles balísticos intercontinentales que ya existían están ‎concebidos sólo para soportar las exigencias de la fase de reingreso a la atmósfera, que dura ‎entre 3 y 5 minutos, no para enfrentar maniobras de larga duración ejecutadas en la atmósfera. ‎

En la parte alta de la atmósfera hay muy poco aire y la descomposición termoquímica de los ‎materiales sometidos a altas temperaturas se produce por pirolisis. El escudo térmico del sistema ‎‎Avangard se compone de elementos que, durante el proceso de pirolisis, se carbonizan y ‎se subliman, lo cual quiere decir que pasan directamente del estado sólido al estado gaseoso. ‎El nuevo escudo antitérmico ruso bloquea durante 20 minutos la transferencia de calor de la ‎onda de choque a la estructura del vehículo Avangard, tiempo necesario para que Avangard ‎se desplace dentro de la atmósfera hasta su objetivo. ‎

2 – Maniobrabilidad

Contrariamente a lo que sucede con las ojivas de los misiles balísticos o las cápsulas Soyouz, ‎‎Avangard se caracteriza por una aerodinámica que, durante el regreso del vehículo a la ‎atmósfera, lo hace capaz de comportarse como un planeador al recibir impulsos repetitivos de ‎un motor de baja potencia, permitiéndole realizar maniobras de regreso al vuelo horizontal, subir, ‎bajar o efectuar virajes con poca inclinación. La mayoría de los especialistas piensan que el ‎pequeño motor de Avangard es del tipo scramjet (sistema de propulsión con estatorreactor de ‎combustión supersónica). Ese tipo de motor permite arranques y paradas repetidas, como el ‎motor del misil hipersónico 3M22 Zircon.‎

El proyecto Avangard se inició en 2004. La variante de ensayo Yu-71 (Proyecto 4202) ‎se sometió a ensayos en túnel aerodinámico durante el periodo 2011-2013. El Yu-71 fue ‎lanzado después utilizando como propulsores los misiles estratégicos ligeros UR-100 y R-‎‎29RMU2.‎

3 – Direccionamiento

Los parámetros de trayectoria de Avangard son controlados por un ordenador que utiliza las ‎coordenadas GPS del blanco previamente registradas en su memoria. ‎

Se estima que la masa de Avangard es de 4,5 toneladas. Está equipado con una ojiva nuclear de ‎‎2 megatones y su radio de acción sería de 10 000 kilómetros. ‎

[1] Krasnaya Zvezda (Estrella Roja) es el diario ‎de las fuerzas armadas de la Federación Rusa.