Según el canal 12 de la televisión israelí, Irán estaría construyendo una fábrica de misiles de ‎precisión en Safita, una ciudad de Latakia, en la República Árabe Siria. ‎

La prensa israelí afirma que los misiles que se fabriquen en esa hipotética instalación serían ‎entregados a la resistencia libanesa, que a su vez los utilizaría para amenazar Tel Aviv, mientras ‎que Israel ha agredido repetidamente el Líbano, país cuyas aguas territoriales y espacio aéreo son ‎además violados cotidianamente por las fuerzas armadas israelíes. ‎

Israel divulga esta información –no confirmada– en momentos en que los Guardianes de la ‎Revolución iraníes acaban de anunciar que ya disponen de misiles crucero, designados como ‎‎Hoveizeh, con un alcance de 1 350 kilómetros. ‎

Según los términos del anexo B de la resolución 2231 del Consejo de Seguridad de la ONU, Irán ‎no debe realizar «ninguna actividad vinculada a los misiles balísticos concebidos para portar ‎cargas nucleares, incluyendo disparos que recurran a la tecnología de los misiles balísticos». ‎

Los occidentales afirman que ese texto prohibiría a Irán la concepción de cualquier tipo de misil ‎balístico, mientras que Irán y numerosos Estados estiman que no abarca todos los misiles ‎en general sino sólo los misiles que puedan ser utilizados como vectores nucleares [1].‎

[1] «Los ‎ensayos balísticos iraníes no violan la resolución 2231», por Eshagh Al Habib, Red Voltaire, 14 de ‎enero de 2019.