Red Voltaire

Resolución del Parlamento Europeo, del 12 de marzo de 2019, sobre la situación de las relaciones políticas entre la Unión Europea y Rusia

| Estrasburgo (Francia)
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El Parlamento Europeo,

– Vista su Resolución, del 10 de junio de 2015, sobre el estado de las relaciones entre la UE y Rusia [1],

– Vistos los Acuerdos alcanzados en Minsk los días 5 y 19 de septiembre de 2014 y el 12 de febrero de 2015 [2],

– Vistas sus anteriores resoluciones, en especial las del 14 de junio de 2018 sobre los territorios georgianos ocupados diez años después de la invasión rusa [3], y del 4 de febrero de 2016 sobre la situación de los derechos humanos en Crimea, en particular la de los tártaros de Crimea [4],

– Vista su Recomendación destinada al Consejo, del 2 de abril de 2014, sobre el establecimiento de restricciones comunes en materia de visados a los funcionarios rusos involucrados en el caso Serguéi Magnitski [5],

– Vistas las Conclusiones del Consejo de Asuntos Exteriores, del 14 de marzo de 2016, sobre Rusia,

– Visto el Premio Sájarov a la Libertad de Conciencia de 2018 otorgado al cineasta ucraniano Oleh Sentsov,

– Vista su Resolución, del 14 de junio de 2018, sobre Rusia, en especial el caso del preso político ucraniano Oleh Sentsov [6],

– Vista su Resolución, del 25 de octubre de 2018, sobre la situación en el mar de Azov [7],

– Visto el informe final de la OSCE/Oficina de Instituciones Democráticas y Derechos Humanos (OIDDH) sobre las elecciones presidenciales del 18 de marzo de 2018 en la Federación de Rusia,

– Visto el artículo 52 de su Reglamento interno,

– Visto el informe de la Comisión de Asuntos Exteriores (A8-0073/2019 ),

A. Considerando que la Unión es una comunidad basada en un conjunto de valores comunes clave entre los que figuran la paz, la libertad, la democracia, el Estado de Derecho y el respeto de los derechos fundamentales y humanos;

B. Considerando que reconoce que los principios consagrados en la Carta de las Naciones Unidas, el Acta final de Helsinki de 1975 y la Carta de París de la OSCE de 1990 sientan las bases de un continente europeo en paz;

C. Considerando que estos valores constituyen la base de las relaciones de la Unión con terceros países;

D. Considerando que las relaciones de la Unión con Rusia deben basarse en los principios del Derecho internacional, el respeto de los derechos humanos, la democracia y la resolución pacífica de conflictos y, por tanto, al incumplir Rusia dichos principios, las relaciones de la Unión con dicho país se basan actualmente en la cooperación en determinados ámbitos de interés común tal como se define en las conclusiones del Consejo de Asuntos Exteriores del 14 de marzo de 2016 y en una disuasión creíble;

E. Considerando que la Unión sigue abierta a una relación firme y a un diálogo que conduzca a la misma, y desea retomar relaciones de cooperación con Rusia, siempre y cuando las autoridades rusas hayan cumplido con sus obligaciones jurídicas e internacionales y hayan demostrado el compromiso auténtico de Rusia de restaurar la confianza quebrada; que una relación constructiva y predecible sería mutuamente beneficiosa y redundaría idealmente en el interés de ambas partes;

F. Considerando que la Federación de Rusia es miembro de pleno derecho del Consejo de Europa y de la OSCE, y que se ha comprometido a regirse por los principios de la democracia, el Estado de Derecho y el respeto de los derechos humanos; que las continuas y graves violaciones del Estado de Derecho y la adopción de leyes restrictivas en los últimos años ponen cada vez más en tela de juicio el cumplimiento por parte de Rusia de sus obligaciones internacionales y nacionales; que Rusia no ha cumplido más de un millar de sentencias del Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH);

G. Considerando que varios informes gubernamentales demuestran un aumento significativo de las actividades de espionaje hostiles rusas estos últimos años, que han alcanzado niveles nunca vistos desde la Guerra Fría;

H. Considerando que la aplicación de los Acuerdos de Minsk y un mayor respeto del Derecho internacional siguen siendo condiciones previas clave para una cooperación más estrecha con Rusia; que, en respuesta a la anexión ilegal de Crimea y a la guerra híbrida por parte de Rusia contra Ucrania, la Unión ha adoptado una serie de medidas restrictivas que deberían mantenerse en vigor hasta que se cumplan los Acuerdos de Minsk;

I. Considerando que, desde 2015, han surgido nuevas tensiones entre la Unión y Rusia, entre ellas: la intervención rusa en Siria y la injerencia en países como Libia y la República Centroafricana; ejercicios militares a gran escala («Zapad 2017»); injerencia rusa con la intención de influir en elecciones y referendos, y alimentar tensiones en sociedades europeas; el apoyo del Kremlin a partidos contrarios a la Unión y movimientos de extrema derecha; restricciones a las libertades fundamentales y amplias violaciones de los derechos humanos en Rusia; la propagación de un sentimiento anti-LGBTI; la ofensiva contra la oposición política; la persecución sistemática de defensores de los derechos humanos y de la sociedad civil en Rusia, incluida la detención arbitraria de Oyub Titiev, director del Centro de Derechos Humanos Memorial en Chechenia o el caso de Yuri Dmitriev de la sección de Memorial en Carelia; la estigmatización de activistas de la sociedad civil con la etiqueta de «agentes extranjeros»; las graves vulneraciones de los derechos humanos en el Cáucaso Septentrional, en particular en la República Chechena (secuestros, torturas, ejecuciones extrajudiciales, invención de casos penales, etc.); la discriminación de la minoría tártara indígena crimeana en la Crimea ocupada y la persecución por motivos políticos de Alexei Navalny y muchos otros, así como los asesinatos, con los casos más relevantes de Boris Nemtsov y Serguéi Magnitski; los ataques informáticos e híbridos, y asesinatos en territorio europeo perpetrados por agentes de la inteligencia rusa utilizando armas químicas; la intimidación, detención y reclusión de ciudadanos extranjeros en Rusia, lo que contraviene el Derecho internacional, entre ellos Oleh Sentsov, galardonado con el Premio Sájarov en 2018, y muchos otros; la organización de elecciones ilegales e ilegítimas en la región de Donbas; la celebración de elecciones presidenciales no democráticas, sin opciones reales y con restricciones de las libertades fundamentales; campañas de desinformación; la construcción ilegal del puente de Kerch; la militarización a gran escala de la Crimea ocupada y anexionada ilegalmente, así como de partes del mar Negro y el mar de Azov; las restricciones en la navegación internacional en el mar de Azov y por el estrecho de Kerch, incluidos los buques que navegan con pabellón de los Estados miembros de la Unión; el ataque ilegal a la marina militar ucraniana y la toma de sus buques, y el arresto de soldados ucranianos en el estrecho de Kerch; vulneraciones de los acuerdos sobre control de armas; el ambiente opresivo para los periodistas y los medios de comunicación independientes con detenciones continuas de periodistas y blogueros; y la clasificación mundial de la libertad de prensa de Rusia en el puesto 148 de los 180 en cuanto a la libertad de los medios de comunicación en 2018;

J. Considerando que desde el 1 de marzo de 2018 el Centro de Derechos Humanos Memorial había registrado 143 casos de presos políticos, incluidos 97 procesados por motivos religiosos; que un análisis de la lista de presos políticos elaborada por el Centro de Derechos Humanos Memorial muestra que en 2017 se procesaron a personas en 23 casos por delitos relacionados con actos públicos (disturbios masivos, actos violentos contra una autoridad pública) y en 21 casos, sobre todo vinculados a publicaciones en internet, los procesamientos se iniciaron de conformidad con los artículos «antiextremistas» del Código Penal;

K. Considerando que Rusia es, directa o indirectamente, partícipe en una serie de conflictos prolongados en la vecindad común —en Transnistria, Osetia del Sur, Abjasia, Donbas y Nagorno Karabaj— que constituyen graves obstáculos para el desarrollo y la estabilidad de los países vecinos afectados, socavan la independencia de los mismos y limitan sus decisiones soberanas libres;

L. Considerando que el conflicto en el este de Ucrania ha durado más de cuatro años y se ha cobrado más de 10 000 vidas, casi un tercio de ellas de civiles, y miles de civiles heridos por causas relacionadas con el conflicto;

M. Considerando que la tensión y la confrontación persistentes actualmente entre la Unión y Rusia no benefician a ninguna de las dos partes; que los canales de comunicación deberían dejarse abiertos pese a los resultados decepcionantes; que la nueva división del continente pone en peligro la seguridad tanto de la Unión como de Rusia;

N. Considerando que Rusia es en la actualidad el principal proveedor externo de gas natural de la Unión; que la energía sigue desempeñando un papel central y estratégico en las relaciones entre la Unión y Rusia; que Rusia usa la energía como medio para proteger y promover sus intereses en materia de política exterior; que la dependencia de la Unión respecto del suministro de gas ruso ha aumentado desde 2015; que la capacidad de reacción de la Unión ante presiones externas puede aumentar mediante la diversificación del abastecimiento energético y la reducción de la dependencia energética con Rusia; que la Unión ha de hablar con una sola voz y mostrar una firme solidaridad interna cuando se trata de su seguridad energética; que la fuerte dependencia de la Unión con respecto a los combustibles fósiles socava el desarrollo de un planteamiento europeo para con Rusia equilibrado, coherente y regido por valores; que es necesario contar con una infraestructura energética más fiable y estratégica en los Estados miembros de la Unión y en los países de la Asociación Oriental, a fin de reforzar la resistencia frente a la actividad híbrida rusa;

O. Considerando que las acciones irresponsables de cazas rusos cerca del espacio aéreo de los Estados miembros de la Unión y la OTAN pone en peligro la seguridad de los vuelos civiles y podría suponer una amenaza para la seguridad del espacio aéreo europeo; que Rusia ha llevado a cabo maniobras militares provocadoras a gran escala en la proximidad inmediata de la Unión;

P. Considerando que Rusia continúa ignorando las sentencias del TEDH, así como los laudos vinculantes de la Corte Permanente de Arbitraje, como el caso de Naftogaz, lo que socava el mecanismo de resolución de disputas del comercio internacional;

Q. Considerando que la visión policéntrica rusa del concierto de potencias contradice la creencia de la Unión en el multilateralismo y en un orden internacional basado en normas; que la adherencia y el apoyo por parte de Rusia a un orden multilateral basado en normas crearía las condiciones necesarias para estrechar relaciones con la Unión;

R. Considerando que las autoridades rusas continúan tratando las regiones ocupadas ilegalmente como si fueran una parte interna del territorio ruso al permitir la participación de representantes de esos territorios en los órganos legislativos y ejecutivos de la Federación de Rusia, lo que vulnera el Derecho internacional;

S. Considerando que el 21 de diciembre de 2018 el Consejo, que había evaluado la aplicación de los Acuerdos de Minsk, prorrogó las sanciones económicas dirigidas a sectores específicos de la economía rusa hasta el 31 de julio de 2019;

T. Considerando que los actos rusos vulneran el Derecho internacional, los compromisos internacionales y las buenas relaciones de vecindad;

U. Considerando que la Unión y la OTAN se presentan como los adversarios principales de la Federación de Rusia en los documentos estratégicos de dicho país;

Desafíos e intereses compartidos

1. Subraya que la ocupación y anexión ilegal de Crimea, región de Ucrania, la implicación directa e indirecta de Rusia en conflictos armados en la parte oriental de Ucrania y su violación continuada de la integridad territorial de Georgia y Moldavia constituyen una vulneración deliberada del Derecho internacional, los principios democráticos y los valores fundamentales; condena enérgicamente las violaciones de derechos humanos por parte de los representantes rusos en los territorios ocupados;

2. Destaca que la Unión no puede prever un regreso gradual al statu quo hasta que Rusia no aplique plenamente los Acuerdos de Minsk y restablezca la integridad territorial de Ucrania; pide, a este respecto, una reconsideración crítica y exhaustiva, por parte de la Unión, de sus relaciones con la Federación de Rusia;

3. Resalta que en las circunstancias actuales Rusia no puede tratarse, ni considerarse, como un «socio estratégico»; opina que ya no se cumplen los principios del artículo 2 del Acuerdo de Colaboración y Cooperación (ACC), por lo que debe reconsiderarse dicho Acuerdo; considera que cualquier marco para las relaciones entre la Unión y Rusia debe basarse en el pleno respeto del Derecho internacional, los principios de Helsinki de la OSCE, los principios democráticos, los derechos humanos y el Estado de Derecho, y debe permitir el diálogo sobre la gestión de los retos globales, el fortalecimiento de la gobernanza mundial y la garantía del cumplimiento de las normas internacionales, en especial con miras a garantizar el orden de paz europeo y la seguridad en la vecindad de la Unión y en los Balcanes Occidentales;

4. Opina que aplicar los Acuerdos de Minsk demostraría la buena voluntad de Rusia para contribuir a la resolución del conflicto en el este de Ucrania y su capacidad para garantizar la seguridad europea; destaca la necesidad de que avancen las consultas dentro del proceso de Normandía, incluido un papel más decidido de la Unión; reitera su apoyo a la soberanía y la integridad territorial de Ucrania;

5. Cree en la importancia de apaciguar las tensiones actuales y de entablar consultas con Rusia a fin de reducir el riesgo de que se produzcan malentendidos e interpretaciones y lecturas erróneas; reconoce, sin embargo, que la Unión debe mantenerse firme en cuanto a sus expectativas sobre Rusia; subraya la importancia de una cooperación entre la Unión y Rusia en el ordenamiento internacional basado en normas y un compromiso positivo en las organizaciones internacionales y multilaterales de las que Rusia es miembro, en especial en el marco de la OSCE con respecto a las cuestiones polémicas y las crisis;

6. Condena firmemente la participación de Rusia en el caso Skripal y en campañas de desinformación y ciberataques perpetrados por los servicios de inteligencia rusos con el objetivo de desestabilizar las infraestructuras de comunicaciones públicas y privadas y de aumentar las tensiones en la Unión y en sus Estados miembros;

7. Expresa su honda preocupación ante los vínculos entre el gobierno ruso y los gobiernos y partidos de extrema derecha y nacionalistas populistas de la Unión que suponen una amenaza para los valores fundamentales de la Unión, consagrados en el artículo 2 del Tratado de la Unión Europea y se reflejan en la Carta de los Derechos Fundamentales de la Unión Europea, incluido el respeto de la democracia, la igualdad, el Estado de Derecho y los derechos humanos;

8. Lamenta, además, los esfuerzos de Rusia para desestabilizar a los países candidatos a la adhesión a la Unión, en particular y a modo de ejemplo, el apoyo proporcionado por Moscú a las organizaciones y fuerzas políticas que se oponen al acuerdo de Prespa, que debería poner fin a la disputa de larga duración sobre el nombre entre la Antigua República Yugoslava de Macedonia y Grecia;

9. Opina que agentes estatales rusos interfirieron en la campaña del referéndum del Brexit a través de medios abiertos y encubiertos, incluidas las redes sociales y el apoyo financiero potencialmente ilícito, actualmente investigado por las autoridades británicas;

10. Hace hincapié en la importancia de incrementar la transparencia mutua de las actividades militares y de guardia de fronteras con el objetivo de evitar nuevas tensiones; denuncia enérgicamente las violaciones del espacio aéreo de los Estados miembros de la Unión por parte de Rusia; aboga por un código de conducta claro en cuanto al espacio aéreo utilizado por la aviación militar y civil; condena firmemente, en este contexto, las violaciones reiteradas por parte de Rusia de las aguas territoriales y el espacio aéreo de los países de la región del mar Báltico; condena a la Federación de Rusia por su responsabilidad en el derribo del vuelo MH17 sobre Ucrania oriental en 2014, como demostró un equipo de investigadores internacional, y exige que se juzgue a los responsables;

11. Lamenta el deterioro significativo de la situación de los derechos humanos, las restricciones indebidas y generalizadas de los derechos a la libertad de expresión, de asociación y de reunión pacífica en Rusia y expresa su honda preocupación por la ofensiva actual, el acoso y la persecución de los defensores de derechos humanos, manifestantes activistas y otros opositores;

12. Expresa su preocupación por que Rusia demuestre de forma tan evidente su poder militar, formule amenazas a otros países y manifieste la voluntad y disposición a utilizar la fuerza militar contra otras naciones con acciones reales, incluidas armas nucleares avanzadas, tal como reiteró el presidente Putin en varias ocasiones en 2018;

13. Condena la ofensiva continua del gobierno contra la disidencia y la libertad de los medios de comunicación, así como la represión de activistas, adversarios políticos y aquellas personas que expresan desacuerdos con el gobierno abiertamente;

14. Expresa su preocupación ante las denuncias de detención arbitraria y tortura de hombres que se consideran homosexuales en Chechenia, y condena las declaraciones del gobierno checheno que niegan la existencia de homosexuales en su país e incitan a la violencia contra personas LGBTI;

15. Destaca que los retos mundiales del cambio climático, el medio ambiente, la seguridad energética, la digitalización junto con la toma de decisiones algorítmica y la inteligencia artificial, los asuntos de política exterior y de seguridad, la no proliferación de armas de destrucción masiva, la lucha contra el terrorismo y la delincuencia organizada, y la evolución del entorno sensible del Ártico exigen un compromiso selectivo con Rusia;

16. Expresa su preocupación por los posibles cientos de miles de millones de euros que cada año blanquean a través de la Unión empresas y personas rusas que intentan legitimar los ingresos procedentes de la corrupción, y pide que se investiguen estos delitos;

17. Resalta que el blanqueo de capitales y las actividades financieras de la delincuencia organizada por parte de Rusia se están empleando para objetivos políticos subversivos y representan una amenaza para la seguridad y la estabilidad europeas; considera que la magnitud de este blanqueo de capitales es tal que forma parte de las actividades hostiles encaminadas a minar, desinformar y desestabilizar, al mismo tiempo que a apoyar actividades delictivas y la corrupción; observa que las actividades rusas de blanqueo de capitales dentro de la Unión constituyen una amenaza para la soberanía y el Estado de Derecho en todos los Estados miembros en los que Rusia lleva a cabo dichas actividades; señala que ello representa una amenaza para la seguridad y la estabilidad europeas, y un reto mayúsculo para la política exterior y de seguridad común de la Unión;

18. Condena las actividades de blanqueo de capitales, las actividades financieras ilegales y otros medios de guerra económica por parte de Rusia; pide a las autoridades financieras competentes de la Unión que intensifiquen la cooperación entre ellas y con los servicios de inteligencia y seguridad pertinentes a fin de abordar las actividades rusas de blanqueo de capitales;

19. Reitera que, si bien la posición de la Unión es firme, coherente y acordada en cuanto a las sanciones de la Unión contra Rusia, que se prolongarán en la medida en que este país continúe vulnerando el Derecho internacional, se requiere una mayor coordinación y coherencia en el enfoque de su política exterior y de seguridad respecto a Rusia; pide, en este sentido, que los Estados miembros pongan fin a los programas de visados o pasaportes de oro, que benefician a los oligarcas rusos que a menudo respaldan al Kremlin y pueden minar la eficacia de las sanciones internacionales; reitera sus anteriores llamamientos en pos de una «Ley Magnitski» europea (régimen sancionador general de la Unión por cuestiones de derechos humanos), y pide al Consejo que prosiga sus trabajos en la materia sin demoras indebidas; pide a los Estados miembros que cooperen plenamente a escala europea con respecto a su política hacia Rusia;

20. Resalta que las medidas restrictivas concretas relativas al este de Ucrania y a la Crimea ocupada no se dirigen contra la población rusa, sino contra las personas y empresas vinculadas a los dirigentes rusos;

21. Subraya, a este respecto, que la coherencia entre sus políticas interior y exterior y una mejor coordinación de esta última es la clave de una política exterior y de seguridad de la Unión más coherente, efectiva y exitosa, también con respecto a Rusia; hace hincapié en que esto se aplica en particular a ámbitos políticos como la Unión Europea de Defensa, la Unión Europea de la Energía, la ciberdefensa y las herramientas de comunicación estratégica;

22. Condena la violación de la integridad territorial de sus países vecinos, también mediante el secuestro ilegal de ciudadanos de dichos países con el fin de imputarlos ante un tribunal ruso; condena asimismo el abuso de la Interpol por parte de Rusia mediante la emisión de «avisos de personas buscadas», denominados «notificaciones rojas», para perseguir a los adversarios políticos;

23. Condena las acciones de Rusia en el mar de Azov pues constituyen una infracción del Derecho marítimo internacional y los propios compromisos internacionales contraídos por Rusia, así como la construcción del puente de Kerch y el tendido de cables submarinos en la península de Crimea anexionada ilegalmente sin el consentimiento de Ucrania; sigue manifestando su profunda inquietud ante la militarización rusa del mar de Azov, la región del mar Negro y el distrito de Kaliningrado, además del patrón recurrente de violación de las aguas territoriales de los países europeos en el mar Báltico;

24. Reitera su apoyo inequívoco a la soberanía e integridad territorial de Georgia; exige a la Federación de Rusia que ponga fin a su ocupación de los territorios georgianos de Abjasia y la región de Tsjinvali/Osetia del Sur, y que respete plenamente la soberanía y la integridad territorial de Georgia; destaca la necesidad de que la Federación de Rusia cumpla sin condiciones todas las disposiciones del acuerdo de alto el fuego de 12 de agosto de 2008, en particular el compromiso de retirar todos sus efectivos militares del territorio de Georgia;

25. Pone de manifiesto que la falta de respeto por parte de Rusia de las normas internacionales —en este caso, la libertad de los mares, los acuerdos bilaterales y la anexión ilegal de Crimea— supone una amenaza para los vecinos de Rusia en todas las partes de Europa, no solo en la región del mar Negro sino también en la región del mar Báltico y el Mediterráneo; resalta la importancia de desarrollar una política firme respecto a Rusia en todos estos aspectos;

26. Señala que las elecciones presidenciales del 18 de marzo de 2018 contaron con la observación por parte de la misión internacional de observación de elecciones de la misión de observación electoral de la OIDDH y la Asamblea Parlamentaria de la OSCE; resalta que el informe final de la misión de observación electoral de la OIDDH señala que las elecciones transcurrieron en un entorno jurídico y político excesivamente controlado, marcado por una presión continua sobre las voces críticas, restricciones de los derechos fundamentales de reunión, asociación y expresión, así como sobre la inscripción de candidatos y, por tanto, no hubo competencia genuina;

27. Muestra preocupación por el apoyo continuado de Rusia a regímenes y países autoritarios como Corea del Norte, Irán, Venezuela, Siria, Cuba, Nicaragua y otros, y su práctica actual de bloquear cualquier acción internacional mediante el uso de su capacidad de veto en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas;

Ámbitos de interés común

28. Reitera su apoyo a los cinco principios que rigen la política de la Unión respecto a Rusia, y pide una definición más precisa del principio de compromiso selectivo; recomienda que se centre la atención en las cuestiones relativas a las regiones MENA, del norte y del Ártico, el terrorismo, el extremismo violento, la no proliferación, el control de armas, la estabilidad estratégica en la esfera cibernética, la delincuencia organizada, la migración y el cambio climático, incluidos los esfuerzos conjuntos por salvaguardar el Plan de Acción Integral Conjunto (PAIC), que respalda el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, con Irán y poner fin a la guerra de Siria; reitera que, aunque es necesario que continúen las consultas entre la Unión y Rusia en materia de ciberterrorismo y delincuencia organizada, las amenazas híbridas sistemáticas por parte de Rusia exigen una disuasión fuerte; aboga, en este contexto, por un diálogo UE-Rusia-China-Asia Central en materia de conectividad;

29. Subraya que la Unión es actualmente el principal socio comercial de Rusia y que mantendrá su posición como socio económico clave en un futuro próximo, pero que Nord Stream 2 refuerza la dependencia de la Unión respecto del suministro de gas ruso, amenaza el mercado interior de la Unión y no está en consonancia con la política energética de la Unión ni con sus intereses estratégicos, por lo que es necesario interrumpirlo; hace hincapié en que la Unión sigue comprometida con la consecución de la Unión Europea de la Energía y la diversificación de sus fuentes de energía; señala que no deben ejecutarse nuevos proyectos sin la valoración jurídica previa de la conformidad jurídica con el Derecho de la Unión y las prioridades políticas acordadas; condena la política de Rusia, que utiliza sus recursos energéticos como herramienta política para mantener, aumentar y ejercer su influencia y presión política sobre su esfera de influencia percibida y sobre los consumidores finales;

30. Subraya que los programas de cooperación transfronteriza entre la Unión y Rusia y la cooperación constructiva en las Asociaciones de la Dimensión Septentrional y en el Consejo Euroártico de Barents aportan beneficios tangibles a los ciudadanos de las zonas transfronterizas y contribuyen al desarrollo sostenible de dichas zonas; recomienda, a este respecto, que se sigan fomentando todos estos ámbitos positivos de cooperación constructiva;

31. Destaca la importancia de los contactos interpersonales, por ejemplo mediante la educación y la cultura;

32. Pide a la vicepresidenta de la Comisión / alta representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad y a los Estados miembros que redoblen sus esfuerzos en pos de una resolución de los denominados «conflictos enquistados» en la vecindad del Este a fin de garantizar más seguridad y estabilidad a los socios orientales de la Unión;

Recomendaciones

33. Resalta la importancia de mantener el apoyo político y financiero a los contactos interpersonales en general y, en particular, para los activistas de la sociedad civil, los defensores de los derechos humanos, los blogueros, los medios de comunicación independientes, los periodistas de investigación, los representantes del mundo académico y las personalidades públicas que expresan su opinión y las ONG; pide a la Comisión que programe una asistencia financiera, institucional y en materia de capacidades, más ambiciosa y a largo plazo, para la sociedad civil rusa a partir de los instrumentos financieros externos existentes, e insta a los Estados miembros de la Unión a que contribuyan en mayor medida a esta asistencia; anima a los Estados miembros a que apliquen de forma activa las directrices de la Unión sobre los defensores de derechos humanos mediante un apoyo efectivo y oportuno y la protección de los defensores de derechos humanos, periodistas y otros activistas; alienta en particular a los Estamos miembros a emitir visados de larga duración para los defensores de derechos humanos en situación de riesgo y para sus familiares; apoya el aumento de la financiación para la formación de periodistas y los intercambios con otros periodistas europeos y para instrumentos que promuevan los derechos humanos y la democracia, tales como el Instrumento Europeo para la democracia y los derechos humanos (IEDDH) y la Dotación Europea para la Democracia;

34. Pide que aumenten los contactos interpersonales centrándose en la juventud, así como el diálogo y la cooperación entre expertos, investigadores, sociedades civiles y autoridades locales rusos y de la Unión, y que se incrementen los intercambios de estudiantes, becarios de formación profesional y jóvenes, en particular en el marco de Erasmus+; apoya, a este respecto, una mayor financiación para los nuevos programas de Erasmus+ 2021-2027; señala que la Unión ofrece el mayor número de oportunidades de movilidad académica a Rusia, en comparación con otros países socios internacionales;

35. Solicita la liberación incondicional de todos los defensores de derechos humanos y de otras personas detenidas por ejercer pacíficamente sus derechos a la libertad de expresión, de asociación y de reunión, incluida la del director del Centro de Derechos Humanos Memorial en la República de Chechenia, Oyub Titiev, que está siendo juzgado por cargos falsos de tenencia de drogas; insta a las autoridades rusas a que garanticen el pleno respeto de sus derechos humanos y legales, incluido el acceso a un abogado y a asistencia médica, a la integridad física y la dignidad, y a la protección ante el acoso judicial, la criminalización y la detención arbitraria;

36. Señala que las organizaciones de la sociedad civil son a menudo demasiado débiles para tener una repercusión importante en la lucha contra la corrupción en Rusia, mientras que se disuade sistemáticamente a las ONG de participar de forma activa en cualquier iniciativa anticorrupción o de promover la integridad pública; subraya la necesidad de implicar a la sociedad civil en el seguimiento independiente de la eficacia de las políticas anticorrupción; pide a Rusia que aplique correctamente las normas internacionales de lucha contra la corrupción formuladas, por ejemplo, en la Convención de las Naciones Unidas contra la corrupción y el Convenio de lucha contra la corrupción de agentes públicos extranjeros en las transacciones comerciales internacionales de la OCDE;

37. Resalta que la promoción de los derechos humanos y del Estado de Derecho debe ser una parte esencial de las relaciones de la Unión con Rusia; pide, por tanto, a la Unión y a los Estados miembros que continúen abordando cuestiones de derechos humanos en todos los contactos con funcionarios rusos; anima a la Unión a solicitar de forma reiterada a Rusia que derogue o modifique todas las leyes y los reglamentos incompatibles con las normas internacionales de derechos humanos, incluidas las disposiciones que restringen el derecho a la libertad de expresión, de asociación y de reunión;

38. Expresa su convicción de que la condición de Rusia como miembro del Consejo de Europa es un elemento importante en el panorama actual de las relaciones institucionales en Europa; espera que se puedan encontrar modos de convencer a Rusia de no abandonar su condición de miembro del Consejo de Europa;

39. Condena los intentos por parte del gobierno ruso de bloquear los sitios web y los servicios de mensajería por internet; insta al gobierno ruso a que defienda los derechos fundamentales a la libertad de expresión y a la privacidad en línea y fuera de línea;

40. Pide a las instituciones de la Unión y a los Estados miembros que redoblen sus esfuerzos por aumentar la resiliencia, en especial en los ámbitos de la informática y los medios de comunicación, incluidos los mecanismos para detectar y combatir la interferencia electoral; aboga por un aumento de la capacidad de reacción frente a los ciberataques; expresa su gran preocupación por que la reacción y respuesta de la Unión ante la campaña de propaganda rusa y los ataques directos masivos de desinformación hayan sido insuficientes, y afirma que deben reforzarse, en particular antes de las próximas elecciones europeas en mayo de 2019; destaca, a este respecto, que la financiación y los recursos humanos de la Unión para el grupo de trabajo East Stratcom deben aumentar considerablemente; aboga por un apoyo de la Unión a la industria de la ciberseguridad europea, un mercado interior digital funcional y por una mayor implicación en la investigación; alienta, en este contexto, el fomento de valores europeos en Rusia mediante el grupo East Stratcom; acoge con satisfacción la adopción del Plan de Acción de la Unión contra la desinformación y pide a los Estados miembros y a todos los agentes pertinentes de la Unión que apliquen sus acciones y medidas, en especial en vísperas de las próximas elecciones europeas de mayo de 2019

41. Pide a la Unión que examine la posibilidad de elaborar un marco jurídico vinculante, tanto a escala de la Unión como internacional, para hacer frente a la guerra híbrida que permita una respuesta firme de la Unión a campañas que amenacen a la democracia o al Estado de Derecho, incluidas sanciones selectivas contra los responsables de organizar y ejecutar estas campañas;

42. Opina que un diálogo significativo requiere una unidad más firme entre los Estados miembros y una comunicación más clara de las líneas rojas del lado europeo; destaca, por tanto, que la Unión debe estar dispuesta a adoptar nuevas sanciones, incluidas sanciones personales contra personas concretas, y limitar el acceso a las finanzas y la tecnología si Rusia sigue vulnerando el Derecho internacional; resalta, no obstante, que tales medidas no se dirigen a la población rusa, sino a personas concretas; pide al Consejo que lleve a cabo un análisis en profundidad de la eficacia y firmeza del régimen sancionador vigente; acoge con satisfacción la decisión del Consejo de imponer medidas restrictivas a las empresas europeas implicadas en la construcción ilegal del puente de Kerch; reitera su preocupación por la participación de dichas empresas que, con ello, ya sea de forma consciente o inconsciente, minaron el régimen sancionador de la Unión; pide a la Comisión, a este respecto, que evalúe y verifique la aplicación de las medidas restrictivas vigentes de la Unión, y a los Estados miembros que intercambien información sobre las investigaciones aduaneras o penales nacionales que se hayan abierto por posibles infracciones;

43. Pide un mecanismo a escala de la Unión que permita la investigación de la financiación de los partidos políticos, y la adopción de medidas ulteriores para evitar que se utilice a algunos partidos y movimientos con el fin de desestabilizar el proyecto europeo desde dentro;

44. Condena al aumento del alcance y el número de maniobras militares rusas en las que las fuerzas rusas practican hipótesis ofensivas con el uso de armas nucleares;

45. Insta a la Comisión y al Servicio Europeo de Acción Exterior (SEAE) a que elaboren sin dilación una propuesta legislativa de Ley Magnitski que permita la imposición de prohibiciones de visados y sanciones concretas, como el bloqueo de bienes e intereses en bienes dentro de la jurisdicción de la Unión a funcionarios concretos o personas que ejercen funciones públicas, que sean responsables de actos de corrupción o violaciones graves de los derechos humanos; destaca la importancia de contar con una lista de sanciones inmediatas a fin de asegurar la aplicación eficaz de una Ley Magnitski europea;

46. Pide a la Unión que compruebe la aplicación de las medidas restrictivas vigentes de la Unión, así como el intercambio de información entre los Estados miembros, a fin de garantizar que el régimen sancionador de la Unión contra las acciones de Rusia no se vea perjudicado, sino que se aplica proporcionalmente a las amenazas planteadas por dicho país; subraya el peligro de disminuir las sanciones sin que Rusia demuestre con acciones claras, no solo con palabras, que respeta las fronteras europeas, la soberanía de sus vecinos y otras naciones, y las normas y acuerdos internacionales; reitera que el statu quo solo puede ser posible una vez que Rusia respete plenamente las normas y se limite a actuar de forma pacífica;

47. Reitera que Rusia no dispone de ningún derecho de veto sobre las aspiraciones euroatlánticas de las naciones europeas;

48. Pide a la Comisión que vigile de cerca las consecuencias de las contrasanciones rusas sobre los agentes económicos y, si fuera necesario, que considere medidas compensatorias;

49. Subraya que solo pueden existir soluciones políticas para el conflicto en el este de Ucrania; propugna medidas de fomento de la confianza en la región de Donbas; apoya un mandato para desplegar una fuerza de mantenimiento de la paz de las Naciones Unidas en dicha región de Ucrania oriental; reitera su petición de designar a un enviado especial de la Unión para Crimea y la región de Donbas;

50. Condena la medida arbitraria de prohibir a funcionarios y políticos de la Unión, entre ellos diputados y exdiputados al Parlamento Europeo, acceder a territorio ruso; pide que se ponga fin de manera inmediata e incondicional a la prohibición de entrada;

51. Solicita a Rusia que libere de inmediato a los presos políticos, incluidos los ciudadanos extranjeros y periodistas;

52. Pide a Rusia que colabore plenamente con la investigación internacional sobre el derribo del vuelo MH17, que podría posiblemente constituir un crimen de guerra; condena cualquier intento o decisión de conceder una amnistía o retrasar el procesamiento de las personas consideradas responsables, pues debe exigirse responsabilidades a los autores;

53. Pide al gobierno ruso que se abstenga de bloquear las resoluciones del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas sobre la situación de Siria que pretenden abordar la violencia actual contra los civiles, incluido el uso de armas químicas, las graves vulneraciones de los Convenios de Ginebra y las vulneraciones de los derechos humanos universales;

54. Apoya la rápida realización de una Unión Europea de la Energía integrada que, en un futuro, incluya a los socios orientales; destaca el papel que puede desempeñar a este respecto una política ambiciosa de eficiencia energética y energías renovables; condena firmemente las presiones de Rusia a Bielorrusia para que este país renuncie a su independencia; subraya que, con independencia de fomentar una estrategia para la Unión y Rusia, la Unión debe reforzar su compromiso con sus socios orientales y su apoyo a estos, así como respaldar las reformas con miras a fortalecer la seguridad y estabilidad, la gobernanza democrática y el Estado de Derecho;

55. Respalda aumentar la financiación de la Dotación Europea para la Democracia, del programa de intercambio de noticias en lengua rusa (RLNE) y de otros instrumentos a fin de promover la democracia y los derechos humanos en Rusia y en otros lugares;

56. Pide a las autoridades rusas que condenen el comunismo y el régimen soviético y que castiguen a los autores de crímenes cometidos bajo dicho régimen;

57. Encarga a su presidente que transmita la presente Resolución al Consejo, a la Comisión y a la vicepresidenta de la Comisión / alta representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad.

Fuente: (2018/2158(INI) ), P8 TA-PROV(2019)0157, A8-0073/2019

[1] DO C 407 de 4.11.2016, p. 35.

[2] «Protocolo sobre los resultados de las consultas del Grupo de contacto trilateral», firmado el 5 de septiembre de 2014, y el «Conjunto de medidas para la aplicación de los Acuerdos de Minsk», aprobado el 12 de febrero de 2015.

[3] Textos Aprobados, P8_TA(2018)0266 .

[4] DO C 35 de 31.1.2018, p. 38.

[5] DO C 408 de 30.11.2017, p. 43.

[6] Textos Aprobados, P8_TA(2018)0259.

[7] Textos Aprobados, P8_TA(2018)0435 .

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