La Corte Penal Internacional presentó 2 videos, grabados el 8 y el 23 de julio de 2020, con ‎declaraciones de dos soldados birmanos, Zaw Naing Tun y Myo Win Tun, quienes confiesan ‎haber cometido violaciones y asesinatos bajo las órdenes del coronel Than Htike.‎

Ambos soldados podrían estar detenidos en La Haya, donde pudieran ser juzgados, a pesar de que ‎la CPI carece de jurisdicción sobre Birmania (Myanmar). Pero también es posible que estos ‎testigos se hallen en manos de los rebeldes o de los yihadistas y que hayan sido forzados a hacer ‎las declaraciones grabadas. ‎

Las declaraciones de estos dos hombres tienden a relativizar las de un yihadista arrestado el 4 de ‎octubre de 2017, cuando fue sorprendido in fraganti mientras trataba de incendiar una aldea para ‎atribuir la responsabilidad del siniestro a las autoridades birmanas. ‎

Hace 3 años que las potencias occidentales emiten acusaciones de genocidio contra el ejército ‎birmano [1], acusaciones repetidamente ‎rechazadas por el gobierno birmano [2].‎

En 2018, la Consejera de Estado de Myanmar, Aung San Suu Kyi, premio Nobel de la Paz en 1991, ‎viajó a La Haya precisamente para denunciar la mala fe de las acusaciones de la CPI [3].‎

[1] «El islam político contra China», ‎por Thierry Meyssan, Red Voltaire, 3 de octubre de 2017

[2] «Visión de Myanmar sobre la situación de los rohingyas», por Hau Do Suan, Red Voltaire, 27 de junio de 2018.

[3] «Le ‎Myanmar récuse l’ingérence de la Cour pénale internationale», Réseau ‎Voltaire, 9 de agosto de 2018.