El presidente turco Recep Tayyip Erdogan dijo en una reunión de parlamentarios de su partido –‎el AKP– en Ankara que informó personalmente al presidente ruso Vladimir Putin del uso de ‎mercenarios por parte de Armenia en el Alto Karabaj [1].‎

Durante el encuentro, realizado el 27 de octubre de 2020, el presidente Erdogan citó un informe ‎del MIT –los servicios de inteligencia turcos– al afirmar que unos 2 000 combatientes del PKK ‎‎(Partido de los Trabajadores del Kurdistán) fueron enviados a Armenia. ‎

El primer ministro de la República de Armenia, Nikol Pachinian, llegó al poder en 2018 gracias a ‎un «golpe suave» financiado por el especulador estadounidense George Soros. ‎

El PKK, que fue un partido marxista-leninista respaldado por la Unión Soviética durante la guerra ‎fría, se ha convertido poco a poco en una organización anarquista prooccidental. Durante ‎la guerra contra Siria, el PKK trató de instaurar en suelo sirio, bajo la protección de la OTAN, un Estado kurdo fantoche identificado como «Rojava». Actualmente, el PKK estaría estar ‎‎“vendiendo sus servicios” al magnate George Soros. ‎

El presidente ruso habría expresado sorpresa ante la información proporcionada por el presidente ‎turco mientras que este último supuestamente le dijo que no dudaba que habría una intervención ‎rusa si se viola la línea roja establecida por Moscú. ‎