El video de Alexei Navalni sobre el palacio presentado como “propiedad de Putin” se hizo en ‎Ibach, en la región alemana conocida como la Selva Negra, macizo montañoso situado en el ‎Estado alemán de Baden-Wurtemberg, en el suroeste de… ¡Alemania!, según reporta el diario ‎local Badische Zeitung [1]. ‎

El video de Navalni “cuenta” inicialmente la biografía del presidente ruso Vladimir ‎Putin, aparentemente según los archivos de la policía política de la desaparecida RDA, amablemente puestos a la ‎disposición de Navalni, por el BKA (Buró Federal de la policía criminal de Alemania). Pero los documentos que se ven en el video no tienen nada que ver con los comentarios que hace ‎Navalni en su narración. ‎

En otras palabras, exceptuando el carnet del KGB de uno de los compañeros del presidente Putin, ‎los documentos que se ven en el video, no confirman los comentarios de Navalni, ni siquieran ‎están relacionados con ellos. ‎

El video pasa después al palacio con una serie de nuevas imágenes filmadas desde un drone. Y, ‎como en la parte inicial, las imágenes no tienen relación con lo que comenta Navalni. Sólo ‎muestran un palacio construido por el arquitecto italiano Lanfranco Cirillo.‎

Este tipo de propaganda no es nada nuevo. En su momento, la CIA trató de hacer creer que el ‎líder cubano Fidel Castro o el palestino Yasser Arafat eran millonarios. La revista estadounidense ‎‎Forbes llegó a avalar aquellas alegaciones que a la larga siempre resultaron ser infundios ‎malintencionados.

En realidad, la CIA atribuía a Yasser Arafat la posesión de los fondos de la Organización de ‎Liberación de Palestina (OLP) que el líder palestino administraba a su nombre porque ‎ningún banco se atrevía a aceptar depósitos de la resistencia palestina.

De la misma manera, ‎se atribuía a Fidel Castro la posesión de fondos que en realidad pertenecían a empresas estatales ‎cubanas. De hecho, las personalidades que conocieron de cerca al líder cubano Fidel Castro, a Yasser ‎Arafat y a sus familias nunca dudaron de su honestidad. ‎

En cambio, el método, particularmente aproximativo, utilizado en la realización del supuesto ‎documental dice mucho sobre la supuesta integridad de Alexei Navalni. ‎

[1] “Filmstudio in Kirchzarten produziert Alexej Nawalnys Enthüllungsvideo”, ‎Joachim Röderer, Badische Zeitung, 21 de enero de 2021.