Las autoridades turcas detuvieron –el 26 de abril de 2021– 532 personas supuestamente ‎vinculadas con la organización del predicador Fetullah Gulen, ex aliado de Erdogan y presunto ‎organizador –con ayuda de la CIA estadounidense– del intento de asesinato de 2016 contra el hoy ‎presidente turco. Gulen vive actualmente en Estados Unidos como refugiado. ‎

Desde 2016, al fracasar el intento de asesinato contra el presidente Erdogan, unas 80 000 ‎personas han sido encarceladas en Turquía y siguen aún en espera de juicio, mientras que más ‎de 150 000 funcionarios fueron destituidos.‎

Después de aquellos hechos, Turquía se acercó a Rusia, a pesar de que ambos países han sido ‎históricamente adversarios. Últimamente, Ankara incluso compró el más moderno sistema ruso de ‎misiles antiaéreos, teniendo en cuenta que elementos de la fuerza aérea turca participaron en el ‎intento de asesinato contra el presidente Erdogan. El gobierno turco negocia actualmente ‎con Moscú la compra de un segundo lote de misiles tierra-aire S-400.‎

Sin embargo, aunque el propio presidente Erdogan es visto como un adversario de ‎Estados Unidos, Turquía –país miembro de la OTAN– sigue siendo un aliado de Washington y ‎ha desplegado tropas en Chipre, Irak, Siria, Libia, Azerbaiyán y Ucrania. ‎

Esta contradicción se ve resaltada hoy por la nueva alianza antiturca fraguada entre Arabia ‎Saudita, Bahrein, Chipre, Emiratos Árabes Unidos, Grecia e Israel, a la que podría unirse Irán. ‎

A raíz de la reciente declaración del presidente Joe Biden reconociendo el genocidio perpetrado ‎contra los armenios, ahora parece que Ankara ha invitado las fuerzas estadounidenses de ‎la OTAN a retirarse de Turquía, aunque no se ha fijado oficialmente un calendario para esa retirada. ‎

En definitiva, la cuestión de la destrucción de Turquía, que el Pentágono se planteó desde 2001, ‎en el marco de la estrategia de «guerra sin fin» enunciada por el tándem ‎Rumsfeld/Cebrowski ‎ [1]‎, parece estar otra vez sobre la mesa en Washington. ‎

[1] ‎«El proyecto militar de Estados Unidos para ‎el ‎mundo», por Thierry Meyssan, Red Voltaire, ‎‎22 ‎de ‎agosto ‎de 2017.‎