Grecia y Chipre reabrirán próximamente sus embajadas en Siria, cerradas desde 2012. ‎

La República Checa fue el único país miembro de la Unión Europea que mantuvo abierta ‎su embajada en Damasco durante la llamada «guerra civil» -en realidad una agresión externa ‎contra la República Árabe Siria. La embajadora checa representaba directamente al presidente ‎Milos Zeman, favorable a Siria, y no rendía cuentas a ninguno de los sucesivos gobiernos ‎de Praga. ‎

En realidad, Hungría reabrió discretamente su embajada en Siria hace un año. Grecia y Chipre ‎hicieron lo mismo, en secreto, hace 6 meses. Esos países ya están representados en Damasco ‎a nivel de encargados de negocios y próximamente enviarán embajadores plenipotenciarios. ‎

El 27 de mayo de 2021, la Unión Europea extendió nuevamente por un año sus “sanciones” contra toda ‎persona o empresa que participe en la reconstrucción de Siria. Con esa medida, la Unión Europea se pliega otra vez a las instrucciones secretas contra la reconstrucción ‎de Siria impartidas por el estadounidense Jeffrey Feltman en 2017, cuando ocupaba el segundo ‎puesto más importante en la jerarquía de la ONU [1].‎

[1] «Parámetros y principios de la asistencia de la ONU en Siria», por Jeffrey D. Feltman, Red Voltaire, 15 de ‎octubre de 2017.