Red Voltaire
Buscar
Fuente de Pedro Naharro

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Carranza, carrancistas y carranclanes
por Álvaro Cepeda Neri
Ciudad de México (México) | 6 de abril de 2010
Las publicaciones históricas son un boom (palabra inglesa que aparece en el Diccionario de dudas de Manuel Seco, como súbito, repentino auge; en este caso, de libros, ensayos, artículos… y notas de bibliografía) editorial, ya sea por apetito comercial y protagonismo efímero (como con los historiadores oficiales: Villalpando y Aguilar Camín, etcétera), o para divulgar, con pocas nuevas investigaciones e interpretaciones al “ahí se va”, hechos de las dos revoluciones (pasando por alto su factor común: la Revolución de Ayutla). Se ocupan, por ejemplo, del final del porfirismo, dejando de lado que el maderismo y carrancismo pretendieron regurgitar al antiguo régimen, de no haber sido por la irrupción de Villa, Zapata, Obregón y Calles, quienes con el pueblo campesino y obrero que escuchó el “¡Trabajadores del mundo, uníos!”, estallaron en Cananea y Río Blanco la auténtica Revolución de (...)