Todos los que dudan de los beneficios que trae la paz deberían visitar Irlanda del Norte. Es la región del Reino Unido que experimenta un crecimiento mayor tras la firma de los acuerdos de paz que pusieron fin a la guerra civil. En realidad, el proceso iniciado por los acuerdos no ha culminado y por ello no se puede hablar verdaderamente de paz. Sin embargo, la situación se mantiene en calma y la violencia se ha detenido. Eso ha bastado para mejorar las condiciones de vida en Irlanda del Norte y también en la República de Irlanda. Las poblaciones católicas y protestantes disfrutan de las ventajas de la paz y por nada del mundo volverían al estado de guerra que existía anteriormente.
_ Esta misma lógica puede aplicarse a israelíes y palestinos. Es el mensaje conclusivo de la octava conferencia anual del Milken Institute durante la cual debatieron en conjunto Al Gore, Rupert Murdoch, Wesley Clark y siete Premios Nobel... nada mal. Fui testigo de conversaciones entre israelíes, palestinos, árabes no palestinos y estadounidenses acerca del modo en que las inversiones pueden mejorar la vida de los palestinos y de los israelíes y facilitar el proceso de paz. Para el analista Glenn Yago, uno de los errores del proceso de Oslo fue no tomar en cuenta la economía. Yago propone «privatizar» el proceso de paz elaborando proyectos económicos comunes. Esa idea es apoyada también por la Rand Corporación.
Esta conferencia ha mostrado la interdependencia israelo-palestina.

Fuente
Daily Star (Líbano)

«Money can bring Israeli-Palestinian peace around», por M. J. Rosenberg, Daily Star, 10 de mayo de 2005.