El próximo DOMINGO 5 DE JUNIO se conmemora una fecha más del triunfo de la REVOLUCION LIBERAL ALFARISTA (1895) que significó la conquista, por parte del Pueblo en armas: de la libertad de expresión y de pensamiento; de la educación democrática para hombres y mujeres y del fín de un régimen conservador-clerical que había sembrado de sangre,corrupción y fanatismo a nuestra Patria.

Con Alfaro se aprueba la ley de manos muertas que acabó, por un buen tiempo, con los latifundios en poder de la iglesia en donde se explotaba inmisirecordemente a los trabajadores, la mayoría perteneciente a los pueblos indígenas.

Eloy Alfaro «emancipó la conciencia de los ecuatorianos, estableciendo la educación laica, la libertad de cultos,la libertad de imprenta y la libertad de palabra. Democratizo la enseñanza y abrió las puertas a la libre importación de libros para la difusión de la ciencia moderna».

Con Alfaro se instituyó el matrimonio civil, el divorcio y muchas otras leyes que buscaban dignificar a los seres humanos y establecer la igualdad de las mujeres.
Crea los Institutos Normales para que la mujer se incorpore con plenos derechos a la educación y se abra nuevos campos en la vida privada y la Administración Pública. Con Alfaro se defendió la Soberanía, ante el apetito voraz de los EU sobre las Galápagos.

Como tendría que reconocer uno de sus fanáticos enemigos, el poeta Crespo Toral, «el general Alfaro fué patriota indudablemente...que nos garantizaba el respeto de las demás naciones».

Alfaro soñó - como Bolivar- en una América Latina grande, unida y democrática. Consecuente con ese pensamiento luchó por la Independencia de Cuba y contra los regímenes totalitarios que florecían en América Central.

Hombre magnánimo y generoso perdonó una y otra vez a sus enemigos que provocaron más de cuarenta sublevaciones contra él. Muchos de esos personajes que obtuvieron el olvido a sus fechorías por parte de Alfaro, lo asesinarían en ese escabroso y terrible CRIMEN DE ESTADO del 28 de Enero de 1912.

Como lo escribiría Vargas Vila «sólo tres hombres significativos, tres encarnaciones de pueblos, han surgido en América después de Bolivar: Benito Juárez, José Martí y Eloy Alfaro

Y por esto y mucho más. Para que nuestra memoria de pueblo heroíco y rebelde no se pierda entre la corrupción y una sistematica campaña para que olvidemos nuestras raíces:

ESTE CINCO DE JUNIO, A PARTIR DE LAS 9 DE LA MAÑANA, ACUDIREMOS ANTE EL OBELISCO DE ALFARO EN EL EJIDO DE QUITO A DEPOSITAR UNA FLOR ROJA EN MEMORIA DE QUIEN DERROTÓ AL SECTARISMO, LA OPRESION Y EL DOGMATISMO.