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Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología, recuentos y retos

El Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología de Cuba (CIGB) fue inaugurado por Fidel Castro el primero de julio de 1986, bajo su concepción estratégica de que "El futuro de Cuba tiene que ser de hombres de ciencia" y, a pesar del bloqueo estadounidense, hizo posible que el país se destacara en el estudio y desarrollo de la biotecnología, al mismo tiempo que lo hacían Estados Unidos y otros países del primer mundo.

| La Habana (Cuba)
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El Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología de Cuba (CIGB), en el Polo Científico, construido por la Revolución en la periferia de La Habana.

Vale recordar que el investigador Random Lee Clark, del Hospital Anderson, en Houston, Texas, vino a Cuba invitado por Fidel a finales de la década de 1970, para intercambiar sobre la biotecnología y la obtención de interferón -uno de los resultados iniciales de esa ciencia en la medicina-, y a partir de esos encuentros que incluyeron a científicos cubanos, salió la idea de que Cuba adquiriera dosis del referido medicamento para aplicarlas en la lucha contra el cáncer.

Como consecuencia de esa visita, dos investigadores viajaron a Texas para obtener el interferón, pero no pudieron hacerlo por hallarse en fase de ensayo clínico, por lo que quedó como única alternativa producirlo en el territorio nacional.

El profesor Random Lee Clark e instituciones científicas norteamericanas colaboraron honestamente con La Habana y estuvieron al tanto, desde su etapa de inicio, de la concepción cubana de la biotecnología con fines pacíficos y para el desarrollo económico del país, sin embargo eso no cambió en nada la voluntad de Washington de continuar bloqueando y agrediendo a la ínsula.

En mayo de 1981, los científicos cubanos lograron producir el interferón en tiempo récord para asombro de la comunidad científica internacional, en un laboratorio improvisado de una antigua residencia, para aplicarlo con éxito en el enfrentamiento a una epidemia de dengue hemorrágico introducido en la nación por los servicios especiales estadounidenses y que cobró varias vidas.

Para inicios del siglo XXI, el CIGB y sus centros científicos asociados, habían logrado consolidarse en el desarrollo de la atención médica a la población y se inscribía como uno de los logros de la rama en Cuba más conocido por investigadores de todo el mundo al tener una presencia importante en las exportaciones, aunque afectado por el bloqueo sobre todo en la comercialización de servicios y productos.

En el contexto de la preparación de la invasión a Irak, en 2002, un importante funcionario de la administración del presidente George W. Bush, levantó la alucinante calumnia de que en el CIGB se producían armas biológicas, en un esfuerzo para meter a Cuba en la lista de países terroristas y así justificar una agresión y de paso desacreditar la ética de nuestras instituciones científicas y de la Revolución Cubana.

Fidel vestido con una ligera guayabera color celeste y sin su tradicional uniforme, que según la prensa occidental es a prueba de cualquier ataque o peligro ambiental, recibió en el CIGB al ex presidente Jimmy Carter de visita en Cuba, a instancia de la dirección cubana, en la primavera de ese propio año, para que comprobara la falsedad de la absurda acusación.

Juntos estuvieron en el supuesto punto cero donde se elaborarían las armas biológicas y recibieron las explicaciones de los científicos sobre el centro, sus planes y metas en bien de la humanidad. Poco antes de regresar a su país el ex mandatario reconoció que las imputaciones contra el CIGB y contra Cuba en general eran falsas.

También por las documentadas declaraciones e intervenciones del líder cubano Fidel Castro sobre los esfuerzos científicos del CIGB y sus contribuciones con instituciones científicas de todo el orbe, incluyendo no pocas estadounidenses por el impulso pacífico de la ciencia, el propio jefe del Departamento de Estado de entonces, Colin Powell, reconoció la inexactitud de la acusación.

En su aniversario 30, el CIGB y los otros institutos del Polo Científico desempeñan un papel muy relevante en el nuevo contexto de las relaciones entre Cuba y Estados Unidos, especialmente para el derrumbe del bloqueo económico por su peso en las posibilidades de exportación de medicamentos y servicios de última generación esenciales para la sociedad norteamericana.

Es un nuevo reto para esa y las demás instituciones llegar a consolidarse en ese mercado como productores del primer renglón exportable no tradicional de la economía cubana, algo insólito para un país del Tercer Mundo. (ACN)

Fuente
Agencia Cubana de Noticias
La Agencia Cubana de Noticias (ACN) es una división de la Agencia de Información Nacional (AIN) de Cuba fundada el 21 de mayo de 1974.

Artículo bajo licencia Creative Commons

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