Red Voltaire

Jorge Luis Sierra

Especialista en fuerzas armadas y seguridad nacional, egresado del Centro Hemisférico de Estudios de la Defensa, de la Universidad de la Universidad de la Defensa de Washington

28 artículos
 
 
 
 
 
 
 
Los escenarios del liderazgo militar
por Jorge Luis Sierra
01. Los escenarios del liderazgo militar Ciudad de México (México) | 2 de septiembre de 2012
En estos momentos, está en definición una terna de generales de división de los que el próximo presidente de la República podrá escoger como el general secretario de la Defensa Nacional. De esa decisión depende el rumbo que tome esta Secretaría y la recuperación de su institucionalidad militar, afectada ahora por los casos de violación a los derechos humanos, la detención de generales y las evidencias de fracaso en la política gubernamental de militarizar la lucha contra las drogas.
El próximo presidente enfrentará la disyuntiva de respetar la inercia militar y mantener intocada la estructura y funcionamiento de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) o alterarla para afianzarse en el poder y alejarse del clima de abuso y excesos cometidos por soldados a los que el poder civil exigía terminar con los miembros de la delincuencia organizada.
Éstos podrían ser algunos (...)
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Sorpresas estratégicas
por Jorge Luis Sierra
10. Sorpresas estratégicas Ciudad de México (México) | 6 de abril de 2010
Paseo de la Victoria 3650, Ciudad Juárez. Aquí están las oficinas del Consulado de Estados Unidos, lugar donde el índice de homicidios es el más alto del mundo. Sus empleados han recibido un golpe tan severo como sorpresivo por parte de una banda criminal que asesinó a una agente consular embarazada, a su esposo y al esposo de otra empleada del Consulado. Desde 1985, año del secuestro, tortura y asesinato del agente de la agencia antidrogas estadunidense (DEA, por sus siglas en inglés) Enrique Camarena Salazar, la delincuencia organizada no se había atrevido a tocar a un funcionario estadunidense en territorio mexicano. No lo hizo ni siquiera Osiel Cárdenas, exlíder del cártel del Golfo, cuando detuvo y casi ordena la muerte de un agente de la DEA y otro de la Oficina Federal de Investigaciones (FBI), en Matamoros, en 1999. La simple amenaza bastó para que el aparato de seguridad estadunidense dispusiera sus fuerzas para hallar a los culpables, matarlos o detenerlos para llevarlos a juicio en (...)