Red Voltaire
Guerra y virilidad

El estilo Humvee

El Humvee, vehículo utilitario emblemático de la U.S. Army desde la guerra del Golfo, se vende actualmente en versión civil por la General Motors convirtiéndose así en el accesorio indispensable de los millonarios nacionalistas. Concebido inicialmente para el desplazamiento fuera del combate, el Humvee se utiliza en Irak como transporte de tropas y parece de pronto extremadamente vulnerable, incluso tratándose del modelo blindado. La resistencia ha aprendido cómo destruirlo y ya los soldados estadounidenses tienen miedo de montarse en él.

| Paris (Francia)
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Después de integrar en su modelo de previsión los últimos datos sobre la no explotación de yacimientos petrolíferos «gigantes» (los que pueden producir más 500,000 barriles de petróleo diarios) prevista hasta el año 2007, la ASPO (Asociación para el Estudio del Pico de la Producción mundial de Petróleo) acaba de revisar sus previsiones y de evaluar la fecha del pico para el 2008, con una baja global de la producción que tendría lugar a partir del 2010.

En ese contexto, una parte de la industria automovilística da señales de querer adaptarse, aunque no las suficientes como para evitarle sacrificios necesarios. En todo caso, muestran al menos un principio de toma de conciencia del fenómeno: en plena guerra de Irak, el último salón del automóvil de París estuvo dedicado a los modelos híbridos, a pesar de la clara preferencia que demuestran los consumidores por los glotones de cuatro ruedas motrices. El crecimiento adora el exceso, y este último es costoso en términos energéticos.

Del ejército a lo civil gracias a la televisión

En esta última categoría de vehículos, el rey indiscutible -por la potencia y el tamaño- goza además de un estatuto particular que le garantiza un éxito creciente en la medida en que Estados Unidos, hasta ahora el único país donde se vende actualmente, despliega su ejército por las zonas estratégicas del mundo entero.

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Arnold Schwartzenegger, vendedor de Hummers antes de llegar a gobernador de California.

Irónicamente, las guerras del petróleo ofrecen efectivamente al Hummer [1] una publicidad gratuita a través de los noticieros televisivos y los reportajes sobre la ocupación y los combates en Irak. En un país que, recordémoslo, consume actualmente el 25% de la producción mundial de petróleo e importa el 65% de su consumo doméstico, manejar las 4 toneladas de acero de un Hummer que consume generalmente más de 25 litros de combustible por cada 100 kilómetros recorridos, es una forma de afirmar, desde la guerra del Golfo de 1991 y su primera aparición en las pantallas, que este «modo de vida», de enorme consumo y despilfarro no es «negociable» ni se discute.

Digno sucesor del jeep, cuya imagen se mantendrá asociada a la 2da Guerra Mundial y cuya versión civil tuvo también cierto éxito, el Humvee se ha convertido en el símbolo de la guerra contra Irak. Movilidad y rapidez le confieren un lugar primordial en una guerra de ocupación, al contrario del tanque Abrahms que se vería probablemente mucho más frecuentemente en un conflicto más convencional.

En 1983, el departamento AM General de la firma LTV Aerospace (actualmente AM General Corporation) obtuvo un contrato para entregar un primer lote de 55,000 ejemplares del Humvee al ejército de Estados Unidos en un período de 5 años, con la posibilidad de extender el contrato en un 100% cada año.

En 1985, el Humvee substituye oficialmente al Jeep como vehículo utilitario regular del ejército estadounidense, que dispone hoy de 140,000 ejemplares, con más de 19,000 en Irak. Además de su adopción por el ejército, el Humvee se ha hecho un espacio en la «defensa de la patria»: equipado con el ultrasofisticado sistema de mísiles antiaéreos Avenger, se utiliza en la custodia de la Casa Blanca, del Pentágono y otros edificios oficiales en Washington [2]. Después de la guerra del Golfo, una versión revisada y más adaptada a las condiciones del desierto entra en servicio.

El Humvee aparece al público gracias a la mediatización extrema de la guerra del Golfo, principalmente por la CNN, en 1991 [3]: hipnotizados por las imágenes del bólido a través de las dunas de Kuwait, cientos de personas inundan de llamadas la sede de AM General pidiendo la venta de una versión civil. En 1992, la compañía tiene el placer de ofrecer el primer modelo, el Hummer H1, versión idéntica pero «desmilitarizada» del Humvee ya que presenta las mismas características de base (motor diesel V8 de 6,5 litros, neumáticos de 37 pulgadas, 2 toneladas de carga útil).

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Versión «tuning» del modelo civil.

En 1999, AM General vende los derechos de la versión civil y militar a la General Motors. Esta última, para aprovechar el efecto publicitario de la invasión de Irak en la primavera de 2003, lanza durante el verano siguiente una nueva versión civil más ligera, el Hummer H2. Este último, basado en un chasis de Chevy Tahoe, no tiene con la versión militar otra similitud que su aspecto exterior, con su morro aplastado y sus líneas rectas.

Once mil Hummer H1 se han vendido hasta hoy, principalmente a estrellas de cine, deportistas profesionales y ricos propietarios de ranchs, ya que su precio resulta bastante prohibitivo -alrededor de 90,000 dólares (unos 60,000 €)- mientras que de la nueva versión, a un precio de 50,000 $, se han vendido ya más de 50,000 unidades.

Métodos empleados para erradicar la invasión de «abejorros» en Irak

Refiriéndose al papel central que juega este vehículo dentro de las fuerzas terrestres, John Gresham, analista militar y coautor junto a Tom Clancy del libro Special Forces, es categórico: «Elimina el Humvee y reducirá globalmente a la mitad la movilidad, la utilidad y la capacidad de despliegue del ejército estadounidense». Así parece haberlo entendido también la resistencia iraquí.

Esta ha concentrado, por consiguiente, buena parte de sus acciones en la destrucción de ese abejorro que tan a menudo se puede ver ahora en las ciudades iraquíes, sobre todo teniendo en cuenta que no todos están equipados con el blindaje teóricamente capaz, como afirma el ejército, de resistir la explosión de una mina de 6 kilos bajo la parte delantera del vehículo o de una mina de 2 kilos bajo la parte trasera.

Sin reparar en esos detalles, los combatientes de la resistencia utilizan generalmente obuses de 155 milímetros que entierran al borde del camino o directamente en la carretera. Esos artefactos son a menudo ojivas de fabricación estadounidense que no explotaron durante los bombardeos y que los combatientes recuperan.

Estos últimos desarman el detonador, lo substituyen por explosivo militar C4 -dejado, por ejemplo, amablemente a su disposición en los depósitos militares que no tienen vigilancia- antes de agregar un detonador electrónico (simple juguete en nuestros días) operado mediante un cable o por control remoto.

El resultado, como puede verse en el video que usted puede descargar en su ordenador (ver al final del artículo), es devastador con un mínimo de gastos y de riesgos para los atacantes. Lo que queda es cuestión de sincronización. En ese aspecto, la experiencia y la destreza que han adquirido los combatientes de la resistencia gracias a su poca exposición al fuego enemigo implican una importante ventaja táctica.

El RPG («Rocket Propelled Grenade» o Granada propulsada por cohete) es otro símbolo de esta guerra de emboscadas, mucho menos mediatizada aunque más mortífera que el Humvee. Esta arma de fabricación rusa -versátil, rústica y muy segura- es, según algunos, más corriente en Irak que el fusil de asalto Kalachnikov AK-47, aún cuando este último se generalizó desde la guerra irano-iraquí.

El RPG puede lanzar una carga concebida para romper blindajes o una ojiva de fragmentación para uso antipersonal, etc. Su fácil utilización, como se ve en este video de un ataque por sorpresa en un entorno urbano donde el tirador parece estar posicionado detrás de una ventana (ver al final del artículo), deja pocas posibilidades a los atacados.

Es evidente que el soldado estadounidense de la torre de tiro del Humvee está muy expuesto, disponga o no de placas laterales de blindaje para mejorar su protección.

No es difícil comprobar, después de ver estos ejemplos, hasta qué punto el poder de fuego del ocupante se convierte en una ilusión en este tipo de conflicto [4]. Con una red logística y de mando un poco estructurada, la resistencia iraquí puede así multiplicar sus acciones, que sobrepasan ya la cantidad de 100 al día en todo el país.

Como represalia el ejército estadounidense desencadena a menudo bombardeos masivos contra zonas residenciales, lo cual favorece el reclutamiento de más personas por parte de la resistencia y así sucesivamente, hasta que la falta de municiones obligue a la resistencia a limitar sus acciones.

Parece, sin embargo, que el volumen de armas existente en Irak es suficiente como para alrededor de un decenio de resistencia sostenida como legado de la guerra irano-iraquí y de la ideología militarista del partido Baas que armó el país hasta los dientes.

Al aumentar rápidamente la cantidad de víctimas de esas emboscadas entre las tropas estadounidenses, la moral de las tropas se degradó también rápidamente. Contrariamente a una situación de combate donde el soldado puede valerse de su agilidad y de sus aptitudes para la lucha, sus posibilidades de defenderse son pocas cuando circula por una carretera encerrado en su vehículo.

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Un Humvee destruido en Irak por la resistencia árabe, se obseva los cuerpos de tres soldados estadounidenses muertos.

Al principio de la invasión, solamente la cuarta parte de los cerca de 19,000 Humvees estacionados en Irak contaba con el blindaje reforzado ya que fueron fabricados después de 1996 y de la entrada en servicio del nuevo modelo M1114, que lleva una tonelada más de placas de acero. La falta de protección de los otros vehículos se convirtió rápidamente en causa de descontento entre las tropas, lo cual dio lugar al envío urgente de juegos de blindaje suplementario desde Estados Unidos.

Se trataba sin embargo de una solución momentánea ya que el Humvee no fue concebido nunca como un verdadero vehículo blindado sino simplemente como vehículo utilitario, como el Jeep. Actualmente se ha prohibido a los Humvees carentes de blindaje toda salida de las bases en Irak, sino es encima del remolque de un camión [5].

Pero, según las últimas noticias, muchos soldados estadounidenses se ven obligados a reforzar sus vehículos con placas de acero que recogen en el campo de batalla, como se enseña en su nuevo manual de contrainsurgencia [6], cosa de la cual no han vacilado en quejarse a Donald Rumsfeld.

Hagamos simplemente un cálculo rápido. Si se admite que alrededor de la cuarta parte de las bajas mortales estadounidenses en combate (250 soldados muertos) hubiese podido evitarse si todos los Humvees hubieran estado correctamente blindados desde el principio, por un costo extra de 450’000,000 (900 Humvees sin blindaje multiplicados por los 50,000 dólares más que cuesta la versión blindada), ello quiere decir que el Pentágono no creyó necesario gastar 1’800,000 dólares por cada vida de soldado cuya muerte se hubiera podido evitar desde el primer momento.

No queda más remedio que atribuir esa decisión a la endeble recuperación de las inversiones generadas por la guerra (dificultades en la explotación del petróleo, etc.).

Teniendo en cuenta las tácticas de la resistencia y la gran utilización del Humvee en Irak, hubo que aumentar la producción para alcanzar actualmente los 450 vehículos al mes (contra 20 al principio de la guerra).

El Humvee, destinado al principio a sustituir al Jeep como vehículo de uso múltiple fuera del combate, es utilizado cada vez más como transporte de tropas aún cuando no garantiza la protección necesaria para ello. Pero permite ocupar el territorio con agilidad, cosa que representa una prioridad para el Pentágono. Así que no es sorprendente que la cadena CBS anuncie en su programa 60 Minutes que 5,500 militares de carrera estadounidenses han desertado ya desde la invasión de marzo 2003.

Documentos relacionados

Las imágenes asociadas a este artículo provienen de diferentes grupos de la resistencia iraquí. Su presentación aquí, fuera de sus contextos respectivos, no persigue otro objetivo que no sea el de ilustrar nuestro punto de vista sobre la vulnerabilidad del Humvee.

Documentos adjuntos

 
Emboscada contra Humvee con utilización de explosivo enterrado.

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Irak, 2004: Ataque con RPG (bazuka) contra un Humvee.

Formato Windows Media Video Windows Media - 1 Mo


(StarOffice Presentation - 1 MB)
 
 
Irak, 2004: Preparación de una bomba enterrada por la resistencia.

Formato Windows Media Video Windows Media - 2.4 Mo


(StarOffice Presentation - 2.4 MB)
 

[1] Hummer significa literalmente «abejorro», debido al zumbido característico de los motores diesel de gran potencia. La versión militar se conoce como «Humvee», nombre que corresponde a la pronunciación de las siglas HMMWV por High Mobility Multipurpose Wheeled Vehicule, vehículo sobre ruedas de alta movilidad y uso múltiple.

[2] «Persian Gulf star Humvee back in spotlight», por David Kiley, USA Today, 23 de marzo de 2003.

[3] Ver «L’effet CNN» texto en francés, por Thierry Meyssan, Voltaire, 19 de mayo de 2003.

[4] Para un análisis más detallado de esos aspectos, ver el artículo «Operación Fénix», por Arthur Lepic, Voltaire, 14 de diciembre de 2004.

[5] Facts on Humvee Armor Big Media Ignores, Free Republic, 12 de octubre de 2004.

[6] Ver «La economía de la guerra en Irak», por Arthur Lepic, Voltaire, 10 de diciembre de 2004.

Artículo bajo licencia Creative Commons

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