Cada año, en el mes de mayo, nuestro querido Colegio Odilo Aguilar se viste de fiesta al celebrar un año más de vida al servicio del pueblo.

Desde 1971, fecha en que fue creada esta institución educativa, se destacó por el espíritu luchador y valor que le ponen cada uno de los odilenses a su diario vivir en un ambiente democrático, donde se forma a los niños y jóvenes en el aspecto académico, humano y social, adquiriendo un compromiso con el pueblo.

Las aulas de este legendario colegio, ubicadas en un inicio en la calle Galápagos y actualmente en las inmediaciones de la Universidad Central, han acogido sin discriminación alguna a miles de estudiantes que se han transformado en líderes capaces de transmitir con conciencia el espíritu de solidaridad, el pensamiento crítico y revolucionario, especialmente el anhelo de cambio hacia una Patria nueva, realizando propuestas en beneficio de los estudiantes, aportando al modelo de educación emancipadora.

Este año, la celebración fue más grande que la de costumbre: todos los integrantes del Odilo, desde el más pequeño al más grande, participaron en cada una de las actividades organizadas para conmemorar las fiestas patronales, como fue la Casa Abierta, en la cual los jóvenes danzaron los bailes tradicionales de las diferentes provincias de nuestro país, al igual que realizaron las exposiciones de las costumbres, vestimenta y comidas típicas de cada región, recordando a los asistentes la riqueza cultural del Ecuador. A este evento asistieron delegaciones de los colegios ‘La Providencia’, ‘Cardenal de la Torre’, ‘Consejo Provincial de Pichincha’, ‘Simón Bolívar’, ‘Diez de Agosto’ y ‘Manuel María Sánchez’.

En este homenaje no podía faltar la Sesión Solemne, que, más allá de ser un acto formal, afirma la unidad y la conciencia social que caracteriza al Odilo. En esta oportunidad las autoridades de la Universidad Central hicieron llegar su fraterno saludo y felicitación por un año más de vida, destacando la labor de los docentes al formar con un alto nivel científico, tecnológico y por su compromiso social. La Sesión Solemne sirvió, también, para rendir un justo y merecido reconocimiento a los docentes más antiguos de la institución, como a los que se acogieron a la jubilación, tras una vida de dedicación a la docencia, y a los estudiantes con las calificaciones más altas.

Antes de finalizar el acto, el Lic. Vicente Sandoval, representante de los docentes homenajeados, en su emotivo discurso, extendió el más sincero agradecimiento y concluyó diciendo: “Parecería que cada año que cumplimos, aun de la vida misma, nos conduce indefectiblemente a la vejez. No obstante, déjennos decirlo: las canas son experiencia, las arrugas, efectos de tardes de sol; nuestros espíritus y mentes son jóvenes, siempre lo serán puesto que están alimentados por los ideales siempre jóvenes de nuestros estudiantes, que, cobijados por la bandera de la revolución popular, marchan a la vanguardia del proceso por alcanzar la bandera de liberación definitiva”.

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