Luego de la declaratoria de caducidad de la concesión a la empresa norteamericana OXY, se formó una Unidad Temporal y luego se dio paso a la filial de Petroecuador: Petroamazonas, la misma que opera en esos campos petroleros.

En esta empresa se quedaron varios técnicos que trabajaron con la Oxy y, al parecer, no solo se quedaron los técnicos sino también sus conceptos, sus ideas y pensamientos acerca de los trabajadores tercerizados, y acerca de su relación con los pobladores de sus alrededores (nacionalidades indígenas).

Se fue la empresa gringa pero sus métodos de relación con las comunidades indígenas quedaron iguales. Dividen, por ejemplo, procediendo a sociabilizar sus proyectos de explotación con algunos de los dirigentes Shuar y firmando convenios, haciendo todo esto sin consultar a las bases, a sus espaldas; por ello, bases y dirigentes honestos se encuentran oponiéndose de manera tenaz a la actividad petrolera, como ocurre en Yamanunka.

Luego, al mismo estilo gringo, “arreglan” con organizaciones que no representan al pueblo kichwa, que tienen una organización comunal y posesión territorial comunal, como en el caso de Playas de Cuyabeno. Usan al Ejército para trasladar infraestructura petrolera e imponer el ingreso de estos materiales por la fuerza, sin autorización, sin explicaciones, sin compensaciones, a lo cual la comunidad radicada a orillas del gran río Aguarico se opone y ofrece resistencia.

Para oponerse de manera frontal se desplazaron en sus embarcaciones y quillas, y combatieron desde el agua, podríamos decir que es el primer combate fluvial contra las petroleras. Se enfrentaron al ejército con lanzas y piedras, pues no están dispuestos a que se les atropelle e irrespete su organización, sus leyes, y la propia Constitución; de esta manera obligaron a la prepotente Petroamazonas a sentarse y volver a negociar.

Hasta la publicación de esta edición no se encontraban acuerdos, pese a que en la pagina web de la empresa ya se dice que se solucionaron los problemas; la verdad es otra: la comisión de Yamanunka, que salió a Quito, no fue recibida por el presidente, sino por tres asesores del presidente ( uno de ellos fue Ramón Torres ), que escucharon las propuestas, entre las cuales están las medidas de compensación, la ‘explotación más limpia posible’, que las negociaciones se hagan en el idioma de la nacionalidad Shuar; además demandan la expulsión de los relacionadores comunitarios y que se conforme una comisión e inspeccione la realidad socio económica, que se contrate a los pobladores del lugar y se establezcan salarios acordes a la realidad de la zona, entre algunas de las propuestas. Claro, la respuesta no se sabe para cuando, y solo queda todo en promesas, como viene ocurriendo con toda comisión popular de la amazonía que desea hablar con el presidente Correa, que no es recibida.

Los trabajadores en Petroamazonas

En el sector laboral, los jefes, algunos técnicos ( ex OXY), los empresarios de las tercerizadoras y sus capataces, maltratan a los obreros, les hacen laborar por catorce horas, a veces hasta por 17 horas, atropellando derechos laborales y la flamante Constitución; y, ante cualquier reclamo, amenazan con despidos.

Pero no solo eso, sino también - ya bajo administración ecuatoriana – se incumple el Mandato 08, los Operadores de Islas establecieron conversaciones con jefes de campo, solicitando la aplicación de la disposición de la Asamblea Constituyente de plenos poderes, pero solo fueron escuchados… Los salarios bajos, la sobreexplotación, continúan.

Varios trabajadores tercerizados de Petroamazonas laboran desde la época de la Oxy, de acuerdo a denuncia de ellos, por 12 años, tiempo en el cual no han recibido ningún incremento salarial ; las tercerizadoras y cuatritercerizadoras violan el Código del Trabajo, pues a los mismos que laboran varios años se los hace firmar contratos por seis meses y luego se los vuelve a hacer firmar por un mes más o por otros meses, todo ello en las narices del Ministerio del Trabajo.

Cuando se produjo un reajuste de precios para Conduto (empresa tercerizadora), los obreros solicitaron que esos reajustes vayan también en su beneficio, pero no fue así, Conduto respondió que esos ingresos fueron para la empresa ( para que se recuperen de las ¡pérdidas!): compraron nuevas maquinarias y nada para los trabajadores: no pagan completo las horas extras.

Otro grupo de trabajadores denunciaron al Ministerio del Trabajo los problemas y se realizaron inspecciones, y claro, las funcionarias que visitaron el campo vieron lo que la empresa quería que vean y después de la inspección solo hubo cambios maquilladores por un tiempo , pero del tema central salarial, de los derechos, NADA.

Los obreros que cumplen actividades complementarias y/o temporales informan de los salarios sumamente bajos para las jornadas extenuantes en clima tropical, los maltratos para hacer que se decepcionen y abandonen el trabajo, la comida mala y en algún momento hasta podrida.

Todo esto nos hace pensar que existe un acuerdo entre la Marina, administradora de Petroecuador- Petroamazonas, el Ministerio del Trabajo y el Gobierno Nacional para impedir que se aplique el Mandato 8 y el ingreso como trabajadores estables a la empresa Petroecuador y sus filiales; solo se han lanzado la pelota de una mano a la otra, pero sin dar ninguna solución.