El nombramiento de los miembros del Consejo Nacional Electoral de Venezuela, que tuvo lugar el 25 de agosto de 2003, constituye un primer paso importante hacia la aplicación del acuerdo político firmado el 29 de mayo de 2003 por el Gobierno y la Coordinadora Democrática.

La Unión Europea confía en que el nuevo Consejo Nacional Electoral pueda cumplir rápida y efectivamente con su deber institucional e insta a todas las partes a que sigan cumpliendo el mandato establecido por dicho acuerdo, con lo que se allanará el camino para una solución de la actual crisis política en el marco de la Constitución, el Estado de Derecho y los principios democráticos.

La UE hace un llamamiento al Gobierno de Venezuela y a la Oposición para que, en los cruciales meses venideros, se atengan plenamente a la Declaración contra la violencia, por la paz y la democracia, de 18 de febrero de 2003. La tolerancia y la moderación demostradas por el pueblo de Venezuela en recientes manifestaciones deben seguir prevaleciendo, en un espíritu renovado de reconciliación nacional.

La UE reafirma su compromiso de contribuir al desarrollo democrático de Venezuela, junto con la Organización de los Estados Americanos, el Centro Carter, el PNUD y el Grupo de Amigos del Secretario General de la OEA, y está dispuesta a proporcionar ayuda financiera y técnica para la aplicación del acuerdo del 29 de mayo.

Se suman a la presente declaración Chipre, la República Checa, Estonia, Hungría, Letonia, Lituania, Malta, Polonia, la República Eslovaca y Eslovenia, países adherentes; Bulgaria, Rumania y Turquía, países asociados, así como los países de la AELC Islandia, Liechtenstein y Noruega, miembros del Espacio Económico Europeo