Outsiders es una palabrita puesta en boga por los sabios estudiosos de la Ciencias Políticas y los cientistas sociales para denominar a esa versión moderna del político advenedizo que no pertenece a partido político alguno y carece de ideología.

Etimológicamente hablando, outsiders proviene del Inglish que significa: out= fuera, y side= lado. O sea hablando en cristiano significaría “fuera de lado”. No se lo debe confundir con el off side que en términos futboleros significa estar en “posición adelantada” o “fuera de juego”.

El outsider cree a pie juntillas que: haber sido juez de aguas en el Campeonato Mundial de Cuarenta de las fiestas de Quito, jurado calificador en la elección de la Reina del Camote en Chipeamburgo o veedor de los partidos de indorfútbol son méritos suficientes para conducir los destinos del paisito, y por tal motivo se autoproclama candidato a la Presidencia de la República contando con una envidiable base social (que no llega ni a la centena) que aglutina a amigos de chupe, familiares, vecinos y más allegados.

En su afán para satisfacer su ego y sentarse en el sillón del Palacio de Carondelet anda con el perro y con el gato, no importa si son de derecha o izquierda, llamándolos para dizque hacer un “Gran pacto nacional de gobernabilidad”, convencido como está de que el Ecuador es un país de Manuelito, una tarea de ociosos ingobernables responsables de la crisis por haber elegido mal a sus gobernantes. ¿Ejemplos de outsiders criollos?

El ñaño lelo León Roldós que por un lado se proclama socialista y por otro está de acuerdo con la firma del TLC. El Rafico Correa ex Ministro de Economía de medio pelo del desgobierno del cirujano Alfredo Palacio, que cuando le conviene se proclama amigo del Presidente Hugo Chávez de Venezuela y por tanto bolivariano; al igual que el Coronel Patricio Acosta, coideario del gobierno corrupto del Coronel Lucio Gutiérrez; y Marcelo Larrea de Alianza Bolivariana Alfarista Tercera República (ALBA) Se puede considerar tan como prospectos de outsiders a: César Montúfar, ex dirigente de Participación Ciudadana, que al ser descubierto infraganti porque su organización recibía fondos de la USAID, fundó un pseudomovimiento que se hace llamar Clave Democrática; Eduardo Maruri, Presidente de las Cámaras de Guayaquil que hasta se fue con el diputado de la ID Andrés Páez a estudiar en no sé qué universidad gringa un curso de “Cómo ganar elecciones”, pero como parece que reprobó, el pirata del Cortijo le retiró su apoyo obligándole a batirse en retirada de la lid electoral.

En resumidas cuentas, a estos outsiders nadie les ha invitado, pero tampoco les han dicho que no vayan. Su estrategia es presentar su candidatura presidencial para pescar a río revuelto y gozar de las mieles del poder. Ya veremos cuaántos de ellos o sus simpatizantes integrarán los Ministerios, Consulados y Embajadas del candidato que resulte triunfador de las elecciones presidenciales de este año.