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Los que entregaron la Patria al imperio y nos han convertido en colonia norteamericana, los asaltantes de los fondos públicos y privados, los que se enriquecieron con la deuda externa, los banqueros corruptos, los que nos condujeron a la miseria, al desempleo, a la ignorancia, al éxodo y a la ruptura de las familias, se preparan para un nuevo espectáculo electoral.

Caras viejas y nuevas, envolturas del país colonial que ha colapsado, pretenden legitimarse en las elecciones presidenciales y legislativas que convocarán con el ejercicio de las leyes de Elecciones y Partidos, creados para dar continuidad al saqueo y el fraude. A través de esas dos leyes se practica la dictadura de los «partidos», como se autodenominan las empresas electoreras mafiosas que representan a los grupos financieros y transnacionales que asaltan el País. Y por medio del Congreso Nacional, estos grupos gobiernan practicando, desvergonzadamente, la más descarada corrupción y los actos que atentan a la dignidad y a la soberanía.

Cuando las instituciones de la república colapsan, cuando la honradez es ya una leyenda en todos los actos de las empresas públicas y privadas, cuando los poderes públicos y privados responden exclusivamente a los beneficios extranjeros, la ciudadanía ecuatoriana y las nacionalidades que la componemos, incluidos sus jóvenes y hasta sus niños, tenemos la obligación ineludible de levantarnos y poner fin a la ignominia y a la traición.

Un plan siniestro está en marcha. El imperio y sus lacayos criollos pretenden que el ECUADOR DESAPAREZCA como estado independiente, como república, como país. No quieren que exista ni siquiera como colonia o «estado asociado» a los EEUU. La búsqueda de un tratado de «libre comercio» que liquidará a una agricultura desprotegida y a pequeñas empresas nacionales, generando una espiral indetenible de desempleo, es un acto criminal. Conducirnos al abismo profundo de la guerra, después de obligarnos a firmar una «paz» sin honra con el Perú, con el fin de involucrarnos en el Plan Colombia o estacionar en Manta sus marines, derrotados ayer en Vietnam y hoy en Irak, es un acto criminal. Mantenernos maniatados al dólar, sin soberanía económica, es un acto criminal. Saquear indiscriminadamente los hidrocarburos y comerciarlos a precio de gallina robada, poner el país y la economía al servicio de las mafias petroleras y financieras, subir los precios y las ganancias de las pocas familias que manejan el poder, expatriar capitales para no reinvertirlos donde se los genera, empobrecer a masas enteras condenándolas a la improductividad y a la desocupación, es un acto criminal. Promover «autonomías», que no descentralización, para satisfacer la voracidad de oligarcas y caciques, es un acto criminal. LAS ECUATORIANAS Y LOS ECUATORIANOS DIGNOS NOS REBELAMOS ANTE EL CRIMEN Y COMO AYER PROCLAMAMOS LA VIGENCIA Y LA NECESIDAD DE LA INDEPENDENCIA NACIONAL.

El colapso institucional del Ecuador requiere nuestra decisión valerosa y heroica, que liquide la traición a la Patria y que establezca las líneas del país que queremos.

La Comuna participó en la rebelión popular de abril del 2005 que sacó al «mejor aliado de Bush» y exigió, junto a su pueblo y sus organizaciones: ¡QUE SE VAYAN TODOS!. Llamó a integrar la ASAMBLEA CONSTITUYENTE ORIGINARIA para fundar la Patria que nazca de las cenizas de la vieja república, fundada en 1830 por 30 aristócratas (todos varones, blancos, hijos de españoles, católicos, letrados). En esa fundación no estuvieron las mujeres, los pobres, los esclavos, los conciertos, los analfabetos, las nacionalidades indígenas y afro-descendientes. Ese Estado, aún maquillado, no es viable para los 13 millones de ecuatorianas y ecuatorianos.

El gobierno transitorio de Palacio desgastó la convocatoria a sabiendas, sometiéndola al Congreso corrupto o al Tribunal Supremo Electoral corrupto. Alfredo Palacio se negó a consultar directamente al pueblo. La defección con que el gobierno de turno, el congreso y el tribunal electoral trataron el tema de la Constituyente, NO INVALIDA SU VIGENCIA Y NECESIDAD.

Ni 1 presidente, ni 100 diputados, ni unos pocos vocales de tribunales y cortes nombrados corruptamente, ni la minoría acaudalada, pueden impedir la expresión soberana de 13 MILLONES de ecuatorianas y ecuatorianos que QUEREMOS CONSTRUIR UN PAÍS DEMOCRÁTICO DE FORMA Y FONDO, NUEVO, UNIDO, DIGNO, SOBERANO, PARA TODAS Y TODOS Y CLAMAMOS POR UNA NUEVA CONSTITUCIÓN QUE PROCLAME LA JUSTICIA Y LA IGUALDAD COMO CONDICIONES PARA EL DESARROLLO NACIONAL Y ORDENE UNA NUEVA INSTITUCIONALIDAD. LA CONSTITUCIÓN ORIGINARIA deberá contemplar, entre otros enunciados:

1. La fundación de un nuevo Estado Soberano y Democrático, Plurinacional, Inmune, Inembargable, Igualitario, Justo y Unitario.

2. Que declare LA CORRUPCIÓN como un ACTO DE TRAICIÓN A LA PATRIA.

3. Que establezca al Ecuador como territorio de paz y prohíba instalar bases militares extranjeras.

4. Que determine que todos los recursos naturales y los yacimientos hidrocarburíferos y acuíferos son de dominio público y por lo tanto inalienables.

5. Que redistribuya el ingreso y priorice el gasto en alimentación, educación, salud, fomento del empleo y cultura, como líneas fundamentales de Estado para sobrevivir y salir de la crisis que nos mata como Nación.

6. Que establezca los mecanismos para recuperar el patrimonio nacional saqueado.

7. Que audite la deuda externa y establezca las políticas de Estado frente al tema, protegiendo los intereses nacionales.

8. Que supedite cualquier tratado internacional suscrito o por firmar a la Nueva Constitución del Ecuador.

La Comuna llama a cambiar este país PACÍFICA Y DEMOCRÁTICAMENTE. La responsabilidad de este cambio está sobre los hombros de todo el pueblo, incluyendo sus soldados, sus niños y ancianos, sus empleados públicos y privados, sus desempleados y marginados.

PARA ESTAS ELECCIONES el pueblo ecuatoriano debe dar una lección al poder corrupto que nos ha gobernado en los últimos 176 años. Caso contrario la colonia continuará, la agonía del pasado que se va será más dolorosa, el peligro de una explosión social sangrienta incontrolada será inminente y la Patria amada desaparecerá devorada por los lacayos corruptos y sus amos extranjeros.

ES URGENTE QUE DEBILITEMOS LA REPRESENTACIÓN LEGISLATIVA DE LOS CORRUPTOS EN LAS PRÓXIMAS ELECCIONES. ESTO FACILITARÁ EL ESTABLECIMIENTO DE NUEVAS FORMAS DE GOBIERNO DEMOCRÁTICO.

¡NO MÁS PODER LEGISLATIVO AL CONGRESO! ¡DEROGATORIA DE LAS CORRUPTAS LEYES DE PARTIDOS Y ELECCIONES! ¡TODO EL PODER LEGISLATIVO A UNA ASAMBLEA CONSTITUYENTE ORIGINARIA, ELEGIDA DEMOCRÁTICAMENTE EN NUEVAS JURISDICCIONES Y EN LAS ORGANIZACIONES SOCIALES DE TODA LA NACIÓN!

TRABAJAREMOS POR UNA CANDIDATURA PRESIDENCIAL QUE RECOJA EL SENTIR DE CAMBIO Y JUSTICIA QUE HEMOS EXPRESADO EN ESTA DECLARACIÓN Y QUE PRESENTE CON NOSOTROS UN PROGRAMA DE GOBIERNO QUE CONTENGA COMO PROPUESTA UN TEXTO DE NUEVA CONSTITUCIÓN. EXIGIMOS COHERENCIA CON EL MANDATO DE ABRIL: «¡QUE SE VAYAN TODOS!», NO PARTICIPANDO EN LAS PRÓXIMAS ELECCIONES LEGISLATIVAS.

Nuestra candidata o nuestro candidato, de haberlo, deberá entregar el poder al pueblo representado en una constituyente originaria, mediante una consulta directa al pueblo, acto que deberá ejecutarlo inmediatamente después de su POSESIÓN y de haber nombrado un gabinete nacional de crisis.

Ecuador, marzo 15 de 2006

¡VIVA LA PATRIA QUE NACE!

Dirección Nacional de La Comuna

El TLC, la OXY y el PLAN COLOMBIA NO SON ECUATORIANOS