A poco tiempo de haber empezado la segunda ronda de debate de las diferentes leyes en la Asamblea Nacional, los distintos sectores manifiestan su inconformidad ante el “dialogo de oídos sordos” que impulsa el gobierno.

Tras la presentación de un informe para segundo debate por parte de la bancada gobiernista, representada por Alianza País, Partido Socialista y ADE, la comunidad universitaria no se encuentra conforme, pues se siente burlada por la Asamblea y el gobierno, porque sus propuestas presentadas en el trabajo de las comisiones bipartitas (universidades y comisión de educación), no fueron acogidas en el texto final.

“Expresamos nuestro total desacuerdo al informe de mayoría presentado por la Comisión de Educación, pues cumple con el propósito del régimen de acabar con la autonomía universitaria y convertir a las universidades en una sucursal del régimen de turno, sometiéndolas a un pensamiento único, que será el pensamiento de Alianza País”, sostiene Galo Mindiola, presidente nacional de la FEUE.

Por su parte, Hernán Yánez, rector de la Universidad Técnica de Cotopaxi (UTC), sostiene que los asambleístas deben concientizarse de que se necesita una ley democrática, de consensos, que permita mejorar la calidad de la educación superior y contribuya al desarrollo del país.“La violación a la autonomía de las universidades, así como el hecho de coartar algunos derechos como el libre ingreso, o las limitaciones a la libertad de cátedra, son muestra de que no se ha dado un tratamiento adecuado a la ley, a pesar de que se trabajó en una comisión bipartita en la cual las universidades dimos nuestros puntos de vista y, lamentablemente, no los consideraron, ratificándose una práctica recurrente,como en su momento lo hizo SENPLADES cuando socializaba el proyecto de ley”, manifiesta.

En el documento presentado para segundo debate se encuentran varios puntos, llamados “nudos críticos”, que sin ser numerosos son claves para la vida de la universidad, como “la eliminación de la autonomía universitaria mediante la creación de la Secretaria Nacional de Ciencia yTecnología, cuyo titular será designado por el Presidente de la República; se restringe la gratuidad de la educación, no se entrega presupuesto para la investigación científica; es decir, somete a la universidad a la voluntad del Ejecutivo”, señala Mindiola.

Este tipo de acciones han causado la preocupación de la comunidad universitaria.“Estamos preocupados porque hay disposiciones inconstitucionales, como por ejemplo la creación de esa Secretaría de Educación Superior, porque es un tercer organismo que no está en la Constitución”, dice Carlos Cedeño, rector de la Universidad de Guayaquil y presidente de la Asamblea de las Universidades del Ecuador, quien además aseguró: “seguiremos con un proceso de actividades, que el sistema de educación superior utilizará para concienciar a la ciudadanía y a los miembros de los poderes del Estado para que abran un espacio de diálogo para lograr los acuerdos que el país necesita, frente a un tema de tanta trascendencia como es el sistema de educación ecuatoriano, que tiene una importancia decisiva en la vida del país, con la formación de profesionales, investigando sobre los temas que afectan la vida de los ecuatorianos, pues con la participación de las instituciones de educación superior bien se puede lograr una más rápiday efectiva solución a esos problemas”.

Por esas razones, las universidades del Ecuador realizaron diferentes jornadas de movilización en rechazo al texto del segundo debate, dirigiéndose a las gobernaciones de cada provincia; en la ciudad de Quito las universidades públicas y privadas, acompañadas de delegaciones provinciales, se dieron cita en el parque El Arbolito y marcharon hacia la Asamblea Nacional para entregar una propuesta a los legisladores y exigir que el texto de debate se reforme de acuerdo a las necesidades del pueblo.

Sandra Gallardo, presidenta de la FEUE Cotopaxi comenta: “en nuestra provincia se movilizaron más de 4 mil compañeros, para decirle NO a las cosas que están mal en la ley, estamos dispuestos a defender la autonomía universitaria, el presupuesto, y vamos a defender la universidad ecuatoriana; cabe resaltar que no renunciamos al diálogo, a pesar de toda la persecución y ataques del gobierno, estamos dispuestos a seguir hasta las últimas consecuencias”.

El proceso de unidad en defensa de una educación superior de calidad sigue afirmándose cada vez más, por lo que los universitarios han expresado su decisión de continuar con estas acciones. “Nos llamaron al diálogo, pero evidentemente todo lo que ahí debatimos, no fue recogido por el informe de mayoría, entonces o nos dejan otro camino que continuar en las calles y plazas de este país hasta alcanzar que nuestros planteamientos y propuestas sean escuchadas y sean colocadas en el informe para el segundo debate de la LOES”, señala Mindiola.

Hasta el cierre de la presente edición, la solución planteada por la Asamblea Nacional fue que Raúl Abad, presidente de la Comisión de Educación Ciencia y Tecnología, después del debate, recoja los criterios de las universidades para plasmarlas en un nuevo texto para ser presentado en la votación, mientras que la comunidad universitaria ha anunciado nuevas acciones de lucha y mantenerse vigilantes para lograr una ley en beneficio de los pueblos.