El movimiento skinhead (cabezas rapadas) apareció en el Ecuador a finales de los 80, principios de los 90. En sus inicios tuvo un carácter nacionalista, antifascista y antirracista, luego se dividió y nacieron los nacionalistas renovadores, los fascistas y por último los antifascistas.

Los primeros skinheads antifascistas fueron del Batallón Equinoccial. Sus ideas políticas eran respetar las diversas nacionalidades y culturas ecuatorianas, las ideologías y creencias de cada individuo.

La intolerancia que existe en el Ecuador, especialmente en Quito, de parte de grupos de poder que manipulan la información creó mediáticamente una guerra entre culturas urbanas, y estigmatizó al movimiento skinhead antifascista. Aliados con los skianheads fascistas, estos grupos de poder realizaron marchas y plantones a vista y paciencia de la policía, el poder judicial y de la administración del ex alcalde Paco Moncayo. Muestra de aquello es el ataque cobarde a Cora Cadena de Radio La Luna, hasta hoy en la impunidad.

El término fascismo comprende dos sistemas doctrinarios: el Nacional-Socialismo y el fascismo en sí. Estrictamente hablando se define como fascismo a la Italia de Mussolini y al Nacional-Socialismo de la Alemania hitleriana.

El fascismo en el Ecuador no es algo nuevo. En los años de 1940 a 1970 existió ARNE (Acción Revolucionaria Nacionalista del Ecuador) que bajo la inspiración de los nacionalismos revolucionarios (NR) como la Falange Española, acaudillada por Franco, aglutinó centenares de personas en sus filas, conquistando puestos en el Congreso y llegando a formar grupos armados que asesinaron vilmente a militantes de izquierda.

El Garcianismo persigue recuperar y expandir las tierras perdidas después de la invasión peruana en 1941, pretende cambiar el panorama cultural: devolver al país las tradiciones y el orgullo de pertenecer y formar parte de estas tierras, orgullosos de valores “aborígenes” y “europeos”; el Garcianismo suprime o restringe las influencias izquierdistas,ateas, “extranjeras” y “degeneradas”; y pretende formar una comunidad superior para hacer frente a toda amenaza externa o interna hasta lograr el Renacimiento II Impero Shyri. Prioriza a Dios, la Patria, la Familia como las representaciones más altas de los valores ecuatorianos, ensalza y defiende a García Moreno poniendo al descubierto su postura ultra conservadora, xenófoba, racista y homofóbica.

Por otro lado cabe mencionar a ANR (Acción Nacionalista Renovadora) que cuenta con células en Cuenca, Riobamba, Quito y Atuntaqui, que propugnan la limpieza social como medio para erradicar la delincuencia y drogadicción.

Los nuevos fascistas del Siglo XXI, aliados con la ultra derecha, sostienen que lo que logra el socialismo es la opresión y que el nacionalismo es la forma de salirle al paso. Dicen que el fascismo lucha por una sociedad nueva y moral, por la verdad y el fin del libertinaje y de la anarquía, resultado del marxismo fanático."Ni de lejos la dictadura del Proletariado marxista ni de cerca la sociedad justa capitalista”, proclaman. Una verdadera revolución no puede ser llevada a cabo por los marxistas, que con sus ideas obreras planean robar al Estado, dicen. No puede ser liderada por el burgués capitalista servidor del judío estafador.

Es ahora necesario un ultranacionalismo porque los valores culturales se pierden a medida que las sociedades internacionales influyen en la cultura del Ecuador, manifiestan.

Supuestamente el nuevo fascismo del Siglo XXI no puede jamás ser totalitario como lo fue en las épocas pasadas. El fascismo no puede ya establecer solo un partido político reinante. En las épocas pasadas el fascismo iniciaba una lucha armada para hacerse con el poder, por la opresión moral y racial del judío estafador y del marxista sanguinario. El totalitarismo fue una verdad para su tiempo, cosa que ya no puede ser aplicada en esta época, como al proponen como vital la ley de pena de muerte. El ladrón del trabajador honrado, el asesino de personas, el violador, el homosexual, el drogadicto que no desea un cambio, etc. son parásitos que la moral debe eliminar para lograr una sociedad justa y libre.

El tema racial es otro modo de pensamiento que el nuevo fascismo del Siglo XXI camufladamente quiere introducir. Sin alejarse de las persecuciones nazis, propugna la superioridad de las razas, al proponer que la futura sociedad ecuatoriana no debe mezclarse por ningún motivo.

Con la muerte de Abraham Chimborazo Macas, el pasado lunes 17 de mayo, a manos de Álvaro Paredes, conocido activista social de ideología antifascista, quien fuera atacado por un grupo de Skinheads Neonazis del grupo ANR (Acción Nacionalista Revolucionaria) en las inmediaciones del Instituto de artes visuales de Quito, queda en claro que la presencia de delincuentes organizados de extrema derecha es una realidad en el Ecuador.

Son varios años que se viene denunciando el accionar de estos grupos fascistas que actúan libremente y bajo el total quemimportismo de la ley y el Estado ecuatoriano; son 21 denuncias de agresiones las que reposan en los archivos de la Fiscalía General sin que su titular el Dr. Washington Pesántez se haya pronunciado.