El drama comienza cuando a Febres Cordero se le escapa de las manos betuto Gutiérrez y va a parar en manos de Abdalá, el resto es puro cuento que el pueblo no debe creer. Todo lo que se dice en la prensa y en la televisión no tiene importancia, porque ese no es el problema. Se dice que se ha violado la Constitución; esto no es novedad, si todas las 17 constituciones que nos han regido en el país han sido violadas; que no hay democracia, nunca ha habido, la que existe es solo formal; se pide el retorno al régimen democrático, ese no es el problema; alguien dice que se ha violado el orden legal, tampoco es el problema; se habla de la garantía de la división de los poderes, tampoco es el problema; que la consulta popular es la salida del problema, eso tampoco es cierto; que ha habido golpe de Estado, y tampoco es el problema; que se respete la Constitución, que se respete o no, ese no es el problema; que hay que defender la democracia, la democracia no es el problema; que se ha perdido la institucionalidad dicen otros, eso tampoco es el problema; que hay que destituirle a Gutiérrez, este paso no soluciona nada, cualquiera que vaya al poder solo sería otro títere de la oligarquía; que la actual Corte no es legítima, eso tampoco es cierto; que existen dos cortes, pueden existir tres, ese no es el problema. Si nada de lo que se nos ha dicho en este episodio político es el problema, entonces ¿cuál es el problema? Pues bien, el verdadero problema del país es el hambre, la miseria, el desempleo, la desnutrición, el analfabetismo, la pobreza, la delincuencia como consecuencia de la falta de trabajo, la deserción escolar, la falta de salud, resumiendo todo esto en una sola palabra: el verdadero problema que agobia al país es la injusticia de la cual nadie quiere hablar. Como vemos el problema es estructural, no coyuntural, en consecuencia nada de lo que se menciona en los medios de comunicación será la solución. Lo curioso de este período politiquero es que todos los que están al lado de León pertenecen a la derecha, los que se agrupan al lado de Abdalá y Alvarito también son de derecha, como vemos, todos los partidos que se dicen de izquierda de una u otra forma están ligados a la derecha, sea cual fuere el pretexto. En el caso de las cortes, la anterior es una Corte podrida y la actual otra Corte podrida, salvando honrosas excepciones; es como si alguien dividiera una troncha de carroña y me dijera: ¿cuál de las dos mitades quieres? Si sabemos que la injusticia es el verdadero problema del país, este tiene una solución, y se llama revolución; que debe ser pacífica y democrática, tenemos ya un ejemplo: la revolución bolivariana de Venezuela.