Esta información de The Economist se hace eco y revela hasta qué punto el episodio de la Operación Fangio, que ejecutó el Movimiento Revolucionario 26 de Julio en La Habana en la noche del 23 de febrero de 1958, había logrado con creces su principal objetivo, que no era otro que penetrar en el conocimiento de la opinión pública internacional, y llamar la atención del pueblo cubano con lo que estaba sucediendo en el país.

Ese éxito se alcanzó gracias a la grandeza deportiva de Fangio, a su mundialmente famosa personalidad, a su carisma, a su récord de 5 campeonatos mundiales de Fórmula 1, que permaneció intacto hasta el 2002, a que había ampliado su popularidad entre los cubanos al ganar en 1957 el Primer Gran Premio de Cuba; todo lo cual determinó que bajo la dirección y estrategia de Faustino Pérez, se ejecutara la acción.

La magnitud de la propaganda lograda nos permite afirmar que hasta ese momento no se había hablado o escrito tan intensamente y en tantos lugares a la vez, sobre el proceso revolucionario cubano y su situación de lucha armada. No quedó ningún continente sin referirse al suceso, ni revista especializada en deportes sin consignarlo. Incluso fue noticia de primera plana en muchos medios informativos.

Tenemos información que el conocimiento de la noticia sobre el secuestro o de la retención patriótica de Fangio, como preferimos llamarle, permitió que algunas personas supieran de la existencia de Cuba —de que no era una parte de los Estados Unidos—, y conocieran la pujanza del Ejército Rebelde al mando de Fidel Castro. El nombre de la Habana, el del 26 de julio y el de Fidel, se mencionaron profusamente como nunca antes en diferentes latitudes. Como es lógico todo eso demostró que Cuba no estaba para fiestas, como le dijo a Fangio la primera vez que se encontraron el compañero Faustino Pérez, quien fue el máximo responsable y estratega de la retención del pentacampeón argentino.

Las declaraciones que Fangio siempre hizo respecto a su secuestro y a sus secuestradores, a los que desde el primer momento llamó "mis amigos los secuestradores", despertó tal curiosidad que el propio Fangio dijo posteriormente que fue el hecho que más fama le proporcionó y la anécdota que más tuvo que contar el resto de su vida. A continuación se muestran unos pocos titulares de los muchos aparecidos: "Expectación mundial por secuestro de Fangio, le dieron carácter de noticia principal en los periódicos de Europa y América" (Prensa Libre, La Habana, Febrero 25 de 1958), "El sensacional secuestro de Juan Manuel Fangio" (Revista Bohemia, La Habana, Marzo 2 de 1958), "Fangio ha sido secuestrado en un hotel de La Habana" (La Razón, Buenos Aires, Febrero 24 de 1958), "Fangio fue liberado sano y salvo por los revolucionarios cubanos" (O’ Globo, Río de Janeiro, Febrero 25 de 1958), "Liberación de Fangio" (Le Soil, París, Febrero 26 de 1958), "Los rebeldes cubanos le hacen la vida imposible a Fulgencio Batista" (La Press, Montreal, Febrero 26 de 1958).

He aquí algunas declaraciones expresadas por Fangio después de su liberación: "les dije a los rebeldes que si lo que habían hecho era por una buena causa, entonces, yo estaba de acuerdo" (Daily Work, Londres, Febrero 26 de 1958); "Mi secuestro fue el más lujoso y amable. Los secuestradores se disculpaban constantemente y hasta me sirvieron el desayuno en la cama. No tengo queja alguna de la forma en que se comportaron conmigo" (de Charles Shuman U.P. – O’ Globo, febrero 16 – 1958). "Así son las cosas, tomé más fama con el secuestro que en toda mi carrera deportiva, y me ha dado argumento para contar por todas partes", (Juventud Rebelde, La Habana, septiembre 22 de 1981). Y así se podrían mencionar decenas de referencias publicadas en el mundo entero en esos días y durante estos 50 años transcurridos desde aquel suceso.

La Operación Fangio fue el hecho propagandístico más trascendente de la insurrección cubana, solamente superado por el surgimiento y difusión de la emisora Radio Rebelde, que constituyó el instrumento de propaganda más importante de la lucha contra Batista.

Uno y otro hecho se relacionan entre sí de forma curiosa. El secuestro de Fangio se ejecutó a menos de 24 horas de la salida al aire por primera vez de Radio Rebelde, lo cual sucedió unas pocas horas antes de incorporar a Fangio a su vida normal en la noche del 24 de febrero de 1958.

La amistad lograda entre Fangio y sus captores, los revolucionarios cubanos del Movimiento 26 de Julio, se fue incrementando con el decursar del tiempo y se evidenció en los funerales de Fangio en 1995, por la presencia de tres ofrendas florales: la del Presidente Fidel Castro, la del Embajador Cubano en Argentina y la enviada en nuestro nombre y de mis compañeros del Movimiento 26 de Julio.

Por sus características, desarrollo y resultados obtenidos, puede decirse que la operación Fangio es una expresión de los principios éticos y anhelos de justicia social de los jóvenes revolucionarios cubanos que se enfrentaron a la tiranía batistiana (ANC-UTPBA).

(*) Nota publicada por el diario Grnama y reproducida en el portal de la UPEC (http://www.upec.cu/noticias/febrero...) (**) El autor de este trabajo periodístico fue integrante de la operación