Discurso de Paul W. Jones, embajador de Estados Unidos en Polonia.
© Army photo by Sgt. Paige Behringer, 10th Press Camp Headquarters

El 12 de enero de 2017, sólo 2 días después de su discurso de adiós, el presidente [saliente] Barack Obama inició el mayor despliegue de fuerzas terrestres [estadounidenses] en el este de Europa desde el fin de la guerra fría. Proveniente de Alemania, un largo convoy de tanques de asalto y otros vehículos blindados estadounidenses entró en Polonia.

Se trata de la 3ª Brigada Blindada, trasladada a Europa desde Fort Carson, en el Estado de Colorado. Esa fuerza se compone de unos 4 000 militares, 87 tanques, 18 cañones autopropulsados, 144 vehículos de combate Bradley y cientos de Humvees. Todo ese armamento fue trasladado a Polonia por carretera y mediante el uso de 900 vagones ferroviarios.

En la ceremonia de bienvenida, que se desarrolló en la ciudad polaca de Zagan, el embajador de Estados Unidos en Polonia, Paul W. Jones, dijo que «a medida que crece la amenaza, crece el despliegue militar estadounidense en Europa». Lo que el embajador llama «la amenaza» fue descrito por el general Curtis Scaparrotti, jefe del Mando de las tropas estadounidenses en Europa (EuCom) y, simultáneamente, Comandante Supremo de las fuerzas aliadas en Europa (SACEUR):

«Nuestras fuerzas están listas y posicionadas en caso de que sean necesarias para contrarrestar la agresión rusa.»

La 3ª Brigada Blindada estadounidense se mantendrá por 9 meses en una base cercana a Zagan, y será reemplazada por otra unidad proveniente de Estados Unidos.

Siguiendo ese sistema de rotación, habrá permanentemente fuerzas blindadas estadounidenses desplegadas en suelo polaco. Desde allí, sus destacamentos se moverán hacia otros países del este de Europa donde se entrenarán y realizarán ejercicios militares, fundamentalmente en Estonia, Letonia, Lituania, Bulgaria, Rumania y probablemente también en Ucrania. O sea, esas fuerzas estarán desplegadas de forma permanente al borde de Rusia.

Un segundo contingente militar estadounidense se desplegará en abril de este año en el este de Polonia, en el llamado «Suwalki Gap» (“Borde de Suwalki”), una extensa llanura de un centenar de kilómetros de largo que, según anuncia la OTAN, «sería un paso perfecto para los tanques de asalto rusos».

Se desentierra así nuevamente el arsenal propagandístico de Estados Unidos y la OTAN correspondiente a los tiempos de la guerra fría: la historia de los tanques de asalto rusos listos a invadir Europa. Recurriendo al espectro de una inexistente amenaza del este, son los tanques de asalto de Estados Unidos los que desembarcan en Europa.

La 3ª Brigada Blindada se agrega a las fuerzas aéreas y navales ya desplegadas en Europa por Estados Unidos, en el marco de la operación «Atlantic Resolve», para «tranquilizar a los aliados miembros de la OTAN y los asociados ante la agresión rusa». Washington emprendió la operación «Atlantic Resolve» en 2014, después de haber voluntariamente provocado en Kiev el pustch de la plaza Maidan, iniciando así una nueva confrontación con Rusia. Dentro de la administración Obama, Hillary Clinton fue la principal artífice de esa estrategia, tendiente a romper las relaciones económicas y políticas de Rusia con la Unión Europea, no convenientes a los intereses de Estados Unidos.

Polonia desempeña un papel central en la escalada anti-rusa. Por eso recibirá próximamente de Estados Unidos varios misiles de crucero de largo alcance, con capacidades penetrantes para garantizar la destrucción de búnkeres y capaces de llevar también cabezas nucleares. También en Polonia ya está en construcción una instalación terrestre perteneciente al sistema estadounidense AEGIS, instalación similar a la que ya funciona en Deveselu, Rumania. También está dotada del sistema Mk-41 de Lockheed Martin, capaz de lanzar misiles antimisiles, pero que puede igualmente disparar misiles crucero con cabezas nucleares.

En Varsovia y en otras capitales del este de Europa –según escribe el New York Times– existe actualmente «una fuerte preocupación» sobre un posible acuerdo del republicano Trump con Moscú, lo cual «socavaría todo el esfuerzo».

Una pesadilla atormenta a los gobernantes del este de Europa que basan sus fortunas en la hostilidad hacia Rusia: que regresen a casa los tanques de asalto enviados por el demócrata Obama.

Fuente
Il Manifesto (Italia)

Traducido al español por la Red Voltaire a partir de la versión al francés de Marie-Ange Patrizio.