Ha quedado constituida la asociación civil mediante la cual se gestionará la inscripción de la vocera del Concejo Indígena de Gobierno para México, la nahua María de Jesús Patricio Martínez, en las boletas de la elección presidencial de 2018.

Toma forma la iniciativa del EZLN aceptada, enriquecida y hecha suya por el CNI en el V Congreso Nacional Indígena. Sorprendió a propios y extraños la propuesta. Generó controversias al interior del movimiento (la esperada condena de todos los partidos sistémicos no podía sorprender a nadie).

Lo que queda claro es que los pueblos originarios de México construyen, probablemente por primera vez, un movimiento para gobernar México donde ellos no son apéndices, carne de cañón ni folclor de movimientos políticos de derecha o de izquierda socialista, comunista, progresista, vanguardista, liberal, federalista, republicana…

Claro, son rotundamente de izquierda; pero no sólo. Desde la Otra Campaña de 2006 (y previamente) asumieron que no era suficiente ser de izquierda (de cualquier tipo de izquierda) sino que era imprescindible también ser “de abajo”. Los dogmáticos, los marxistas de pantuflas, y quienes gustan pontificar, perdonar y bendecir desde sillones acolchados se sintieron ofendidos. En la Sexta Declaración de la Selva Lacandona y escritos adyacentes se agradeció a todos aquellos que hasta ese momento caminaron y se solidarizaron con el zapatismo. Y les dijeron que el camino que venía probablemente ya no sería para muchos de ellos, porque sería más incluyente con sus pares, los trabajadores del campo y la ciudad.

El antecedente es el del propio Emiliano Zapata con el Ejército Libertador del Sur y su Plan de Ayala. La otra vertiente parece ser Lucio Cabañas y el Partido de los Pobres (Pdlp). Por supuesto, muchas son las herencias de lucha y tradiciones de lo que hoy construyen los pueblos indígenas de México y probablemente sea injusto nombrar apenas a dos.

Pero viene a cuento mencionar a Lucio Cabañas para entender la opción del CNI y el EZLN no sólo por la izquierda, sino por los de “abajo”. La mejor descripción-explicación de la fuerza que el EZLN ha buscado construir desde entonces probablemente sea la que acuñó el maestro de Ayotzinapa y quedó como lema del Pdlp: “Ser pueblo, hacer pueblo estar con el pueblo”.

Desde la “izquierda” sistémica han reproducido un discurso medieval para descalificar a los indígenas que se atrevieron a construir un Concejo Indígena de Gobierno para México. Su discurso ha sido de conmiseración con el buen salvaje: tienen buenas intenciones pero no saben cómo hacerlo; nosotros somos los que los podemos ayudar; mejor que voten por nosotros y se regresen a sus casas y milpas. Incluso hasta les han pedido credenciales: no están preparados, no tienen estudios, no conocen los complejos problemas de las ciudades y del país… Como si Peña Nieto, Calderón o Fox sean –ya no digamos brillantes– medianamente capaces a pesar de contar con títulos universitarios. Sí, hasta ese punto han llegado los “izquierdistas” que se sienten amenazados.

La seriedad de la propuesta del CNI y el EZLN, como decíamos, está concretándose más allá de la palabra escrita o hablada. Son cientos los comités de apoyo los que se erigen para la campaña; pronto serán algunos miles. Todos saben que, más allá de pedir votos para la elección, lo importante es construir una coordinación nacional para lo que venga después de 2018.

Y ahora ya se cuenta con la asociación civil que se encargará de los asuntos legales para que en la boleta electoral estén representados los pueblos indígenas. Llegó la Hora del Florecimiento de los Pueblos lleva por nombre. Y para aquellos que acusan a esta propuesta de estar encabezada por ignorantes, nada más veamos quiénes son los alumnos y compañeros de los barrios, tribus, naciones y pueblos originarios agrupados en el Congreso Nacional Indígena, junto con las comunidades indígenas zapatistas. Los primeros integrantes de esta asociación son:

Pablo González Casanova (doctor en sociología); Eduardo Matos Moctezuma (maestro en ciencias antropológicas); María de Jesús de la Fuente de O’Higgins (artista plástica y presidenta de la Fundación Cultural María y Pablo O’Higgins); Graciela Iturbide (fotógrafa); María Baranda (poeta); Paulina Fernández Christlieb (doctora en ciencia política); Fernanda Navarro (doctora en filosofía); Alicia Castellanos (doctora en antropología); Sylvia Marcos (doctora en sociología); María Eugenia Sánchez Díaz de Rivera (doctora en sociología); Ana Lidya Flores (maestra en letras iberoamericanas); Paulette Dieterlen Struck (doctora en Filosofía); Márgara Millán (doctora en estudios latinoamericanos); Domitila Domingo Manuel (artista gráfica); Mercedes Olivera Bustamante (doctora en antropología); Bárbara Zamora (licenciada en derecho); Magdalena Gómez (licenciada en derecho); Rosa Albina Garavito (maestra en sociología); Elia Stavenhagen (doctora); Lidia Tamayo Flores (arpista); Carolina Coppel (productora cultural); Antonio Ramírez (artista gráfico y literario); Javier Garciadiego (doctor en historia de México); Juan Carlos Rulfo (cineasta); Juan Pablo Rulfo (diseñador, artista gráfico); Francisco Toledo (artista gráfico); Paul Leduc (cineasta); Mardonio Carballo (escritor, periodista); Luis de Tavira (director de teatro); Juan Villoro (escritor); Óscar Chávez (cantautor); Gilberto López y Rivas (doctor en antropología); Carlos López Beltrán (doctor en filosofía); Néstor Quiñones (artista gráfico); Jorge Alonso (doctor en antropología); Raúl Delgado Wise (doctor en ciencias sociales); Francisco Morfín Otero (doctor en filosofía); Arturo Anguiano Orozco (doctor en sociología); Carlos Aguirre Rojas (doctor en economía); Pablo Fernández Christlieb (doctor en sicología); Rodolfo Suárez Molinar (doctor en filosofía); Leonel Rosales García; los musiqueros de Panteón Rococó; Rolando Ortega, Roco Pachukote, (musiquero); Francisco Arturo Barrios Martínez, el Mastuerzo (musiquero), y Carlos González García (licenciado en derecho).

Veremos cuál será la respuesta no sólo de los indígenas, también de los obreros, los pescadores, los jornaleros; de las comunidades en resistencia; y de los otros movimientos armados revolucionarios que pueblan la geografía mexicana.

Zósimo Camacho

[BLOQUE: OPINIÓN][SECCIÓN: ZONA CERO]