Tras la invasión de Rusia por Alemania, el 22 de junio de 1941, el general Franco y su gobierno deciden agradecer al Reich por su apoyo decisivo durante la sanguinaria Guerra Civil española, en especial al producirse el bombardeo de la ciudad de Guernica por los aviones de la legión Cóndor, lo que provocó la muerte de 1 600 personas y la desaparición de la ciudad. Como resultado de una campaña de reclutamiento en toda España, cerca de 18 000 voluntarios integran la División Azul (color de la camisa de los partidarios de la falange española) y parten hacia el Frente Ruso para «luchar contra el comunismo» junto a la Wermacht. En 1944 será repatriado a España el último contingente de la División Azul; cerca de 4 000 de sus integrantes nunca regresarán. Tras la caída del Reich, España no será considerada como un Estado vencido e ingresará en la OTAN. El Caudillo Franco no será juzgado y dirigirá su país con mano de hierro hasta su muerte en 1975.