El secretario general de INTERPOL, Ronald F. Noble, se pronuncia por la creación de una organización internacional de lucha contra el terrorismo, en una tribuna libre publicada en el International Herald Tribune del 3 de julio de 2007.

Ronald K. Noble fue subsecretario del Tesoro en Estados Unidos, encargado de la aduana y de la lucha contra la falsificación de moneda. Desempeñó un papel central en el seguimiento y posterior enterramiento de dos casos especialmente controvertidos: el asalto de Waco contra la secta de los Davidianos y el atentado de Oklahoma. Durante los 6 últimos años se dedicó a modernizar INTERPOL mediante la implantación de sistemas informáticos perfeccionados y duplicó la actividad de ese organismo, sobre todo con la creación de un fichero mundial de pasaportes robados.

Noble, que ya creó en INTERPOL un Centro de Comando y Coordinación encargado principalmente de hacer frenta a atentados de gran envergadura, retoma ahora una demanda del Departamento de Justicia de Estados Unidos. Pero el contenido del proyecto sigue siendo nebuloso. Noble habla de la posible creación de un fichero mundial de personas condenadas por terrorismo y de un fichero mundial de huellas digitales de personas condenadas en países que no sean los suyos.

Este proyecto está enfrentando graves problemas:
- No es posible considerar el terrorismo internacional como una forma de guerra que exige una respuesta militar y ver a los terroristas como criminales comunes para los que se impone un tratamiento policial.
- El terrorismo es una estrategia que se pone en práctica a través de determinados actos. Son esos actos, y no la estrategia, los que deben penalizados, sobre todo porque ni siquiera existe una definición universal del terrorismo y porque, según el vocabulario de Ronald Reagan, los que son «terroristas» para unos, son para otros los «combatientes de la libertad».

Según su formulación actual, el proyecto del señor Noble consistiría en fichar a escala mundial a las personas encarceladas por inmigración ilegal y por haber cometido crímenes y delitos de carácter político, programa que recuerda el de Reinhard Heydrich y d’Ernst Kaltenbrunner, predecesores de Noble a la cabeza de esta organización, en 1940-45.