Existió consenso: la resistencia bacteriana, o lo que es igual, la pérdida de efectividad de los antibióticos, a pesar de ser un temible problema de salud pública mundial, de impredecibles y catastróficas consecuencias, aún no tiene rostro. La mayor parte de la gente no conoce de su existencia y, de cierta manera, ni siquiera aquellos profesionales vinculados con la salud.

Este y otros temas se conversaron en la primera semana de diciembre en la ciudad de Cuenca, al sur del Ecuador, en la reunión de planificación del I Taller Internacional sobre Resistencia Bacteriana y Enfermedades Infecciosas, que se realizará en junio del año venidero, con el objetivo, entre otros, de hacer visible el problema y contextualizarlo en sus múltiples y complejas relaciones.

En la reunión estuvieron representadas la Organización Panamericana de la Salud (OPS), con la doctora María Paz Adé; el Instituto Karolinska, con la doctora Charlotte Kristiansson; el Instituto Nacional de Salud del Perú, con el doctor Víctor Suárez; la Universidad Técnica Particular de Loja, con el doctor Itamar Rodríguez, y ReAct Global, con el doctor Otto Cars.

Dentro de un marco vivencial e intercultural, todos ellos fueron acogidos por el equipo de trabajo de ReAct Latinoamérica y representantes de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad de Cuenca (FCCMM): los doctores Arturo Quizhpe, Georgina Muñoz y Marco Ojeda.

Como fruto del encuentro, se constituyó el Comité Científico del Taller, con la inclusión de Otto Cars, María Paz Adé, Víctor Suárez y Marco Ojeda. Asimismo, se estipuló un plan de capacitación en torno a la resistencia bacteriana y al uso racional de antibióticos, dirigido a los profesionales de la salud, en el cual intervendrán inicialmente la OPS, la Universidad Técnica Particular de Loja (UTPL) y la Universidad de Cuenca, pero que se irá ampliando a otros centros educativos de América Latina.

Itamar Rodríguez hizo un recuento de la vasta experiencia que la UTPL ha acumulado a lo largo de estos últimos años en tele-educación y telemedicina. Hoy por hoy, cuenta con un equipo técnico y humano de alta calificación, el cual será la base fundamental del plan de capacitación.

Desde una perspectiva holística

“El Taller, al cual asistirán científicos de numerosas nacionalidades, está programado para el 9 y 10 de junio de 2008”, cuenta Georgina Muñoz, coordinadora científica de ReAct Latinoamérica. “Una vez terminado, se continuará con el Seminario, abierto a profesionales de la salud y organizaciones y comunidades interesadas en la resistencia bacteriana, los antibióticos y las enfermedades infecciosas.”

“Es fundamental conocer que estos temas serán abordados desde una perspectiva holística, donde se cuentan factores sociales, económicos y medioambientales”, dijo Arturo Quizhpe, coordinador de ReAct Latinoamérica. “Todo está relacionado y es importante que eso se visibilice. No podemos hablar de resistencia bacteriana sin tomar en consideración el calentamiento global y los impactos en el medio ambiente, o la malnutrición y la inaccesibilidad a medicamentos esenciales.”

El uso irracional de antibióticos

Otto Cars fue enfático en señalar que uno de los desafíos de las personas, organizaciones e instituciones envueltas en la tarea de contener esta amenaza sanitaria mundial, es darle un rostro al problema. Si son 11 millones de personas las que fallecen anualmente por causas relacionadas con enfermedades infecciosas, como señala la Organización Mundial de la Salud (OMS), tenemos que sacar a la luz esas historias de muerte y dolor.

María Paz Adé se refirió a la importancia capital de formar y/o consolidar redes de vigilancia de la resistencia a los antibióticos en todos los países americanos y entre ellos el Ecuador. El conocimiento detallado del problema nos proveerá de la información suficiente para afinar las estrategias. En relación con esto, destacó la relevancia de contar con un laboratorio de referencia nacional y promover la calidad de los otros laboratorios.

Una reciente investigación, realizada en la provincia del Callao por Víctor Suárez y sus colaboradores, determinó que a dos de cada tres niños que acudían a una consulta, se les prescribía un antibiótico. Pero que casi las tres cuartas partes de esos antibióticos eran usados para tratar infecciones que no requieren el uso de estos fármacos.

Marco Ojeda adelantó algunos resultados de las investigaciones que dirige como miembro de ReAct Latinoamérica y docente de la FCCMM. El 81% de las prescripciones de antibióticos para pacientes hospitalizados son empíricas y tan sólo el 14% cuentan con respaldo microbiológico en los hospitales públicos más grandes de la ciudad de Cuenca. Modificar esta realidad requiere de mayores recursos y de procesos de capacitación continuos.