Javier Andrade está vinculado con la Fundación Teatro Nacional Sucre (FTNS) desde septiembre de 2004; es el primer ecuatoriano graduado con título de cuarto nivel en dirección escénica en ópera y ha dirigido varias obras como parte de la Fundación, la última de ellas fue la ópera Manuela y Bolívar.

El 31 de enero de 2008, en vista de una serie de irregularidades en el manejo administrativo y de política cultural de la FTNS, Javier Andrade presenta una investigación a la Alcaldía Metropolitana de Quito, en presencia de Simón Espinosa, presidente de Quito Honesto, y de miembros de la Comisión Metropolitana de Lucha contra la Corrupción, como testigos.

El alcalde metropolitano de Quito, Paco Moncayo, se comprometió a formar una comisión fiscalizadora y, mientras dure este proceso, a respetar los derechos laborales de Javier Andrade. Sin embargo, al día siguiente de la denuncia, Andrade es impedido de ingresar a las instalaciones de la Fundación. Ante este atropello laboral, el perjudicado inició, ante la Inspectoría del Trabajo, un proceso legal por despido intempestivo.

La Fiscalización empezó el 11 de febrero y se maneja en el más absoluto misterio…

Dentro de la FTNS existe mucho por esclarecer

Con una voluminosa carpeta de documentos, producto de la investigación realizada, Javier Andrade nos detalla lo que son, a su criterio, algunas de las irregularidades de la Fundación:

Pagos atrasados a personal artístico y administrativo

“Al personal de contrato de las diversas organizaciones artísticas que forman parte de la Fundación (Banda Sinfónica Metropolitana, Compañía Lírica Nacional, Coro Mixto Ciudad de Quito, Ensamble de Guitarras Quito, Orquesta de Instrumentos Andinos, Trío Pambil, Conjunto Yavirac), al personal técnico y administrativo de la FTNS, se les cancela su sueldo con varios meses de retraso (incluso existe personal que está dando clases y que lleva siete y hasta ocho meses sin que se les haya pagado sus haberes).

Al respecto, investigo acerca del convenio de transferencia de recursos entre el Municipio y la Fundación, que se realiza cada seis meses, y en los documentos encuentro que esta transferencia de recursos se realiza en forma normal e inclusive de manera anticipada. Entonces me pregunto, qué pasó con el dinero de los sueldos, en qué se utilizó este dinero, porque si se lo utilizó para otros menesteres se le está causando un grave perjuicio al trabajador y su familia (en el convenio de transferencia de recursos entre el Municipio y la Fundación consta, sin lugar a dudas, el rubro de pago de sueldos y salarios al personal)”.

Los trabajadores no pueden acceder a los servicios del IESS

“Varios son los compañeros que han ido al Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social, IESS, para utilizar algunos de sus servicios, especialmente médicos, pero no pueden acceder a estos beneficios, porque la FTNS no se encuentra al día en el pago de los aportes al Seguro Social (a pesar de que este rubro es descontado puntualmente en los roles de pago)”.

Se dice que la FTNS está endeudada, pero…

“Según las autoridades, la Fundación Teatro Nacional Sucre tiene deudas con proveedores y trabajadores por casi 600 mil dólares (esto según informaciones oficiales de octubre de 2007); sin embargo, aquí observo algo inusual: si está tan endeudada la institución, por qué en agosto del mismo año adquiere equipos en el exterior por un monto de 100 mil dólares (la deuda de 600 mil dólares no se adquirió en dos meses, es un proceso de algún tiempo atrás). Pienso que este es un manejo, por decir lo menos, altamente irresponsable”.

¿Dónde están las busetas, donación del OCP? “El director ejecutivo de la FTNS, Julio Bueno, a inicios del 2007, en la página web de la Fundación da una rendición oficial de cuentas de todo lo recibido y gastado durante el 2006. En el detalle de lo recibido está una donación del Oleoducto de Crudos Pesados OCP, por 60 mil dólares, para la compra de dos busetas. A principios del 2007, al interior de la Fundación, esperábamos con ansiedad las dos busetas, pensábamos que los directivos querían comprar las modelo 2007, pero pasó abril, mayo, junio, julio, agosto, y hasta la fecha (marzo 2008) no hay tales busetas!!! ¿Qué pasó, qué se hicieron esos 60 mil dólares, en qué se gastó ese dinero? Y, ojo, que es un rendición de cuentas pública”.

Estafa pública con la presentación del ‘Nuevo Teatro Negro de Praga’

“El señor Julio Bueno arrienda el Teatro Nacional Sucre para la presentación de un espectáculo llamado: “El Teatro Negro de Praga regresa a Quito”, el agente de este espectáculo es un señor lojano de nombre Ramiro Cueva. El evento se llama así porque el auténtico Teatro Negro de Praga se presentó en Quito en el 2006.

El 18 y 19 de octubre de 2007, supuestamente se presenta el Teatro Negro de Praga, pero no es así. Como director escénico de ópera concurro a la primera presentación, el 18 de octubre, y me doy cuenta de que el grupo que se presenta no tiene la calidad de la compañía de teatro más importante de la República Checa. Entonces investigo. Me pongo en contacto, vía Internet, con el director del auténtico Teatro Negro de Praga, Jirí Srnec, quien me confirma que ellos no están en Quito, sino en México, presentando un espectáculo denominado ‘Lo Mejor del Teatro Negro de Praga’.

Ante los hechos, Jirí Srnec escribe a tres direcciones oficiales del Teatro Sucre; se dirige a sus autoridades y les dice que no son ellos los que se están presentando en Quito y que tengan cuidado porque están jugando con sus derechos de autor (toda la publicidad emitida para promocionar el espectáculo del 18 y 19, en prensa, radio y televisión manifestaba que se trataba del Teatro Negro de Praga, fundado en 1961 y cuyo director es Jirí Srnec). Pero en realidad la compañía que se presentó en Quito se llama Nuevo Teatro Negro de Praga, fundada en 1986.

El día 19 de octubre del 2007, personal del Teatro traduce del inglés al español los e mail a Julio Bueno. Entonces, bajo el supuesto de que Julio Bueno hubiera sido engañado por el agente Ramiro Cueva, a partir de ese día se convierte en cómplice de la mentira. Su actitud debió ser disculparse públicamente, cancelar la segunda presentación y devolver la plata, porque fue fruto de un engaño público. Ya en la rendición de cuentas al personal interno de la FTNS, en los primeros días del 2008, Julio Bueno admite que lo del Teatro Negro de Praga fue un error. Sin embargo, y de la manera más desvergonzada, después de que se hace pública mi denuncia, el 31 de enero, manifiesta que ya tiene una carta firmada por la embajada de la República Checa, en la que certifica que sí se ha presentado el auténtico Teatro Negro de Praga. Es decir, primero admite el error, y luego lo niega”.

No se convoca a la Comisión de Programación durante todo el 2007

“El director ejecutivo, para arrendar las instalaciones del Teatro, tiene que cumplir con un punto del reglamento que es esencial: debe contar con la autorización de la Comisión de Programación, pero resulta que este director NO reúne a dicha comisión durante todo el 2007; por ende, todos los espectáculos que se presentaron en el anterior año son antirreglamentarios”.

Personal innecesario

“Investigando en la lista de personal me entero de que disponemos de un profesional médico llamado Julio Fernando Iturralde, íntimo amigo del director ejecutivo Julio Bueno, quien supuestamente es responsable de atención médica preventiva en los eventos, ganando 600 dólares por mes, es decir, 8 400 dólares por año. Este punto exijo que se fiscalice, porque la FTNS tiene un convenio con la Cruz Roja, que determina que al menos dos o tres paramédicos están presentes en todos los eventos. Como vemos, servicios de atención médica existen en la Fundación”.

Para fines privados

“En noviembre de 2007, el Coro Mixto Cuidad de Quito estaba impago de sus sueldos. Con fecha 13 de diciembre, el Coro decide hablar con el Departamento Administrativo sobre su situación, pero no son recibidos. Sin embargo, instantes después, el director Ejecutivo Julio Bueno llama al director del Coro y tiene la desfachatez de pedirle que su agrupación cante en una boda privada. El día 15 de diciembre, impagos, una parte del coro, ocho cantantes, en el bus del Teatro, con amplificación del teatro, con personal técnico del Teatro, acuden a una boda privada, en Puembo, y regresan, evidentemente, sin remuneración. Esto es lo más parecido a un regalo de bodas del Julio Bueno”.

¿De qué manera se maneja la cultura en Quito? ¿responde o no al objetivo de masificación de la calidad cultural?

Javier Andrade,

director escénico:

“La Fundación Teatro Nacional Sucre se ha aprovechado de una estructuración de estatutos y reglamentos laxa, débil, para crear una estructura de funcionamiento arbitraria, autocrática, en donde el Director Ejecutivo, Julio Bueno, se ha apoderado de los espacios y ha maniatado o evadido cualquier forma de control (por ejemplo, a la Comisión de Programación no la ha convocado ni una sola vez durante el 2007). Una estructura en la que el Director Ejecutivo decide, como en una propiedad privada, a pesar de tener fondos de orden municipal (para sueldos y administración) y fondos privados, que recibe como auspicios.

Sin embargo, el problema de fondo es otro: la Fundación debe ser auditada en su gestión humana y artística, porque la misma arbitrariedad con que se manejan los fondos, se duplica cuando hablamos del trabajo cultural mismo, en donde se rinde un precio demasiado alto al servicio clientelar, a los intereses particulares y políticos, a la vanidad diplomática; la cultura, en sí, queda al margen de los procesos.

A mi manera de ver, la FTNS se ha convertido en una institución donde más importante es la cantidad, que la calidad; lo que interesa al final del año es tener un resumen sumario, una impresión de grandilocuencia ejecutiva; no importa si muchos de los espectáculos tienen o no llegada a la población.

En la FTNS algunos de los proyectos importantes han sido completamente focalizados solamente para el prestigio y el afianzamiento de relaciones diplomáticas, políticas y financieras (con los auspiciantes). Por ejemplo, en la Fundación hay un grupo de cantantes profesionales: la Compañía Lírica Nacional, que se ha presentado, en medio año, en solo seis ocasiones; de esas seis veces, solo dos han sido para el público abierto y cuatro para invitados VIP del señor Director Ejecutivo: embajadores, auspiciantes, amigos del teatro.

Existe una contradicción entre el manejo administrativo – ejecutivo, y el deseo de los artistas de hacer un trabajo cultural diferente. Considero que este ha sido un fracaso cultural doloroso: la FTNS ha tenido apoyo material, político, económico; cuenta con personal capacitado, de primer nivel; sin embargo, no ha logrado consolidar un proyecto cultural auténtico, ordenado, disciplinado, de servicio a la comunidad.

La pregunta es: ¿de qué manera se maneja la cultura nacional; cómo interactúa o no; está bien estructurada o no, responde o no al objetivo de masificación de la calidad cultural?

En cuanto a mi investigación, qué puedo esperar de la Fiscalización ordenada por el Municipio, si ya desde un primer momento el Alcalde incumplió su palabra y me marginó de la Fundación. Creo que es indispensable la vigilancia ciudadana respecto a esta investigación; he interpuesto, además, una acción ante la Secretaría Nacional Anticorrupción, que tiene la capacidad de fiscalizar la auditoria del Municipio”.

Documentos adjuntos


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