El presidente Rafael Correa, PHD en Economía, no ha dado las mejores muestras de transparencia en el manejo de cifras. Al mejor estilo de la Betty la Fea, maquilla las cifras y repite la mentira mil veces para convencer al pueblo ecuatoriano de que el “contrato” con Operaciones Río Napo, empresa de economía mixta de Petroecuador y PDVSA, empresa venezolana, “para la administración e incremento de producción del campo Sacha”, es el mejor contrato petrolero que se pudo hacer en este tiempo de crisis económica.

Con discursos nacionalistas, casi de izquierda radical, se presentaba el candidato a la presidencia, Rafael Correa, ante el Ecuador y el mundo, para defender razonablemente al petróleo en los medios, en el 2006. Ahí Correa se manifestaba en contra de las políticas neoliberales privatizadoras aplicadas al sector petrolero y decía: “Es un atraco al país, yo lo invito al ministro de Economía, cuando quiera, a un debate, para hacerle ver bien las cuentas; ojalá que él tenga análisis de rentabilidad, yo los tengo, al igual que las compañías petroleras. ES UN NEGOCIO REDONDO QUE LES QUEREMOS DAR A LAS COMPAÑIAS PRIVADAS. Eso tiene que ser para el país, los campos ya en operación, los que ya están produciendo, que solo necesitan mejorar la producción con tratamiento en los yacimientos, TIENEN QUE SER CIEN POR CIENTO para los ecuatorianos”.

Ya en el poder, el economista Rafael Correa ha ido destrosando, poco a poco, el contendio de ese discurso: en su período ha entregado a la empresa privada aproximadamente 424 millones de barriles de crudo (reservas) correspondientes a los campos marginales, a los bloques 20, 5 y 40, todo de Petroecuador. Continuó con la firma del contrato de compra anticipada de petróleo con una empresa china y finalmente con el contrato “de Servicios Específicos para la administración, incremento de producción, desarrollo, optimización, mejoramiento integral y explotación del Campo Sacha”, el 3 de septiembre del 2009, con la empresa de economía mixta Operaciones Río Napo; lo que significó el inicio del fin de la empresa estatal más grande del país y el arraigamiento de una aguda crisis económica en el pueblo ecuatoriano.

El campo Sacha de Petroecuador está ubicado en la provincia de Orellana, es el campo más grande de Petroecuador, posee una superficie de 657 km2, y se encuentra en un área estratégica que cuenta con todos los servicios básicos; fruto de las rentas petroleras que la empresa estatal ha entregado. Aporta con el 27% de la producción de crudo liviano del país, que actualmente es de 49.800 barriles diarios de crudo de 28º API; además, posee una infraestructura gigantesca y millonaria. De acuerdo al contrato, el regalo del Presidente del Ecuador (el campo Sacha) a Venezuela, fue fríamente calculado entre el 2006 y 2007; para ello se celebraron cuatro Convenios de Alianza Estratégica y Acuerdos sobre la cooperación entre Petroecuador y Petróleos de Venezuela S.A., PDVSA, “para el desarrollo de actividades económicas de interés mutuo en exploración, explotación, transporte, almacenamiento, refinación, comercialización, servicios petroleros y capacitación, conformación de empresas mixtas, de rehabilitación y modernización integral de las instalaciones, optimización de la producción y recuperación mejorada de petróleo y para incrementar la producción del Campo Sacha ”, argumentos sin validez, porque todo eso ya existía. En el 2008, al fin, se dispone la constitución de la empresa Operaciones Río Napo, de economía mixta, que actualmente administra el campo más grande, dotado de las mejores instalaciones y poseedor del mejor crudo liviano de país, “sin riesgo, sin esfuerzo y con muchas ganancias.”

Las ilegalidades del “negocio” se hacen más evidentes cuando se menciona que es un contrato de “obras, bienes y servicios específicos”, esto es para servicios varios, o sea limpieza.

Pero las ilegalidades y arbitrariedades en el sector energético no son solo de este gobierno, todos los gobiernos han modificado e interpretado la Ley de Hidrocarburos y la Constitución de acuerdo a sus conveniencias, han transferido campos petroleros descubiertos por la petrolera estatal a empresas privadas, o han suscrito contratos “dudosos” moldeables a sus intereses, mermando así las rentas del país y golpeando los intereses del pueblo; los ejemplos más recientes son: la entrega de cuatro campos en el gobierno de Gustavo Noboa a la empresa ENAP de Chile; y en el de Correa el último: la entrega de Sacha a Operaciones Río Napo.

En lo Jurídico

Según el art. 2 de la Ley de Hidrocarburos que menciona: “El Estado explorará y explotará los yacimientos señalados en el artículo anterior” (1) en forma directa, a través de Petroecuador, la que podrá hacerlo por sí misma o celebrando contratos de asociación, de participación, de prestación de servicios para la exploración y explotación de hidrocarburos…”, el Art. 19 de la Ley de Hidrocarburos, dispone: “ la adjudicación de los contratos a los que se refiere los artículos 1 y 2 de esta ley, con excepción de los de Obras o Servicios Específicos, se realizará mediante un sistema especial de licitación, cuya forma, requisitos y procedimientos serán determinados exclusivamente en el reglamento que para este fin expida el Presidente de la República, procurando diversificar la adjudicación entre empresas estatales y privadas”.

Por lo tanto, se está violentando la Ley de Hidrocarburos intencionalmente en el Art.2, porque los contratos con empresas de economía mixta son expresamente para exploración y explotación y no solo para la administración, operación y explotación como plantea el contrato con Operaciones Río Napo. También se viola el Art. 19, porque no se ha realizado una licitación pública, toda vez que se trata de una empresa de economía mixta.

El análisis jurídico realizado por la FETRAPEC, acota: “En ninguna parte de la Ley y los Reglamentos referidos, salvo en protervas intenciones o analfabetismo jurídico, se podría encontrar posibilidad alguna para pretender entregar la OPERACIÓN Y LA EXPLOTACION de petróleo de campos independientes o mucho menos de áreas operadas actualmente por Petroecuador, como es el caso de las denominadas “Joyas de la Corona”, en este caso el CAMPO SACHA, a través de la modalidad de Obras, Bienes y Servicios Específicos, una modalidad que fue definida para contratar la instalación de equipos, guardianía, el lavado de ropa y similares; pero que ha sido confundida deliberadamente, con los contratos de Prestación de Servicios, para la exploración y explotación de petróleo, transformando un SERVICIO ESPECIFICO, en un servicio integrado”.

En lo Técnico

Petroproducción a través de la Comisión designada para elaborar el borrador del Contrato, mediante Memorando No.001-COMISION-2009, entregó en julio de este año un informe negativo, contundente y contrario a la disposición gubernamental de entrega del campo Sacha.

En lo Económico

Con la firma del contrato con Operaciones Río Napo, para la entrega del campo Sacha, el país pierde por el lado que se mire:

1. PETROECUADOR debe entregar progresivamente las instalaciones millonarias del campo Sacha en comodato las instalaciones, activos y demás facilidades, sin garantías, riesgo para que gane la empresa privada.

2. Según la Cláusula Décima: Retribución y Forma de Pago, serán dos formas de pago a Operaciones Río Napo; uno por los costos de operación de la curva base de producción y otro por el precio contratado por el volumen de producción incremental.

3. El costo operativo de la curva base no será de 7,81US/BL, (el precio real es de 5US/BL), sino de será modificado cada mes y al alza conforme lo determine el índice de precios al consumidor de los Estados Unidos. El negocio está en la administración de la curva base, en la diferencia del costo real y el operativo inflado que es de $ 2,81US, por los 49.800 barriles diarios son 4.2 millones mensuales y 50 millones al año, ganancias que pueden quedarse en el erario nacional para las inversiones que la empresa requiere; pero que claramente se observa PDVSA se los llevará sin aportar nada en la mentada Operaciones Río Napo.

4. Si el gobierno entregará a PDVSA el 30% por la administración del mejor campo petrolero del Ecuador, SACHA, y a cambio el Ecuador tendrá un porcentaje similar por la “exploración y explotación de un campo con reservas probables de crudo extra pesado en el Orinoco venezolano”, no sería mejor que el Presidente Rafael Correa le pida a su amigo Hugo Chávez el 30% de participación de la explotación del crudo liviano del Lago Maracaibo?, dónde se quedó el gobernante y negociador?

La entrega del campo Sacha, algunos de los gobiernos neoliberales y traidores no lo pudieron realizar, pese a que modificaron las leyes a sus conveniencias; este gobierno tiene vendado los ojos a una parte de los ecuatorianos y “Traicionó a la Patria”. Por estos y demás actos en todos los gobiernos, los entes de control como la Fiscalía, la Procuraduría, la Comisión de la Verdad, deberían investigar y actuar en defensa del país, caso contrario la impunidad continuará protegiendo a los gobernantes que sólo han ocasionado la debacle económica del país.

Por la entrega del campo Sacha, la FETRAPEC, ha realizado una demanda de inconstitucionalidad en la Corte Constitucional, para que se determine su ilegalidad e inconstitucionalidad del contrato; por lo tanto se declare la nulidad del mismo que afecta en millones de dólares al Ecuador.