Al comentar un estudio científico titulado Ataques de osos polares contra los humanos: consecuencia de los cambios climáticos [1], los medios de difusión internacionales hacen sonar las alarmas.

Esos medios afirman que el cambio climático está empujando los osos polares a atacar a las personas [2].

Pero no es ese el sentido del citado estudio, que en realidad no aborda los cambios climáticos sino el comportamiento animal.

De hecho, el estudio contiene una lista de los ataques de osos polares contra humanos registrados desde hace un siglo y el más reciente de esos ataques tuvo lugar… en 2011, o sea hace 6 años. Pero el estudio no analiza un aumento exponencial de las posibilidades de que se produzcan ataques en función de la cantidad de humanos que ahora frecuentan el hábitat natural de los osos polares.

Esta campaña mediática tiene lugar en el contexto de la salida de Estados Unidos del Acuerdo de París sobre el Cambio Climático, o sea de la retirada de Estados Unidos de la Bolsa del Carbono, concebida esta última para enriquecer a quienes la inventaron.

La Bolsa del Carbono fue creada por David Blood, ex director del banco Goldman Sachs, y el ex vicepresidente de Estados Unidos Al Gore. El redactor de sus estatutos fue nada más y nada menos que Barack Obama, quien acabó convirtiéndose en presidente de los Estados Unidos [3].

[1] «Polar bear attacks on humans: Implications of a changing climate», Wildlife Society Bulletin, 2 de julio de 2017.

[2] Un ejemplo de esa tendencia de la prensa es el artículo «Polar bears hurt by climate change are more likely to turn to a new food source – humans», Cleve R. Wootson Jr., The Washington Post, 13 de julio de 2017.

[3] «1997-2010: La ecología financiera», por Thierry Meyssan,Оdnako (Rusia) , Red Voltaire, 28 de abril de 2010.