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El general Sabah Fatihi, del Comando Policial de la norteña ciudad de Mosul, murió baleado hoy en una acción de la insurgencia, la cual considera a los militares nativos colaboradores de los ocupantes estadounidenses.

Los rebeldes esperaron a que Fatihi abandonara su domicilio ubicado en la barriada de Suker, y minutos después su automóvil cayó en una emboscada cuando se dirigía como de costumbre a su oficina, informó el Ministerio del Interior iraquí.

Por otra parte, el mando central norteamericano reportó este lunes que un número indeterminado de sus soldados resultaron heridos al estallar una artefacto explosivo artesanal colocado por los insurgentes en una carretera en el segmento sur de Bagdad.

Un helicóptero de los invasores acudió de inmediato al rescate de esos efectivos que yacían inmóviles en el suelo -según testigos-, pero el aparato fue recibido por las ráfagas de fusiles automáticos de los rebeldes, dificultando la operación de salvamento.

La acción de los insurrectos, que destruyó dos vehículos de combate, tuvo por escenario la barriada capitalina de Al Dura.

El Comando Central norteamericano no ha ofrecido un balance final sobre sus bajas en este nuevo golpe de la resistencia.

Mientras, las fuerzas estadounidenses prosiguieron hoy con la operación militar Río Relámpago, en un nuevo intento por detener un recrudecimiento de las acciones de la insurgencia contra los ocupantes y colaboradores.

La misión de los invasores se inició la víspera en la localidad sunita de Al Anbar, al oeste de Bagdad, donde en los últimos días se incrementaron los enfrentamientos entre las tropas de la coalición militar extranjera y la resistencia.

El mando central norteamericano no ofreció detalles sobre la marcha de la operación que comenzó con un riguroso toque de queda.

En la ciudad de Udhaim, al norte de Bagdad, los insurgentes asaltaron anoche tres camiones de carga y mataron a uno de los conductores.

Los vehículos fueron incendiados con su carga de suministros para las fuerzas estadounidenses.

En Baquba, también al norte de Bagdad, los insurrectos dispararon la víspera tres obuses de mortero contra un inmueble que sirve de sede al gobierno local. Pero los proyectiles erraron sus trayectorias, informó este lunes la policía de esa villa.

Argenpress