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Pregunta - Las conversaciones Irán-Unión Europea sobre el expediente nuclear iraní no han conducido, hasta el presente, a los resultados esperados, ¿qué piensa de sobre esto?

François Géré - Para quienes no acompañaron el expediente nuclear iraní en su continuidad, quisiera recordar que hace seis meses nos encontrábamos en una situación extremadamente grave. Luego bajó la tensión con el avance las negociaciones. Hoy, es innegable que existen ciertas dificultades a medida que nos acercamos a una posición muy precisa. Hay evidentemente una dificultad, lo que ha sido siempre un desafío en esta negociación, sobre el derecho de Irán, como miembro del Tratado de No Proliferación (TNP), a realizar todas las actividades nucleares civiles que legítimamente puede emprender según los términos de este tratado del que es signatario. Por otro lado, evidentemente hay una voluntad de los Estados Unidos de hacer cesar todo tipo de actividad nuclear en Irán, y, entre estas dos posiciones, están los europeos que tratan de encontrar un compromiso aceptable. Es aquí donde se encuentra la idea de que pueden continuar desarrollándose actividades nucleares civiles y que sería deseable que cese el enriquecimiento como tal. Es por eso que la posición iraní consistente en decir: está bien, pero deseamos tener un pequeño programa limitado de enriquecimiento de uranio, ha sido rechazado por los tres países europeos, lo que ha creado una dificultad momentánea que no calificaría de impasse, pues pienso que hay un gran espacio para mejorar la situación y encontrar un compromiso. En realidad, formo parte del grupo de los optimistas sobre esta negociación. Pienso que la dificultad a que nos enfrentamos es de último minuto porque en realidad estamos muy próximos a una posición aceptada por el conjunto de los interlocutores.

P - El acuerdo de París estipulaba una suspensión provisional de las actividades nucleares iraníes. Entonces, ¿cómo es posible que los europeos exijan ahora el cese total de los programas nucleares iraníes?

François Géré - En el acuerdo de París se encuentra el principio de la suspensión de las actividades de enriquecimiento. Esta suspensión, en el espíritu de los negociadores iraníes, era momentánea, y en el espíritu de los negociadores europeos, debería consistir en una especie de primera etapa hacia la suspensión definitiva del enriquecimiento. Siempre ha habido un malentendido o, digámoslo así, una dificultad para la negociación en este aspecto. El problema que planteamos es más amplio, pues lo que los europeos han introducido recientemente no está en el acuerdo de París; es el problema de la conversión del polvo de uranio bruto en gas de hexafluoruro, que puede ser útil para la centrifugación. Hoy existe un bloqueo en cuanto a esto, porque efectivamente los europeos han introducido una solicitud para que cese este tipo de actividades, que se encuentran en una fase anterior ciclo del combustible nuclear. Es evidente que si se detienen estas actividades, a saber la producción por centrifugación, es como si cesara el enriquecimiento. En relación con los acuerdos de París, hoy nos encontramos frente a una nueva dificultad. Creo que los acuerdos de París tenían un carácter amplio y momentáneo, sin embargo hoy nos hemos adentrado en los detalles y en una negociación éstos son difíciles. Pienso que estamos tocando el meollo del asunto. Veo que el gobierno iraní no ha querido romper las negociaciones y considero que desde el punto de vista europeo existe también la voluntad de proseguirlas y, suceda lo que suceda, de hacer comprender a los Estados Unidos que hay vías y que éstas deben ser las del compromiso entre la posición del Estado soberano iraní, miembro del TNP, y la obtención de mayores y más rigurosas garantías en lo referente al programa nuclear civil de Irán.

P - Si Irán reanuda el enriquecimiento, ¿cuál será la actitud de los europeos?

François Géré - De reanudarse el enriquecimiento, está claro que en el estado actual de cosas eso provocará una ruptura de la negociación. Es una posición que ha sido adoptada por los tres gobiernos, pero éstos hacen todo lo posible para no llegar a esa situación. Dicho esto, si el gobierno iraní considera que está en una situación que lo llevaría a tomar este tipo de decisión, evidentemente habrá que considerar que la negociación, al menos en su fase número uno, habrá fracasado y será entonces necesario trabajar en la definición de las condiciones de una fase número dos, lo que tornará difícil la situación, ya que en ese momento los Estados Unidos presionarán a la Agencia Internacional de Energía Atómica para que el expediente de Irán pase ante el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas.

P - El fracaso de las conversaciones, ¿no sería considerado acaso como un fracaso de la diplomacia iraní?

François Géré - A partir del momento en que la decisión es una decisión unilateral de Irán, según la cual Irán iría hacia la reanudación del enriquecimiento del uranio sin tener en cuenta los avances realizados en las negociaciones, estaría obligado a decir que sería nuevamente una decisión del gobierno iraní, profundamente lamentada por los países de la Unión Europea, pues indudablemente eso se convertiría para ellos en un fracaso de la gestión europea, lo que es una penalización para todo el mundo, para los Estados europeos, claro, pero también para Irán.

P - Y usted, personalmente, ¿no cree que el acceso a la tecnología nuclear civil es un derecho legítimo de Irán?

François Géré - Sí, por supuesto. Irán tiene, lo sabemos, un principio y un derecho al que no pretende renunciar, y eso me parece completamente normal y legítimo. Una vez más, no se trata de aceptar un Tratado de No Proliferación con una categoría específica de los países a los que, finalmente, no se les aplicaría en lo absoluto las cláusulas del TNP o se les aplicaría con restricciones muy especiales. Desde este punto de vista, creo que la posición del gobierno iraní es fuerte y legítima. Más aún, sobre esa base, es decir, sobre la base de la legitimidad de tener un programa nuclear civil, es totalmente posible en la actualidad obtener que las actividades nucleares civiles de Irán sean, en toda soberanía, sometidas a controles que brindan suficiente confianza y garantías a la comunidad internacional para que estos programas prosigan en condiciones y límites que, por lo que conozco, el gobierno iraní está dispuesto a aceptar. Esa es la razón por la cual, en mi opinión, sería lamentable interrumpir ahora las negociaciones porque aún tienen muchas oportunidades de éxito.