Después de años de aplicación de políticas neoliberales, con las que se trató de desmantelar la educación pública, es indudable que el sistema educativo necesita de reformas que garanticen su calidad. En las últimas semanas el Gobierno ha presentado propuestas que, afirma, son para mejorar la educación; sin embargo, estas reformas aparecen inconexas, desarticuladas. Si uno busca información sobre las reformas a las que se refiere Correa en sus cadenas sabatinas, en el Ministerio de Educación o en la Presidencia, no encontrará ningún plan que vincule estas propuestas presidenciales.

En vista de que no hay un norte claro, existe confusión entre padres de familia y estudiante ¿Hacia dónde están encaminadas estas reformas? No hay manera de saberlo. Pero, si lo que se quiere es construir una Patria incluyente, participativa, democrática, como lo establece la Constitución en los artículos del 26 al 29, entonces, la educación tiene que formar jóvenes con conciencia social, que luchen por sus ideales, que no estén conformes con el sistema y que estén capacitados para criticarlo y cambiarlo; el Estado debe garantizar una educación que sea laica, gratuita y de calidad.

Algunas de las reformas, que en la retórica quieren mejorar la calidad de educación, según las declaraciones de Correa, son: la zonificación, el sistema de sorteo y la propuesta del mandatario de implementar un bachillerato único. Pero, ¿cuáles son los inconvenientes y los beneficios de estas reformas?, ¿son indispensables?, ¿qué reformas urgentes son las que necesita el sistema educativo?

Sistema de Zonificación:

Por disposición del Ministerio de Educación, los colegios tienen que matricular a sus estudiantes bajo un sistema de zonificación que ha tomado en cuenta dos aspectos: la ubicación geográfica de la escuela en la que estuvo el o la estudiante y la zona de domicilio. Esto da una comodidad a los estudiantes para que se trasladen a su sitio de estudio por la cercanía y para que lleguen con puntualidad a clases.

Sin embargo, hay sectores que tienen instituciones, principalmente los rurales, que necesitan ser atendidas antes de tener mayor demanda de estudiantes y poder brindar una educación de calidad. En Ecuador existen 6.800 escuelas unidocentes, de las cuales el 98% no tiene servicios básicos como agua potable y luz; esta cifra representa el 40% de las escuelas fiscales. ¿Cómo establece el Gobierno las prioridades en el campo educativo? ¿Constan estas necesidades entre las prioridades?

Para Juan Durán, experto en asuntos educativos, la zonificación es solo un cambio formal, porque hay sectores que tienen instituciones “prestigiosas y de calidad” y los padres prefieren enviar a sus hijos a esos colegios. “Esto se debe a que la educación creció disfuncionalmente, por eso la zonificación no garantiza una educación de calidad para todos los estudiantes, principalmente por las necesidades de mejora que requieren la mayoría de instituciones”.

Sistema de sorteo:

Este es otro mecanismo implantado por el Gobierno, mediante el cual se somete a los aspirantes de octavo de básica a un sorteo para ingresar al colegio al que estén aplicando, dando preferencia a los estudiantes que hayan tenido un alto rendimiento en sus escuelas. La Dirección Provincial de Educación de Pichincha dispuso que la distribución de cupos sea un 50% para los mejores estudiantes, con preferencia para los abanderados, y el otro 50%, mediante un sorteo público.

Para Juan Durán este mecanismo no proporciona calidad en la educación porque es una forma de convencionalismo democrático y de discrimen. “La educación es para el que la necesita y todos los niños deberían tener el privilegio de recibir una educación de calidad. Son criterios “darwinistas” porque el que un estudiante tenga altas notas no garantiza que sea mejor persona de aquel que no las tiene. No es objetivo valorar a una persona como más apta por una medición de sus calificaciones”.

Por lo tanto, lo que está realizando el Gobierno es dar preferencia a unos pocos y limitando la educación de otros. Cuando lo que una verdadera revolución debería hacer es que la calidad de la educación signifique equidad y garantía de calidad para todos.

Bachillerato único:

Jessica Quiroga acaba de salir del colegio Manuela Cañizares, su especialidad es Físico Matemáticas. Se está preparando para ingresar a la Universidad. A pesar de que su colegio le dio la opción de estudiar un bachillerato único, no la tomó. “Es mejor tener una especialidad porque ahí se sabe bien determinadas materias y no un poco de todo”, asegura. Sin embargo, no recibió una educación integral que tenga materias humanísticas y de realidad social. Todavía no decide qué carrera universitaria va a estudiar.

En el enlace sabatino del 13 de junio, el presidente Rafael Correa dijo que una de las propuestas para mejorar la educación es la creación de un bachillerato único en Ciencias, para que los estudiantes a los 15 años no se vean obligados a decidir su futuro profesional, porque más tarde esto les puede crear limitaciones en el campo de estudio universitario.

“Esto del bachillerato único es una novelería pedagógica de implementar algo nuevo, pero no todo lo nuevo es bueno. En nuestra sociedad tenemos una división social de trabajo y según ésta se debe hacer un estudio social de lo que necesitamos en el campo laboral, para luego mediante una orientación vocacional ayudar a los jóvenes a descubrir sus capacidades y guiarlos en el campo laboral desde que son pequeños”, explica Juan Durán.

Los estudiantes necesitan tener una educación integral que contemple en la malla curricular materias que los acerquen a la realidad del país, que les permitan conocerlo y los formen no solo como profesionales sino también como seres humanos. Esto no se garantiza con la creación del bachillerato único, sino con una reforma de fondo en el sistema educativo.

Todas estas reformas, a pesar de ya estar implementadas, han creado inconvenientes desde el inicio de su aplicación, como el caso de niños que no pudieron ingresar a un colegio porque no fueron favorecidos en los sorteos y no ingresaron al año lectivo 2009 – 2010 en el régimen costa. Tampoco queda claro hacia dónde se está dirigiendo la educación con la ejecución de reformas que parecen encaminadas a formar personas acríticas, que tengan gran capacidad de almacenar información, pero individualistas, indiferentes ante la sociedad… lejos de una educación de calidad.