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La construcción del monumento necesita de la contribución de todas las personas solidarias a este proyecto que intenta simbolizar un acto de justicia con los pueblos originarios, a través del aporte de llaves o cualquier otro elemento de bronce, hasta alcanzar las 10 toneladas, cantidad necesaria para su concreción.

Esta metodología colectiva permitió hacer realidad un primer proyecto, ya que Zerneri es el autor del Monumento a Ernesto “Che” Guevara que se instaló en la ciudad de Rosario el 14 de junio de 2008, en coincidencia con los ochenta años de su natalicio.

La obra que homenajeará a los pueblos originarios tendrá como imagen alusiva a una nativa en su entorno natural, íntimamente ligada a la Pachamama. La fuerte mención a la vida que representa esa figura es el concepto central. La resistencia indígena y su renacer en todas las naciones hermanas estarán reflejados en la Wiphala (el símbolo de identificación Nacional y Cultural de los Andes Amazónicos), enarbolada orgullosamente en sus brazos, explicó el artista.

En una de las actividades realizadas en la localidad de San Martín para difundir este proyecto, tras preguntarse por qué un Monumento a la Mujer de los Pueblos Originarios, Bayer se respondió: “Cuando yo paso por el monumento a Roca me da vergüenza. Cómo podemos tener a un genocida con el monumento más grande y más céntrico de la Ciudad de Buenos Aires”.

Bayer recordó que lo mandó a construir su hijo, también llamado Julio Argentino Roca, cuando ocupó la vicepresidencia en el gobierno del general Agustín Pedro Justo, que asumió durante la denominada década infame de los años ’30 del siglo pasado.

“Y se hizo el monumento. Todos lo vieron. Está sobre un caballo, pese a que Roca no sabía andar a caballo. Se puede corroborar en todos los comunicados. Hizo toda la Campaña del Desierto en carroza. En los recuerdos escritos por los oficiales está que nunca lo vieron montar a caballo”, remarcó el periodista e historiador.

Zerneri recordó que una buena cantidad de originarios que forman parte de este país, quienes hablan y mantienen catorce lenguas vivas.

“Hay pueblos que hoy en día están luchando no solamente por recuperar su idioma, sino también que tienen que ver con la pobreza, con lo ambiental o con lo territorial, entre otras cuestiones. Queremos que esas luchas reciban en este proyecto un apoyo, un gesto de subir el volumen para que sean muchos los que comiencen a escucharlos”, enfatizó.

Las injusticias, los despojos, los avasallamientos y hasta la reducción a la esclavitud que sufrieron y sufren los pueblos originarios en estas tierras comenzaron con la llegada de los conquistadores españoles.

Al recordar algunos de esos episodios históricos, Bayer rescató el pensamiento documentado en los archivos históricos de “aquellos héroes del 25 de Mayo”, como son los casos de Manuel Belgrano, Mariano Moreno y Juan José Castelli, entre otros, cuyo ideario “parece estar un siglo más adelante que el nuestro”.

Ejemplificó que cuando Belgrano realizó la expedición al Paraguay, todavía en 1810, señaló que era indispensable devolverles los derechos a los pueblos originarios, eliminó la mita y el yanaconazgo, formas de esclavitud de esos pueblos. Y gestionó ante la Junta de Mayo, la devolución de las tierras y fondos para comprar instrumentos agrícolas y ganado, a fin de entregarles lo que les robaron los conquistadores españoles.

Durante ese breve recorrido histórico, Bayer repasó cuando Bernardino Rivadavia firmó el decreto para contratar al general prusiano Federico Rauch para exterminar a los indios Ranqueles. Y que algunos años después, la propaganda racista de los diarios de la época, cimentaron el genocidio realizado por Roca en la denominada Campaña del Desierto.

“Es interesante ver como comienzan una propaganda señalando que los pueblos originarios son de baja calidad, que no tienen cultura, entre otras difamaciones. Todo con un gran desprecio. Ya no se habla de los Ranqueles como pueblo. Roca, en todos los comunicados va a hablar de los salvajes o los bárbaros. Basta leer a Domingo Faustino Sarmiento, que el solo creía en el progreso de los Estados Unidos. Eso lo escribe y está muy claro en su libro Facundo. Como destila racismo, eso que él tenía 25 por ciento de sangre de pueblos originarios a través de su abuela, la madre de Paula Albarracín”, sintetizó.

Todos los interesados en realizar un aporte solidario para difundir este proyecto o acercar llaves u otros elementos de bronce, pueden hacerlo al taller del artista plástico Andrés Zerneri en Cabrera 3653 - Palermo Viejo, Buenos Aires, los Sábados de 09 a 20 horas, teléfono (011) 4862 8051, correo electrónico: [email protected] , o ingresando a la página de Internet http://www.mujeroriginaria.com.ar , donde podrán encontrar los fundamentos del proyecto y el listado de los centros de recolección de objetos de bronce en todo el país.

Fuente
La Oreja que Piensa (Argentina)