por Guillermo Olivera Díaz; [email protected]

13-4-2012

Regodéese con lo que viene en defensa de un hincha peruano de fútbol injustamente ofendido por el uruguayo Sergio Markarián Abrahamian, a quien también le digo de entrada miserable e intolerante por sus cuatro costados!

Me refiero al entrenador de la selección peruana, que cobra caro y no da frutos, pues casi todos nos ganan y golean en nuestra propia casa.

Esta misma humana crítica le espetó el hincha que MARKARIÁN insultó diciéndole "miserable". No lo es quien expresa esta sola sana crítica: "Habla tú, porque tú te llevas la plata". No es nada ofensivo, sino una realidad monda y lironda, que apunta al entrenamiento infructuoso que realiza por mucho dinero en miles de dólares que el Perú paga. ¡Siempre ensaya tácticas futboleras y con ninguna ha salido airoso!.

La crítica a toda actividad humana es necesaria y fundamental; persigue que el criticado mejore, ya que sus logros son escasos o ninguno. Para mí, por ejemplo, el entrenador extranjero Markarián esta demás, pues el mismo fiasco lo tendríamos con un peruano y por la mitad de precio. ¡Sobradas experiencias nos han aletargado!

En cambio, el ánimus retorquendi impropio como el de Markarián desciende a insultar a la persona, sin contestar a la crítica realista; por cuya razón le manifiesto que él, o sea, Sergio Apraham Markarián Abrahamian, cuyo completo nomen es poco uruguayo, es el miserable, intolerante e injusto y no su crítico.

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