El presidente estadounidense Joe Biden autorizó personalmente la primera operación militar de ‎su mandato, el 25 de febrero de 2021. ‎

Según el secretario de Defensa, el general Lloyd Austin, se trató de bombardear una ‎instalación supuestamente utilizada por milicias chiitas sirias en la frontera entre Siria ‎e Irak. ‎

Para justificar esta acción militar, que constituye una evidente violación de la Carta de las ‎Naciones Unidas, el Pentágono afirmó que las milicias atacadas –Kaitib Hezbollah y Kaitib Sayyid ‎al-Shuhada‎– estaban implicadas en los atentados realizados del 15 al 22 de febrero en Irak contra ‎personal militar estadounidense y contra personal vinculado a empresas de Estados Unidos. ‎

La operación, que dejó al menos 17 muertos, tuvo lugar después de una comunicación ‎entre el ministro iraní de Exteriores, Mohammad Javad Zarif, y su homólogo sirio Faysal Mikdad. ‎

Esta acción militar estadounidense parece estar vinculada a las conversaciones de la ‎administración Biden con Irán sobre ya que las milicias atacadas ‎constituyen una especie de contacto entre los teatros de operaciones sirio e iraquí. ‎

Al parecer, la administración Biden estaría dispuesta a aceptar que Irán se convierta en gendarme ‎regional pero rechaza permitir la constitución de un nuevo imperio persa, que abarcaría Líbano, ‎Siria, Irak y Azerbaiyán, conforme a un proyecto iraní [1]. El objetivo de la administración Biden sería ‎volver a una situación en la cual Irán haría de gendarme regional, como en tiempos del shah Mohamed Reza Pahlevi. ‎

Según el almirante John Kirby, vocero del Pentágono, antes de la realización de esta operación. el ‎Departamento de Estado informó a sus interlocutores –probablemente los Estados que ‎el presidente iraní Hassan Rohani pretende incluir en su proyecto de nuevo imperio persa y la Federación ‎Rusa. ‎

Sin embargo, la Casa Blanca, el Consejo de Seguridad Nacional, el Departamento de Estado o el ‎Departamento de Defensa, no han aclarado si Estados Unidos simplemente informó ‎de antemano a Rusia o si adoptó medidas para evitar que militares rusos corrieran peligro durante la operación. ‎

[1] «El jeque Rohani siembra la confusión en ‎Medio Oriente», por Thierry Meyssan, (Red Voltaire, 5 de enero de 2021.