Lo que antes ocurría era que los Infantes de Marina invadían los países de América Latina cada vez que Washington sentía que los intereses de sus inversiones se sentían amenazados por algún gobierno que pareciera tener cierto o supuesto tinte revolucionario. Por esas "Razones de Estado" los americanos invadieron Méjico, Nicaragua, Haití, Santo Domingo, intervinieron en Cuba y hasta la más reciente de esa acciones, la perpetrada en Panamá, han sido "invasiones del Norte hacia el Sur".

Pero ahora la cosa es al revés. Las invasiones vienen de allá para acá. Y no son soldados los invasores. Los que vienen son pacíficos inmigrantes que escapan de la miseria o una vida muy dura en sus respectivos países en la esperanza de mejorar su existencia y realizar lo que se ha dado llamar "El sueño americano". Un sueño que como la lotería, llena de ilusiones a los que juegan y son muchos, pero muchos, los que mueren de desengaño. O perecen en el intento de cruzar la frontera o se ahogan en el mar.

¿Y quienes vienen? ¿exilados políticos o inmigrantes desocupados? A decir verdad los únicos que utilizan el "cartelito" de exilados como patente de entrada para venir a Estados Unidos son los cubanos. Para eso está ahí la llamada "Ley de Ajuste Cubano" un privilegio que cuesta muchas muertes en el estrecho de La Florida pero que sirve de instrumento al gobierno de Estados Unidos en su obsoleta guerra contra Cuba. La invasión que nos llega de América Latina no tiene nada de ejércitos ni de exilados políticos.

Se acaba de publicar un informe de una empresa de investigaciones de opinión pública de Venezuela en la que se ofrecen datos reveladores.

A la pregunta de ¿cuáles son las razones que tiene Ud. para salir de Venezuela? Las respuestas fueron las siguientes: Un 28 % dijo que por tener en su país oportunidad de trabajo. Un 17 % respondió que inseguridad personal. El 10 % apuntó que se debía al deterioro económico en su país. Otro 10 % expresó que tendría mejores oportunidades en el exterior. Un 8 % respondió que en Venezuela había incertidumbre política. Pero ninguno de los encuestados, óigase bien, ninguno dijo que en Venezuela había una dictadura y que en su país no existía democracia política.

El titular de la investigación de la compañía Datanálisis dice que cuatro de cada 10 venezolanos quiere irse de su país.

Ese es el caso de Venezuela, un país rico y con petróleo. ¿Y que decir entonces de América Central, o de la nación Azteca con sus millones de mejicanos que amenazan con cruzar la frontera como las hormigas Tambochas? En resumen, que los invasores han terminado por ser los "invadidos". Una invasión pacífica que cambiará definitivamente a los Estados Unidos.

Así le ocurrió a Roma. Y ya sabemos la historia.