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Brasil afirma que Estados Unidos subsidia el 89,5% de su producción de algodón, lo que causa perjuicios graves por la depresión de los precios y el ilegítimo aumento de la participación norteamericana en el mercado, señaló el Ministerio de Relaciones Exteriores al comentar la decisión preliminar favorable a este país anunciada por un panel de la Organización Mundial de Comercio (OMC) acerca de un reclamo brasileño contra esos subsidios.

Informaciones procedentes de Washington indicaron esta tarde que tanto funcionarios gubernamentales como líderes del Congreso anunciaron que esa decisión será apelada y que la política de subsidios seguirá siendo aplicada por considerarla legal. Los reportes indican, además, que los subsidios aplicados hoy son superiores a los vigentes en los años a que se refiere el reclamo de este país.

Un comunicado de la cancillería brasileña cita datos del Departamento de Agricultura de Estados Unidos, según los cuales de agosto de 1999 a julio del 2003 la producción norteamericana de algodón llegó a 13.900 millones de dólares y los subsidios ascendieron a 12.400 millones, para el 89,5% del total.

Según esa dependencia, sin los subsidios, en ese período la producción estadounidense del producto habría disminuido en un 29% y sus exportaciones en un 41%, mientras los precios internacionales habrían subido un 12,6%.

Al comentar la conclusión preliminar de la OMC, el subsecretario general de asuntos económicos de la cancillería, Clodoaldo Hugueney, dijo que «la expectativa brasileña es que este caso sea un instrumento de cambio para la reglamentación del comercio agrícola mundial, que vive hoy una situación dramática».

Especialistas consideran que ese fallo preliminar sobre los subsidios empleados por la nación del Norte a favor de sus productores y exportadores de algodón puede tener impacto en las negociaciones de la Ronda de Doha, estancadas hace tres años por la negativa de los industrializados a modificar su política de subsidios.

Los detalles del fallo emitido a fines de abril permanecen secretos, por acuerdo entre los gobiernos, que tienen plazo hasta el 10 de mayo para presentar sus comentarios con vistas a la conclusión del informe de la OMC, que debe emitirse el 18 de junio. En su reclamo, Brasil argumentó que de 1999 al 2001 Estados Unidos otorgó a sus productores subsidios por encima de los niveles máximos a que se comprometió en la Ronda Uruguay, la más reciente de liberación comercial, concluida en 1993.

Debido a ello, hubo una sobreoferta de algodón subsidiado que hizo descender en 15% los precios, lo que causó una afectación a los productores brasileños calculada en 480 millones de dólares, pero también a Benin, Burkina Faso, Mali y Chad, donde ese producto ofrece empleo a 15 millones de personas.

Los países industrializados invierten anualmente unos 300 mil millones de dólares en subsidios agrícolas que se niegan a modificar, lo cual mantiene estancadas las negociaciones tanto en la OMC como para la creación del Area de Libre Comercio de las Américas (ALCA) diseñada por Estados Unidos.

Apoyo algodonero a dictamen de la OMC

«Si se mantiene el fallo de la OMC en contra de los subsidios del gobierno estadounidense a la producción de algodón, habremos ganado una batalla que venimos dando desde 1985 en todos los foros internacionales en contra de las subvenciones de los naciones ricas a la agroindustria algodonera. Esta sentencia certifica, además, que estos países han resuelto acompañar a sus productores porque los gobiernos desarrollados reconocen el algodón como una fuente importante de recursos y un cultivo que produce una enorme mano de obra», sostuvo Ernesto Bolton, presidente de la Cámara Algodonera Argentina, al conocer el trascendente dictamen del ente que rige las reglas del comercio mundial.

La carne terminaría con el boom sojero en Brasil. El reinado de la soja en Brasil podría terminar en los próximos años si los precios internacionales de la oleaginosa se alejan de los récords actuales y paralelamente si el sector ganadero continúa creciendo con fuerza gracias al aumento de las exportaciones. Según la consultora FNP, especializada en el sector pecuario, aunque la superficie sembrada con soja continuará en expansión la recuperación de los stocks mundiales provocará una caída de la cotización del commoditie. En cambio, la carne bovina ya habría ingresado en un período de fuerte demanda debido a que los rebaños de los principales países han caído con fuerza por el aumento de la faena y del consumo. Este contexto será muy favorable para Brasil, que en los últimos años se convirtió en el principal exportador de carne vacuna del mundo, considerado en volumen.