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Uno de los problemas que han resultado irresolubles para la economía capitalista es el del desempleo del recurso más valioso, la fuerza de trabajo. El ser humano ante esa dicotomía del ocio versus la ocupación ha desatado pasiones y controversias que se encuentran muy distantes de estar totalmente saldadas.

Si esto ocurre en el globo terráqueo globalizado y bajo una lógica especial que lo modula en su metabolismo productivo, lo que pasa en Venezuela no viene a ser ningún caso especial, claro está producto en mucho de la naturaleza del capitalismo rentístico que rige nuestro aparato productivo. Cosas del petróleo... o cuestiones petroleras como afirman ciertas conocidas tesis... El empleo de la fuerza del trabajo sigue siendo uno de los pilares de la producción.

El Instituto Nacional de Estadística en sus mediciones habituales, que de paso se vienen haciendo con cierta regularidad desde 1967, realiza la Encuesta de Hogares por Muestreo con un tamaño de la muestra en agosto que alcanzó a 6.155 viviendas y tomó información de 18.336 personas. En su última medición encontró una tasa de desocupación total de 14,2%. Tasa que comentamos a continuación.

Una primera referencia tiene que ver con el hecho de que es la cifra mínima alcanzada en los últimos tres años, en cualquiera de sus meses. Esto en contraste con el valor máximo que llegó a 20,7% en febrero de 2003 luego de reconocer el impacto de la situación que se había dado con el sabotaje petrolero de finales del 2002 y principios del 2003. No es que tal cifra sea motivo de regocijo alguno, lo que si es necesario recalcar es la tendencia hacia la baja que se viene dando progresivamente. Durante el 2004 esa pauta se tuvo a partir de abril cuando se llegó a un valor que alcanzó 16,3%.

Un segundo comentario proviene al comparar ese 14,2% de agosto con el valor obtenido en agosto del año pasado cuando llegó a 17,8%, esto es una disminución de 3,6%. Debe tomarse en cuenta que a partir de septiembre del año pasado cuando la tasa de desocupación llegó a 18% desde allí comenzó un descenso hasta llegar a un 14,6% en diciembre del mismo año, y en esta oportunidad aún en agosto ya la tasa se encuentra por debajo de aquella última.

Sin pretender hacer previsiones optimistas la tendencia que se viene observando en la disminución de la tasa permite pensar, de continuar las acciones que se vienen realizando, que la tasa a finales del año 2004 puede estar cercana a las que se obtuvieron a finales de los años 2000 y 2001, cercanas al 10%. También debe dejarse sentado que el país ha vuelto la página en cuanto a los acontecimientos que vivimos luego de la ofensiva emprendida a partir de finales del 2001 y que mantuvo en jaque al aparato productivo con el golpe de estado de abril del 2002 y posteriormente con el sabotaje petrolero.

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Un tercer comentario tiene que ver con las proporciones del total de la población mayor de 15 años. De esa cifra que llega en agosto a 17.664.714 personas, el 14,2% de la tasa de desocupación significa unas 1.704.704 personas. De este total el mayor sector corresponde a quienes se encuentran entre 25 y 44 años, 769.847, un 45,1%, al que le sigue el grupo etario entre 15 y 24 años con un 36,8%.

Un cuarto comentario se refiere a las proporciones de la población ocupada en el sector privado de la economía, un 84,3%, dentro de los cuales 38,3% son empleados y obreros, mientras que los trabajadores por cuenta propia alcanzan un 32,6% del total.

En lo concerniente a los trabajadores del sector informal de la economía, los cuales se definen como las personas que trabajan en empresas que tienen entre uno y cuatro integrantes, el porcentaje llegó al 50,5% en agosto, siendo menor que el del mismo mes del año pasado cuando alcanzaba la cifra de 53%.

Esta categoría que ha traído polémica en cuanto a su denominación deberá revisarse dado que no expresa de manera taxativa el grado de ocupación de la mano de obra en sentido tecnológico, ni tampoco refleja necesariamente el grado de preparación de la fuerza de trabajo ni tampoco la posible productividad y organización de las relaciones laborales.

Ocio versus ocupación. Ocio como cesación de trabajo o sin hacer algo, tiempo libre para una persona, diversión u ocupación reposada, especialmente en obras de ingenio, porque se toman regularmente por descanso de otras tareas. En fin acepciones provenientes de nuestra lengua que muestran una de las tragedias de desperdicio o felicidad en cuánto al libre discurrir de la vida humana. Sociedad creativa por un lado, o sociedad del desperdicio por el otro. Temas que se contraponen dentro de la naturaleza productiva de un sistema de acumulación, como el venezolano que no ha podido resolverlo.

El problema de la desocupación continúa siendo de no fácil solución, particularmente al encontrarnos aún dentro de un largo ciclo de desinversión, llámese descapitalización, que se ha vivido durante algunas décadas. La actual recuperación del aparato productivo con el aumento del producto interno bruto, y la tendencia a la declinación de la tasa de desocupación apenas muestran un aspecto de lo difícil que significa la transformación en curso.

El año 2004 comienza a marcar una fase de recuperación que va a continuar durante los próximos dos años de finalización del actual período constitucional luego de la clara definición que significó el 15 de agosto reciente. En la medida que la población venezolana se siga incorporando a la toma de conciencia que ha dado la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, próxima a cumplir sus primeros cinco años, en esa misma medida, será posible avanzar en un cambio profundo, estructural, que requiere el aparato productivo nacional.

Pasar de una economía rentista que capta riqueza y que no la produce a partir del trabajo, valor trabajo, a otra que se enmarque en los tiempos que corren sigue siendo reto importante para la mayoría de los venezolanos.

Por los momentos apuntamos simplemente la tendencia decreciente de la tasa de desocupación, para afirmar que se está venciendo la desocupación de manera gradual. Por ese camino andamos y la caravana sigue...

Publicado en Quantum N.33